viernes, 16 de agosto de 2019

DE COMO LA UNAM, SE HIZO UNIVERSIDAD NACIONAL


Las tensiones políticas entre el gobierno y la Universidad, se vivieron durante la década de los años treinta. La Cámara de Diputados, consideraba a la Universidad como un bastión “reaccionario a la revolución”, por lo que para controlar y exterminar dicha oposición al régimen, ésta únicamente autorizó en el presupuesto de egresos y en calidad de “ultima vez”, una partida presupuestal de diez millones de pesos para la “Universidad Autónoma de México”, mismos que deberían ser reintegrados por dicha entidad en el espacio temporal de cuatro años. Igualmente, desde las esferas del poder público, se creó y se organizó la primera institución educativa de educación superior, acorde a las necesidades del modelo nacionalista y revolucionario. El Instituto Politécnico Nacional, cuyo lema institucional lo dice todo: “La Técnica al Servicio de la Patria”.

Claro que el gobierno revolucionario no cesaría en su proyecto de reconquistar y someter a la Universidad. Pues, no podía dejar que una institución como esa, produjera la cantidad de cuadros enemigos del régimen nacionalista que se estaba construyendo. Tan sólo para los años 1939 y 1940, a consecuencia del triunfo militar de la Falange franquista en la guerra civil española, los movimientos católicos, conservadores, reaccionarios, católicos o de “derecha”, volvieron a tomar fuerza y aprovechando el año de la elección presidencial en 1940, decidieron apoyar al candidato opositor al régimen, a través de un general supuestamente “revolucionario”, llamado Juan Andrew Almazan, que lo mismo agrupaba, a la disidencia católica radical del movimiento excristerio y sinarquista, hasta los propios simpatizantes del gobierno revolucionario como lo eran el zapatista Antonio Díaz Soto y Gama y el general Joaquín Amaro, que consideraban a Manuel Ávila Camacho como una imposición de Lázaro Cárdenas; sin omitir desde luego, las huestes universitarias, representadas por Manuel Gómez Morín y el recién partido político de color azul y blanco, que serviría de fiel oposición al régimen priísta: Partido de Acción Nacional.

Se llegó a pensar, que el gobierno debería controlar a la Universidad a través del la designación de su rector, pero eso no podía ser, dado que la autonomía universitaria, era una autoridad colegiada, denominada Junta de Gobierno, integrada por personas afines a la “reacción”, los que designaban al Rector de la Universidad, situación que dejaba imposibilitado a los gobiernos revolucionarios, para intervenir en los asuntos de la Universidad.

Entonces, el Presidente Manuel Ávila Camacho, en su afán conciliador y en su política de Unidad Nacional, dejo atrás los discursos revolucionarios radicales que habían tenido sus antecesores, no vituperaría a la Iglesia católica, ni llamaría tampoco a formar mas sindicatos o a convocar a una huelga general, tampoco amenazaría con otra expropiación; simplemente negoció con los funcionarios de la Universidad, para otorgarle de nueva cuenta recursos públicos, restituirle el nombre de “Universidad Nacional”, así como hacerle una considerable donación, de extensos terrenos ubicados en el Pedregal de San Ángel.

El Rector Rodolfo Brito Foucher, acepto la tregua e inició las negociaciones para la elaboración de un gran proyecto, de gran envergadura en la historia de la Universidad Nacional. La fundación y construcción de la Ciudad Universitaria.

El “nuevo contrato” celebrado entre la Universidad y el gobierno revolucionario, sería a través de la promulgación de la Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México, publicada el 30 de diciembre de 1944.

La conciliación llegaría a su máximo grado, en 1946, con la designación del candidato presidencial del Partido Revolucionario Constitucional, Lic. Miguel Alemán Valdés. Egresado de la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional Autónoma de México y quien no dudaría, en darle los recursos económicos necesarios a su alma mater, para la construcción y modernización, de la Institución de Educación Superior más importante del país.

miércoles, 14 de agosto de 2019

LA TELEVISION EN LOS TIEMPOS DEL PRIISMO DIAZORDACISTA


Como todas los días, a eso de las 11 de la noche en el Canal 2 XHTV de Tele Sistemas Mexicanos, se trasmitiría la hora del popular conductor de Televisión Paco Malgesto, donde su invitada sería la actriz de telenovelas Eva Norvind.

La guapa actriz de origen ruso, habitante de Los Ángeles California Estados Unidos, con trabajo en Mexico, habló sobre la sexualidad y sensualidad de la mujer, del control de la natalidad, de la necesidad de la televisión educativa con contenidos de educación sexual; así como también del placer de la sensualidad y de su relación con algunas frutas. Al preguntarle Paco Malgesto en son de broma, a que frutas se refería, ella respondió con naturalidad, a la manzana o al plátano. La risa se escuchó en el staff y la indignación llegó al Palacio Bucareli, donde el Secretario de Gobernación era el Licenciado Luis Echeverría Álvarez.

Eva Norvind, como extranjera que era, fue “invitada” a salir del país. Su polémica entrevista había ocasionado un atentado contra los principios de la familia, uso del lenguaje, así como la comisión de “actos censurables”, (como hablar de sexo y la familia mexicana). Gobernación hizo saber a la guapa actriz, que los extranjeros que visitaban nuestro país, estaban obligados a respetar las formas de vida y leyes de los mexicanos.

Desde la Dirección General de Información y Asuntos Jurídicos de la Secretaria de Gobernación, se envió una carta al Señor Emilio Azcárraga Vidaurreta, concesionario del Canal 2, en el que se le dijo que con el programa de televisión, se había logrado llegar a la intimidad del hogar, contraviniendo el decoro y respeto que merecían nuestras mujeres e hijos.

El empresario de la radiodifusora, aceptó el regaño y prometió que ese incidente, no volvería ocurrir. 


Como todos los días, los monitores de la Secretaria de Gobernación, estarían pendientes de los programas de Televisión del popular Paco Malgesto.



... ¡Oiga Usted!.


lunes, 12 de agosto de 2019

PRIISMO Y PORRISMO

El primer líder “porro”: Luis Rodríguez alias “Palillo”, allá por los años cincuenta; un joven carismático, por momentos burlón, prepotente y cínico, un “fósil” que no acreditaba las materias, pero que recorría todas las facultades de la Universidad y quien cobraba para hacer favores o trámites en las ventanillas burocráticas de la Universidad; el líder de la pandilla impune, que ninguna autoridad sancionaba, el que practicaba las “novatadas” a los estudiantes de recién ingreso, a quienes bajo la excusa del “examen médico”, a base de engaños los citaba en algún lugar de la Preparatoria de San Idelfonso, para posteriormente, al grito de “¡Desfile-Desfile¡”, en filas de cinco a diez alumnos, aplicarles a los recién universitarios, la “circuncisión” o la “tuberculina”, luego a base de amenazas, les cortaría el pelo a los alumnos ingenuos, para pasearlos por las calles como viles “perros”, para luego llevarlos a una pulquería, a beber pulque con gargajos que él y su pandilla porril, escupían.

El polémico “Palillo”, que termino siendo Psicólogo, con doctorado en Paris y quien termino por casarse con la actriz Fanny Cano, era el que comandaba a los porristas de toda la Universidad del equipo puma de futbol americano y quien recibió todo el apoyo institucional a su “noble causa”, directamente de la oficina del Presidente de la República, con el aval de la Rectoría. Entonces los recursos públicos salpicarían en suéteres con el logo universitario, gorras, ropa deportiva, banderas y toda clase de estipendios, que convirtió a “Palillo”, en el estudiante más popular; bastaba su presencia en el Estadio Universitario, para generar el ambiente festivo que provocan los espectáculos deportivos.

Quizás las oficinas de la Dirección Federal de Seguridad, la “CIA Mexicana”, dependiente del Presidente de la República, no dudaron, que gente como “Palillo”, era la que requería para tener el control de la Universidad.

La temible corporación policiaca, integrada por Agentes del Servicio Secreto, entendieron que entre los medios de control que se debía de tener en las Universidades Públicas, incluyendo el Politécnico, era precisamente, tener gente como “Palillo”, igual de simpática, carismática, pedante, prepotente, criminal, que pudiera ser cabecilla de grupos estudiantiles que se comportaran como “hordas”, que aunque no estudiaran, cumplieran con la función de tener controladas a las universidades.

Entonces, la Universidad para que pudiera estar controlada, debía de ser vigilada, espiada, acosada, denunciada, representada, por los grupos porriles; sólo de esa forma, podían contrarrestar a la fuerza de los “conejos”, (juventudes católicas) que aun en menor grado, imperaban en las aulas universitarias, así como a los comunistas.

Los porros pues, fue el “ejército de orejas” (informantes) y “células de choque”, que se infiltraron en la Universidad, que amparados como alumnos inscritos en la Universidad, cumplían con sus funciones de espionaje, provocación y apoyo logístico financiero a los funcionarios de la rectoría simpatizantes del gobierno priísta y líderes de la porra. Muchos de ellos, temidos y conocidos por sus apodos: “Pistolo”, “Dager”, el “Pinky”, el “Principe”, el “Bruja”, el “Monovano”, el “Capullo”, el “Vejigas”, el “Manos de Palo”, el “Llanta Baja”, “Cuco Pelucho”, “Fakir”, el “Aracuan”, el “Turco”, el “Pelón valencia” y el “Upa el Cavernario”, por citar algunos de ellos. Encargados, no solamente de hacer desmadres en los eventos deportivos, sino también, a organizar eventos políticos, para ganar la legitimidad de la “representatividad estudiantil”, en las sociedades de alumnos, organizaciones estudiantiles como la la FNET Federación Nacional de Estudiantes Técnicos; aunado a contrarrestar, a los grupos de activistas católicos y comunistas.

Nadie podía con ellos, el Jefe de la Policía de la Ciudad de México, Manuel Mendoza Domínguez, estableció un sistema de “zonas de tolerancia”, en donde se encontraban las escuelas preparatorias para que estos porrillos pudieran hacer lo que se les pegara la gana. Muchos de estos porros, se convirtieron a la larga en “madrinas”, como lo fue el “Fakir”, Pepe López, el “Negro” Durazo, Manolo Prieto, Hugo Olvera, “Chato Pasta”; algunos de ellos se convertiría a la larga, en “abogansters”, como Bernabé Jurado, embaucador de sus clientes, capaz de comerse los documentos o bien, otros se convirtieron en diputados y hasta Jefes de la Policía.

Pero en fin, la organización porril creció en la Universidad, hasta conformar la Federación Estudiantil Universitaria, quien gozaría de algunas prerrogativas concedidas por las autoridades universitarias, como el otorgamiento de locales, así como “ayudas económicas”, financiadas por el PRI, para convocar a congresos estudiantiles.

El partido de Estado (PRI), se introduciría en las universidades y ganaría cada vez más adeptos, ya fuera entre estudiantes, porros, o inclusive, hasta en comunistas. Al grado, que un Presidente del PRI, Alfonso Martínez Domínguez se le atribuye la frase: “El PRI no necesita escuela de cuadros, para eso tiene al Partido Comunista”.

Sin embargo, el ascenso a la presidencia de Adolfo López Mateos (1958-1964) y sus declaraciones “revolucionarias”, de decir que su gobierno, “era de extrema izquierda, dentro de la Constitución”, volvió sin proponérselo y quizás a espaldas suyas, a dar impulso al activismo estudiantil de tintes católicos, o supuestamente católicos, ahora calificados como “conservadores” o de “derecha”, activismo que se destacó por ser oposición extrema, a los grupos estudiantiles de “izquierda” que se identificaban como comunistas, los cuales, eran sin duda alguna, simpatizantes de Fidel Castro y la revolución cubana.

Entonces, la paranoia del comunismo hizo que en la Universidad se conformara el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), el cual tenía como misión, “combatir la intromisión del comunismo en la UNAM”. Dicha organización adquirió fuerza, con sus campañas en contra del cine pornográfico, el tráfico de drogas, las “novatadas” o la intromisión soviética en la facultad de Economía; sirvió además de aparato de presión en contra del Rector Ignacio Chávez, así como de organización estudiantil que contrarrestaba el activismo estudiantil de los estudiantes “democráticos”, identificados éstos, como simpatizantes del comunismo internacional.

No era de extrañarse, que el MURO, fuera la organización porril más importante en el México de los 60’s y en la Universidad Nacional. En la época en que el Rock and roll y las ideas “exóticas” del comunismo internacional triunfante Cuba, pusiera en riesgo, a la “juventud mexicana”.

No era de extrañarse, que el Secretario de Gobernación del Presidente Adolfo López Mateos y posiblemente líder máximo del MURO, era el Licenciado Gustavo Díaz Ordaz, quien años después, sería nominado por el PRI, como Presidente de la República.

Entonces, las organizaciones porriles estaban consolidadas en el México de 1966, para poder expulsar y humillar a un Rector de la Universidad; consolidadas también, para poder servir de instrumento de control y represión, a efecto de poder denunciar y acusar, en cooperación con los policías y agentes secretos, a los comunistas y agitadores “saboteadores” de la olimpiada del México 68. Hechas, para servir a la patria, al partido y al presidente de la república y no responder jamás de sus fechorías.

¡La historia del porrismo, es una historia más de impunidad¡.