CARTA A LOS QUE SI CREÍMOS EN EL PARTIDO HUMANISTA
Pues si, que podíamos esperar, estudios del CIDE señalan que el 91% de los mexicanos no confían en los partidos políticos; es más, la perciben como el área donde más permea la corrupción. No es para más, una sociedad incrédula, desconfiada y dominada por un duopolio en la opinión pública, ha llegado a los extremos ridículos de detestar todo aquello que sea político. Las voces “criticas” se atreven desde proponer “votos nulos”, apoyar a “lideres mesiánicos conservadores” o bien, a proponer de una vez por todos, la desaparición del financiamiento público de los partidos. Que podemos esperar de la corriente neoliberal privatizadora, donde todo se vendió, los teléfonos, los ferrocarriles, la luz, el petróleo; pues ahora, vendamos también la política. Quitemos el derecho a los mexicanos de participar en cuestiones políticas, hagámoslo viles consumidores, personas individualistas que no tengan preocupaciones altruistas, ni por su familia, ni por sus vecinos, ni por sus prójimos;...