JOSE VASCONCELOS, EL CAUDILLO - INTELECTUAL - DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA
El culto a la muerte, a la violencia sanguinaria, a la guerra, proveniente de Huitzilopochtli, nos enseñó a ser un pueblo violento, beligerante, guerrero. ¡A resolver las cosas con la muerte!. Quizás por esa misma tradición, la narrativa de la Revolución rindió más culto a los destructores, que a los constructores. Quizás por eso también, en el pais prosperaron los liderazgos sanguinarios, que los lideres formadores. Por esa misma razón, Francisco Villa y Emiliano Zapata o el “Centauro del Norte” y el “Atila del Sur”, como en su momento se les llamó, son más recordados que José Vasconcelos el “Maestro de America”. Vale más el hombre sanguinario que ejecutaba a su semejante, el que destrozaba los caminos, los telégrafos, los rieles de ferrocarriles; que aquel que construía escuelas y bibliotecas. Nuestro culto a la violencia y el empleo de esta, es precisamente lo que tanto propugno Porfirio Díaz, Victoriano Huerta y Venustiano Carranza, para que ejerciendo la violenci...