sábado, 25 de abril de 2015

POLÍTICA Y POLÍTICOS. ¿QUE CARAJOS ES ESO?


Servir a los demás, es la actividad altruista más importante que todo ser humano debe aspirar hacer. La política, o mejor dicho, la auténtica y verdadera política, debe servir precisamente para eso, para poder solucionar el cúmulo de problemas de nuestros semejantes. Ayudarlos, buscar recursos y con ello, implementar soluciones, para alcanzar ese  bien común, que no es más, que el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro prójimo.

¿Existe mucha desconocimiento de lo que es la política?. Las personas, son muy dados a dejarse influenciar por lo que dicen los medios de comunicación o inclusive, por lo que dicen también, las mismas personas desinformadas.

Se ha hecho creer que los políticos, son algo así como personajes del mundo de la “farándula”, los cuales además, tienen la característica de ser corruptos y de ir al Congreso de la Unión, a dormirse. Se dice también, que los políticos, son asesinos, mentirosos, demagogos, mafiosos y otros calificativos más, de los cuales, algo hay de cierto, pero sin incurrir en generalizaciones, efectivamente, existe una clase política, con esos vicios; sin embargo, también existen personas, hombres y mujeres, que deciden participar políticamente, precisamente por buscar ese servicio altruista a los demás.



¿Qué los políticos buscan el poder?. ¡Claro que es así¡. Si un empresario no buscara lucrar con su negocio, no sería empresario y si un sindicato no defendiera y representara a sus agremiados los trabajadores, no sería un sindicato; o si una iglesia, no diera indulgencias o perdones a los pecados de sus feligreces, no sería tampoco una iglesia. Es obvio entonces, que los políticos buscan el poder, eso no es “malo”, es algo necesario que existe en toda organización social. En la familia, papa y mama tienen el poder; en la empresa donde laboramos, la tiene el jefe, en nuestra colonia o unidad habitacional donde vivimos, seguramente debe o debería existir algún jefe o asociación de vecinos; así entonces, es obvio, que en la ciudad y en el país en el que vivimos, debe existir una autoridad que gobierne y administre los recursos que son de todos. Tan debe existir políticos, como existen los campesinos, los obreros, los empresarios, los médicos, los profesores, los estudiantes, los comerciantes, los ganaderos; existen, por la simple y sencilla razón, de que así el modelo social en el que nos encontramos.

Que los partidos políticos buscan el poder, obvio, sino fuera asi, no serían partidos políticos. Pero a eso a decir, que los partidos sean nidos de corrupción, lamentablemente es una sospecha, en varios casos fundada, pero que lamentablemente, desprestigia y pone en duda a nuestra democracia.



Un partido político es una asociación de personas que se organizan para obtener y conservar el poder, en un país o en una región determinada.

Se tiene por ejemplo la falsa creencia de que el poder es uno solo y se encuentra concentrado inclusive en una sola persona. ¡Nada más falso¡. El poder, es la capacidad que tienen los políticos para poder influenciar y ejercer sus decisiones, por conducto de otras personas, las cuales “operan”, a un conjunto de personas que pueden estar “abajo” de ese político, a “sus lados” o “arriba”.

Por ejemplo, en un ambiente político laboral, un empresario podrá tener “poder” sobre sus trabajadores, pero quizás no lo tenga, con los socios de la empresa, o inclusive, con los proveedores y consumidores de ésta.

¿Si eso ocurre con una empresa, creen que podrá ocurrir en un país como el nuestro?.  ¿Será posible que el presidente tenga un poder sobre más de 112 millones de mexicanos?, ¿sobre una docena de poderosos empresarios nacionales o extranjeros?, ¿sobre los poderes públicos legislativo y judicial, el cual se compone por cientos y miles de funcionarios?. ¿Sobre los gobiernos de otras naciones?.  




El pensamiento mágico no tiene nada de complejidad y de capacidad crítica. Para muchas personas, el líder político lo puede hacer todo y como no hizo lo que cumplió, entonces, mintió, robo, decepcionó.

La política, no es la pirámide que uno imagina que es. Realmente la política, es una compleja red, donde las personas “aparentan” ser poderosos, pero realmente no lo son, siempre tienen el riesgo de que su “poder” no sea real, que existan personas que “conspiren”, que "comploteen”, para derrocar a ese político .¡Eso es normal en todos los ambientes políticos, ocurre en México y ocurre en otros país y siempre ocurrió y siempre, ocurrirá¡.

El “poder” es “apariencia”. Muchos líderes políticos están expuestos ha dejar de serlo en cualquier momento. Y es que esa es la política, una actividad en el que las personas que participan, se “alinean” para "obedecer", o "complotean", para “desobedecer”.

Algunos les gusta esa actividad, les apasiona y entran a una especie de deporte o de religión, el cual nunca dejan.

Otros en cambio, tienen repulsión y nunca, pero nunca, se acercan a la política, es más, ni les interesa.


Y es que eso de la política es como las religiones. Hay personas que creen que por practicar un culto, los demás también deberían practicarlo, pero la verdad no es así, las personas son muy libres de creer o no creer. Y lo mismo ocurre en la política, no todas las personas, les interesa la política, algunos les gusta el deporte, la farándula, los negocios, la ciencia; no necesariamente toda persona debería ser político, por eso dije al principio de esta lectura, que en una sociedad, existen personas que cumplen distintos roles, entre ellos, la de ser políticos.



Es obvio que en una competencia electoral, cada político “presume” a su partido político como si este fuera lo mejor, pero finalmente así es el juego político; sería ilógico que los políticos hicieran proselitismo a favor de sus adversarios, eso no es así.

La política, no debería generar odios y antagonismos entre los ciudadanos; no debería generarlos, porque la clase política, no se odia, como se odian a veces los ciudadanos en defensa o en proselitismo de sus lideres políticos. La clase política es una élite que conserva y ejerce una actividad en algunos casos remunerada, que permite constantemente a los adversarios políticos, entrar en procesos de “presión”, “negociación” y “conciliación”, con aliados y adversarios.



En fin, no  es cierto que la política sea una sola; es una red, donde muchos participan en un juego de “todos” vs “todos” y en donde, el más audaz, es el que “gana”.

Aunque claro, a veces y lo que a continuación diré pareciera falso, pero a veces, las personas no buscan el poder, sino que es al revés, el poder, es el que busca a las personas. “llega sólo”. Hay personas que por obtener el poder, son capaces de ser auténticos criminales, pero en cambio otros, llegan a ese poder, por mera suerte y también inclusive, se llegan a dar casos excepcionales de tipos virtuosos, que de la noche a la mañana se convierten en políticos.  

Pero la política, tampoco es esa actividad conspiradora o diplomática entre “personajes públicos”. La política, realmente es el instrumento que tienen las personas para resolver problemas reales, eso es la política.

Y entender un problema, es algo difícil. Se requiere conocimiento, inteligencia, voluntad; entender el problema es proponer un remedio o una solución a éste y para hacerlo, se requieren de recursos humanos y materiales, a veces, no necesariamente se tienen. ¡Pues el peor enemigo de un político, no son sus adversarios, sino su pobreza¡.

Y entonces el político, debe ejercer su influencia, con los de “arriba” o con los de “abajo”, o con los que están “al lado”. Lo cierto es, que el político, es un fraude, una mentira, no es que no sean incumplidos, lo que pasa es que las expectativas que generan en un pueblo iluso, con mentalidad mágica, es tan alta, que por eso, cuando el político no cumple con esas expectativas, se generan esas frustraciones.

¿Existe una clase política que gobierna?. ¡Claro que lo existe¡. El poder es así. A nivel empresarial, los políticos empresarios son los monopolios; a nivel sindical, son los dirigentes sindicales, a nivel religiosos, son los altos ministros religiosos, en la política pública o gubernamental, llegan a ser familias, los cuales pueden identificársele por sus apellidos o por sus partidos políticos, pero a veces no siempre es así; las cosas no son lo que aparentan.

No es lo mismo la política del gobierno federal, a la de un gobierno estatal a la de un gobierno municipal o inclusive, a la de un gobierno vecinal. En ese tenor, los partidos de “oposición”, son víctimas de sus adversarios en algún foro público, pero en otros, es  a revés, los partidos de oposición llegan a tener poderes que a veces, ni estos mismos, ni muchos los ciudadanos comunes imaginan.

Me aventure a iniciar una actividad política, por situaciones meramente circunstanciales que me llevaron a este camino. Participo en política, porque hacerlo, es una actividad noble, altruista, o al menos, ese es mi pauta para hacerlo. Participó en la política, no para enriquecerme, para enriquecerse, existen ochenta mil formas para hacerlo, pero la política o la verdadera política, no busca dinero, busca el poder y ese poder lo busca, para ayudar a los demás, ese es el secreto de los políticos.

Los partidos políticos no tienen dueño Ese es un paradigma falso del cual muchas personas llegan a creer ciega y absurdamente. Los partidos no tienen dueño, porque los dueños van y vienen, son seres mortales, que en cualquier momento mueren o en cualquier momento, llegan a ser desconocidos o derrocados por otros políticos. ¡El poder es prestado¡

La política es compleja, mucho más de lo que uno pudiera imaginar.

Pero en fin, pudiéramos seguir abundando más sobre este tema tan apasionante, no me queda más que decir que aquellas personas que desean participar en la política, no deberían quedarse con las ganas; deberían de hacerlo. El país, necesita de sus mejores hombres y mujeres. Si la política en nuestro país es aberrante, monstruosa, cínica y corrupta, se debe en parte, a que los mejores ciudadanos de nuestro país, han decidido mantenerse a margen, pasivos, contemplativos, sin proponer, ni mucho menos trabajar altruistamente al servicio de los demás.




¿Qué los partidos y los políticos reciben mucho dinero?. Un mito inventado por esos medios de comunicación y por los constantes rumores que escuchamos de personas desinformados. ¡Claro que hay dinero¡. Y a veces ese dinero, pudiera parecer mucho para las personas, quizás entre más pobre sea uno, más dinero pareciera ser, pero a veces, no es así; el dinero, nunca termina por cubrir todas las necesidades. 

¡En fin¡. Desde aquí les escribo esta carta, a mis amigos y amigas que están compitiendo en este proceso electoral. Ellos saben todo esto que estoy diciendo y lo saben bien, porque lo están viviendo.

Les deseo mucha suerte en sus proyectos políticos.

Yo por mi parte, no me queda que hacer un comercial político e invitar a los ciudadanos, a que no desperdiciemos el voto, votando por los mismos de siempre; bien vale la pena, fortalecer nuestro sistema democrático, apoyando las nuevas opciones y liderazgos políticos.

¡Voten pues, por el Partido Humanista¡.

Pero sino quieren votar por ese partido, o por sus candidatos, pueden hacerlo por cualquiera otro, ¡pero voten, tienen que votar¡.

Solamente los dictadores totalitarios, son enemigos de las elecciones.

Afortunadamente, aun no llegamos a ese día.

¿Qué las elecciones están “arregladas”?. ¡Falso¡. No es así. La realidad supera la ficción y la realidad, también suele ser mucho más compleja de lo que pareciera ser.

Pero para poder desmentir todos esos mitos, hay que participar. Ser cada día crítico y no, criticones.

¡Hay que ser pues políticos¡

Y votar ….