sábado, 7 de mayo de 2016

CONFESIONES EN EL PARTIDO HUMANISTA O DE COMO SE FUE PERDIENDO EL REGISTRO (Cuarta parte).

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Aquella mañana, prendí al televisión para ver las noticias del Canal 11 y fue cuando me di cuenta, que me habían suspendido la señal; revise el teléfono y encontré lo mismo, en cuestión de horas, perdería también la señal del internet y de ahí, el efecto cascada, generaría la suspensión de todos servicios, para entrar posteriormente en la mora y declararme, en lo que jamás permitiría, la quiebra.

¿Cuando vas a trabajar?. Me pregunto mi esposa, como si todo lo que estaba haciendo en el Partido, no fuera trabajo, sino un simple jóbi, un pasatiempo, una diversión o un deporte; ella no entendía, que lo que estaba haciendo, era un trabajo como cualquiera otra. Simplemente se burlaba, ironizaba, decía, que estaba “jugando”, que me encontraba haciendo cosas, que debí de haber hecho de joven, no de viejo; me pedía a gritos, que dejara la política, que olvidara mis aspiraciones e idealismos pendejos y me dedicara pedirle trabajo, a mi amigo el Doctor Gerardo Narro, quien era, ni nada menos, ni nada más, el Director General de Recursos Humanos de la Procuraduría General de la República.

¿Cuándo vas a visitar al Doctor Narro?. Me preguntaba de forma fría, como si ese hecho de visitar a mi anterior exjefe, automáticamente, me devolviera el trabajo, que alguna vez perdí.  

Que tiempos aquellos, cuando era un servidor público y trabajaba las horas completas, en un escritorio, revisando la eterna correspondencia que jamás se acabaría; horas y horas, de mi soledad, soportando a los chismes y a los complots de conspiración, que mis subalternos y que inclusive, quienes se decían mis amigos y hasta compadres, fraguaban en contra mía.

No volvería jamás a pisar el Gobierno, me lo prometí a mi mismo en una señal de coraje y de protesta ante la vida, pues atribuía a trabajar horas y horas en el gobierno, al distanciamiento y muerte de mi señor Padre, ocurrida meses atrás. No podía perdonarme, que prefería trabajar en una oficina, cuando mi padre, mas me necesitaba.

No trabajaría pues en el gobierno, ni un minuto más y aunque el Doctor Gerardo Narro, fuera mi exjefe, mi amigo y me debiera lo que me debiera, así fuera el Director General de Recursos Humanos o el Oficial Mayor de la PGR,  jamás de los jamases,  lo buscaría, para pedirle trabajo.

Aunque ya no tuviera televisión de internet, ni teléfono, ni tampoco internet, ni tampoco gas, ni gasolina, ni la renta, ni…. Lo que siguiera.   Inclusive, a una mujer, que fuera mi esposa.


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El día esperado, llegó. Se reunieron por vez primera en la casa de Toluca, los integrantes de la Junta de Gobierno del Partido Humanista en el Estado de México. Ya me había tocado ver, cuando sesionaba la Junta Nacional y observar en el, las discusiones diplomáticas que hacían, el “Chávelo”, contra la famosa “banda de los nachos”, integrada esta por “Nacho” López Pineda, “Nacho” Pinacho y “Nacho” Irys; pero esta vez, no participaría ninguno de ellos, ahora me tocaría observar, como se llevaría a cabo, la sesión ordinaria de su junta homologa estatal.  Digamos que una “junta de gobierno”, en “chiquito”, donde los personajes políticos, serían totalmente diferentes.

En aquella sesión, el Profesor Celis dio un informe respecto a las finanzas del Partido; anunció que la prerrogativa aun no era pagada, pero que ya había recibido un “apoyo” del nacional, aunque Celis decía, que este “apoyo”, era insuficiente; no obstante ello, con los pocos recursos del que ya disponía el Partido Humanista del Estado de México, provenientes estos, del Partido Nacional, les había permitido arrendar la casa en donde se encontraban reunidos, misma que serviría de oficinas para el Partido. Dicha casa, sería rentada con un valor de 20 mil pesos mensuales, además dijo también, que estábamos en espera, de la sentencia que dictara el Tribunal Electoral respecto al inequitativo financiamiento público, pero lo mas sobresaliente de la reunión, fue que Celis, hizo público, la queja que por acoso sexual, una colaboradora del partido, había recibido del líder  Conrrado, su “acosador”, quien se desempeñaba como Secretario de Organización.

Acusación por demás sorpresiva, pues Conrrado, lo primero que hizo para defenderse, fue negar los hechos y acusar a Raymundo Hernández, de orquestarle una falsa acusación, además de haberle pedido, sin fundamento, ni razón alguna, su renuncia, como Secretario de Organización.

Así pues, la Junta de Gobierno del Partido Humanista en el Estado de México, iniciaba sus funciones como órgano colegiado, decisorio y de dirección, ventilando un chisme de acoso sexual. Al diablo pues, la estrategia y la ruta electoral, los objetivos de la campaña, el informe pormenorizado respecto a las Juntas que supuestamente estaba integrando Celis, con la compañía de sus asistentes, pues todo el conflicto político se limitaba, a un incidente de acoso sexual y a un primer conflicto, entre dos lideres regionales del Partido; por un lado, Conrrado, y por el otro, Raymundo; y mientras eso ocurría, el Profe Celis, sólo reía, como si en su pensamiento interior, se alegrara de que le saliera, “chingona” la jugada; pues quienes pudieron haber sido sus adversarios en la conducción del Partido en el Estado de México, se estaban dividiendo y peleando, y no por política, sino por un pleito de faldas.

Celis instruyo a Ericka, quien era la Secretaria de Asuntos Jurídicos, a dar el trámite conducente a dicha queja; es más, el conflicto debía de ventilarse en la Comisión de Conciliación y Orden, cuyo presidente por cierto, era el propio hijo de Raymundo. Razón por la cual, el conflicto, se encauzó, a que lo resolviera, la Comisión Nacional de Conciliación, cuyo presidente, era, “Nacho” López Pineda.

Cuando tuve la oportunidad, de leer el escrito de queja, no hice más que reírme; después de tener años de experiencia, leyendo quejas y chismes en la Contraloría Interna, sobre todo las “quejas basura” de “Honestel” y “Locatel”, ahora me enfrentaba con una situación diferente, de la que ya no era participe, sino testigo; vería la actuación de la “justicia partidaria”, instancia que conocería quejas de ese tipo.

Esa reunión fue para mi importante. Pues en ella, conocería, a los sujetos políticos mas importantes del Partido en el Estado de México. Serían pues ellos, a quienes tendría que observar con mayor detalle, durante toda la secuela de la investigación. Era obvio, que había personas que me chiveaban y le tenía, no sé si miedo, pero si demasiado respeto, una de ellas, era Luz Naranjo.

La mujer, no dejaba de mirarme, con ojos de curiosidad, como si fuera un bicho “raro” o no se que carajos le representaba o a quien le recordaba; no quiero decir, que su mirada tuviera otra intención, mucho menos, que fuera una mirada “acosadora”, pero si reconozco, que trataba de atenderla, con toda mi atenta dedicación; ella pues, se le hizo fácil, pedirme que le sirviera el café, entonces yo, un humilde representante del Partido acreditado en el Instituto Electoral, no me quedo de otra, que cumplir con la instrucción, procedí entonces  a tomar un vaso de unicel y acercarme a la cafetera, para servirle el café, a quien era, no solamente Luz Naranjo, la mujer de la mirada penetrante, sino la Coordinadora de la Comisión Estatal de Elecciones; ella, pues, al recibir el vaso que le daba, el cual por el nerviosismo en que me encontraba al acercarme a ella, se  me chorreo el vaso y me mojo los dedos, con el agua por cierto, estaba muy caliente, me aguante el dolor y ella, no hizo nada más que reírse y seguirme mirando, con sus ojos burlones y ahora castigadores. 

 ¡Maldita¡…



Aquella tarde, Isidro Coxtincia hizo una exposición, de la cual, por cierto, nada se le entendía, mas que los reproches que hizo a todos los miembros de la Junta Estatal de Gobierno, a quien no los bajo de “pendejos”. Situación que obviamente, molestó tanto a Francisco Nava como a mi.

“¡Esta pendejo ese buey¡”, como se atreve a pendejear a la “Junta de Gobierno, pues no son sus empleados”.  Coxtinica, no hizo mas que decirle a los integrantes de la Junta de Gobierno, que ya se pusieran a trabajar, pues no había quien operara las elecciones, los representantes de casilla, los permisos para las bardas, la búsqueda de candidatos; no había pues trabajo territorial, ni político; el único que estaba haciendo toda esa chamba, era ni mas, ni menos, que Isidro Coxtinica.

Esa es una mentira, protestó Francisco Nava, corrió y le dijo a Celis, lo que estaba ocurriendo en ese momento; pero Celis, embabado o hipnotizado por Coxtinica, dijo que no estaba pasando nada. ¿Pero como no estaba pasando nada?, Coxtinica estaba pendejeando a todos y Celis, decía que no pasaba nada. Pues entonces, quien era mas pendejo. ¿…?

Alma, le dije a la compañera, tienes que apoyar a Ericka, ya te lo había comentado en el camión; hay que hacer un formato de contrato de comodato de bardas y oficinas del partido, para todos los municipios; es un documento que lo vamos a necesitar en lo sucesivo y que van a requerir, nuestros próximos candidatos; pero al parecer Alma, estaba mas interesada en los chismes con su amiga Ericka, que defenderse de cualquier imputación que hiciera Coxtinica.

Y es que a lo mejor, en un ejercicio de empatía con Isidro Coxtinica, posiblemente éste aprovecho el momento en que estaba reunido la Junta de Gobierno Estatal, para reclamarles su ausencia y su falta de apoyo, en algo tan importante como era, construir partido.

Cuando termino aquella reunión, le dije a Coxtinica que no me había parecido bien lo que había hecho, que en mi percepción, había “pendejeado” a los integrantes de la Junta Estatal de Gobierno y que no se ubicaba en su lugar, es decir, la de ser Representante de un partido político, no su “jefe” o “patrón”.

Pero Isidro me respondió, que tenía que hacerlo. Que él sabía hacer las cosas; que lo dejarán actuar; finalmente, amenazó que la “factura” se la pasaran el 7 de junio, lo anterior, para poder lograr el registro; y entonces, una vez que ocurriera eso, que dijeran, lo que tuvieran que decir.  

¡No lo defiendas, Pinche Zubiri¡. ¡Ya sé que es tu referente¡, ¡Es tu líder moral¡. Me decías Francisco Nava entre jugando y molestándome.  – No Paco, te estoy hablando en serio¡. – ¡Yo también¡. ¡Cómo le puedes hacer caso a ese pendejo¡. ¡Hay que apoyarlo¡. ¡jajajajaja, ni madres, lo apoyas tú¡.¡Te estoy hablando en serio¡. ¡Yo también¡.

-        Mira Zubiri, hay que trabajar, pero sin ese pinche gordo. Hay que hacer la Plataforma Electoral. El discurso político de quienes serán nuestros próximos candidatos.  ¡Esa es al ruta¡.

-        ¡Órale¡. Me parece buena idea. 

     Ya deja de pensar en pendejadas.

Fue cuando decidí escribir la plataforma electoral.


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¿Cómo se conformó el Partido Humanista en el Estado de México?. La teoría política y democrática, diría, que los órganos políticos de dirección de un partido político deben integrarse de “abajo hacia arriba”, pero en México, el sistema político partidista esta diseñado para que el proceso sea inverso, es decir, de “arriba, hacia abajo”.

¿Que quiero decir con esto?.

Pues si, en cualquier legislación electoral de cualquier país en el mundo, regula como un grupo de personas, se asocia con otro grupo de personas; estos grupos de personas, una vez asociados, conforman un partido político regional; una vez siendo partido político regional, buscan aliarse con otros partidos políticos regionales y constituyen un partido político local; una vez constituido partido político local, este buscara a otros partidos políticos locales, para entonces unificarse y lograr entonces, un partido político nacional.

¡Así funciona en el mundo. En México, no. La cosa es absurda¡

Aquí, hay que cumplir los ochenta mil requisitos imposibles de cumplir para conformar un partido político nacional, para entonces, una vez al hacerlo, en automático, se pueda tener tantos partidos políticos locales y partidos políticos regionales, hasta en los rincones más inhóspitos y olvidados de la Republica Mexicana.

Es decir, en cualquier democracia, por ejemplo en Argentina, para conformar suponiendo el Partido Humanista nacional, se debe de tener por lo menos, cinco partidos políticos locales, de tal manera, que la unificación de cinco partidos políticos locales, el Partido Humanista de Buenos Aires, el de Tucuman, el de Rosario, el de Rio de la Plata y el de Mendoza, logran todos ellos unificados, conforman el Partido Humanista  Nacional. De tal forma, que la integración del partido político, “es de abajo, hacia arriba”.

¡En México, no es así¡. Una vez conformado Partido Humanista, reconocido como partido nacional por el Instituto Nacional Electoral, en automático, se tiene Partido Humanista en cada una de las 31 entidades federativas, desde Baja California hasta Yucatán, incluyendo Distrito Federal; es decir en toda la República Mexicana y en todos los municipios del país;  aun en aquellos estados, donde nunca se llevo a cabo, ninguna asamblea del Partido y mas aun, en aquellos municipios, de los mas de 2 mil 500 municipios, que tiene el país entero, donde tampoco se haya conformado asamblea alguna del Partido. 

El caso del Partido Humanista, este organizó 470 asambleas distritales en toda la Republica Mexicana para conformarse como partido político nacional, pero únicamente llevo a cabo 219, habiéndose cancelado 251 asambleas, por no cumplir estas los requisitos legales, concretamente, la asistencia mínima de personas.

El Estado de México, llevo a cabo, 36 de esas 219 asambleas. Es decir, el 17% del Partido Humanista, se había creado gracias a la participación de los activistas promotores del Partido en el  Estado de México, el 83% restante, lo había conformado, por la suma de las otras treinta entidades federativas. Este dato revela, que el Estado de México, era sin duda alguna, un “bastión”. Había pues muchas razones, para apoyar al Estado; y existió sin lugar a dudas dos liderazgos importantes en la conformación del Partido, uno de ellos, el Profesor Javier López Celis, de quien ya hablamos, el otro, el Ingeniero Raymundo Hernández.



El Ingeniero Raymundo Hernández fue uno de los promotores del Partido Humanista en el Estado de México. Originario de Chimalhuacán y viejo militante del movimiento Antorcha Campesina y después del PRD, narraba siempre como había sobrevivido a la “matanza” del 18 de agosto del 2000, realizada por los pistoleros de Guadalupe Buendía, alias “La Loba”, en la explanada de la presidencia municipal de Chimalhuacán, el día, en que tomo posesión Jesús Tolentino, conocido como “El Atepocate”.

Era increíble saber, que mientras el país, vivía la transición democrática, del triunfo electoral de las elecciones presidenciales del año 2000, en las cuales había ganado por vez primera el partido de oposición la presidencia de la Republica,  dejando atrás 70 años de gobierno priísta; cerca del Distrito Federal, en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, la señora Guadalupe Buendía se resistía a entregar el poder municipal, a Jesús Tolentino, que aunque fueran del “mismo partido”, eran de diferentes grupos.



Y es que la famosa “Loba”, según la prensa sensacionalista, había construido un subterráneo que conectaba su casa con la Presidencia municipal y fue así, como el día de la toma de posesión, en pleno edificio municipal, salieron los francotiradores, arremetiendo contra la población, al más estilo diazordacista del 2 de octubre.

No se sabe que paso aquella vez, en ese día. Hay versiones que dicen que un grupo ataco el otro, hay otras que sostienen, que la balacera, fue de los dos grupos. Raymundo, solo platicaba, haber sido sobreviviente, del “Chimalhuacanazo”.

¡No lo podía creer¡. Pero menos podía creer que ese hecho, fuera oculto y censurado; la prensa de aquellos días sólo reporto nueve muertos, lo cierto en palabras de Raymundo, es que habían sido por lo menos setenta muertos y que entre las personas concurrentes, podía decir él con mucho orgullo, que él, había sido testigo de todo.








Se dice también, que luego de la matanza, todos los “heridos” de Antorcha campesina, fueron trasladados al Hospital ABC en la Ciudad de México, en donde fueron internados, ocupando estos, un piso entero del hospital; mientras que los heridos de la loba, quedaron ahí, en el olvido y distribuidos muchos de ellos, en diversos hospitales públicos del Estado de México.

Se cuenta también, que el Estado de México, concretamente, la Procuraduría y el Gobierno del Estado, en colaboración seguramente, con la Procuraduría del Distrito Federal y la PGR, emplearon un dispositivo policiaco para capturar al hijo de la “Loba”, cuyas acusaciones y órdenes de aprehensión, habían salido de los archivos, para esta vez cumplimentarlos y refundir en la cárcel, a uno de los autores intelectuales de la “matanza”. El caso es, que luego de una intensa búsqueda,  nunca pudieron encontrar a este líder y según las malas lenguas, pues nunca faltan los chismosos, cuando la policía empleaba toda su furia para capturarlo, este señor se encontraba hospedado, en un lujoso hotel del Paseo de la Reforma, de la Ciudad de México, atendiendo a sus visitas y a sus colaboradores.   

Fuera de esta anécdota, Raymundo Hernández, un empresario que se dedicaba a construir tinacos, conocidos por otros, como “el Ingeniero” Raymundo,  era pues, uno de los lideres mas importantes del Partido Humanista en el Estado de México y fue sin duda, la persona que invitó a Javier López Celis a sumarse al partido, a fin de ayudarle a conformar las asambleas distritales.



Sin embargo, lo cierto fue, que quizás esa invitación que hiciera Raymundo a Celis, se convirtió en su principal error político, pues Javier López Celis logró conformar 19 asambleas, superando ampliamente a Raymundo, quien sólo hizo 7 asambleas.

Las asambleas mas importantes que hiciera el Profesor Celis, fueron las de los municipios de Nezahualcóyotl, Ecatepec y Coacalco; Raymundo hizo las asambleas de  Chimalhuacán, Chalco, La Paz, inclusive, la de Toluca, con el apoyo de la Profesora Rosa, a la que se sumaron, Almoloya de Juárez y  Teotihuacán; Diana Montiel, la Secretaria Nacional de Elecciones, ayudo a conformar la asamblea en Tenancingo y el líder Conrrado, lo hizo con la asamblea de Almoloya de Alquisiras.

Ignacio Irys Salomón, justo y acertado en sus decisiones, designó como encargado del Partido Humanista en el Estado de México, a Javier López Celis, dejando a Raymundo Hernández Rosas, sin dicha distinción.  Posiblemente, esto le generó molestia a Raymundo y quizás, un poco de inadversión hacia su viejo colaborador, Javier López Celis; sin embargo, quizás para consolarlo de esa decisión no favorable, meses después, Raymundo sería designado, como candidato a diputado federal, plurinominal, por la cuarta circunscripción, en el envidiable posición, numero uno.  Es decir, si el partido, hubiera obtenido el 3% de los votos, Raymundo, hubiera sido el diputado federal.   

Por otra parte, el “subencargado” del Partido en el estado, recaería en la “banda de los UNIMOSS”, representada esta por Abimael Vilchis, quien había realizado ocho asambleas, la principal de ellas, en el “bastión” de UNIMOSS y en el municipio de Abimael, Villa Victoria. Dicho por el propio Abimael, la tierra mas hermosa, no solamente del Estado, sino del planeta entero.

El caso es, que el Partido Humanista en el Estado de México, se conformó con el pago de cuotas, de los dirigentes nacionales. Ignacio Irys, colocaría en la Coordinación Ejecutiva a Javier López Celis, mientras que Javier López Macías, “Chabelo”, lo haría, con el Subcoordinador Abimael Vilchis.

Para darle una apariencia de normalidad democrática, Vanesa Passaran, una de las funcionarias mas jóvenes del partido, hija de Eufrosina Pasaran, líder del partido de la expresión “MRD”, fue designada también, como Vicecoordinadora.

El Partido Humanista del Estado de México se había integrado, teniendo a Javier López Celis como su principal líder y teniendo, como su “líder opositor natural”, al señor Abimael Vilchis; pero la verdad, esa rivalidad, nunca floreció; para vergüenza de la expresión CODUC, el “adversario” natural de Celis, no fue Vilchis, sino que lo fue Raymundo y Conrrado; unidos estos al principio, después divididos, por un chisme de acoso sexual.



Y mientras Conrrado y Raymundo, se peleaban en plena Junta de Gobierno; el Profe Celis, no hacia otra cosa, más que reírse.

Un partido local se estaba conformando, al mismo tiempo que era notificada la sentencia del Tribunal Electoral, negándonos la razón.

Había perdido, mi primer juicio electoral.  (El primero, de muchos más).


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-                  Hay que elaborar un artículo. - Me dijo Francisco Nava,  se va publicar en una columna que tiene el IEEM. Además – me especifico también – tenemos invitación para acudir a un programa de Televisión, en la televisora del Estado. Supuse que era un programa que nadie veía. Se llamaba: “Entre Todos”.

Oficialmente el proceso electoral había arrancado en todo el país y también en la entidad federativa, aunque cierto era también, que si bien aun no podían proponerse candidatos, ni hacer actos anticipados de campaña, porque así lo prohibía la ley, cierto era también, que había que “posicionar” al Partido. Según la encuesta nacional, el Partido Humanista tenía el 4%, Encuentro Social, sólo el 2%.  De continuar con esa tendencia, conservaríamos el registro.

Democracia y libertad de expresión, son conceptos que se relacionan el uno al otro. Al menos en un régimen democrático, el derecho a la información, el acceso a las llamadas “TIC’s”, tecnologías de la información, a la libertad de expresión, se encuentran consagrados en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en instrumentos internacionales en los que México es parte: el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y los artículos 13 y 14 de la Convención Americana de Derechos Humanos. ¡Bla-bla-bla¡. En muchas leyes y tratados internacionales.

Pero es obvio que una cosa es lo que dice la ley o la Constitución y otra cosa muy diferente, es lo que existe en al realidad.

Según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática, correspondiente al censo poblacional 2010, la población en nuestro país, oscila en 112.3 millones de habitantes, de los cuales, 15.2 millones de ellos, habitan en el Estado de México. Por otra parte, el analfabetismo es del 6.88 (En el Estado de México 4.38); en el caso de las mujeres, (8.08 nacional y 5.72 en el Estado); y en lo referente al promedio de escolaridad, 8.6 años de educación básica a nivel nacional, frente a 9.1 en el Estado de México.  

Es decir, habría que reconocer que el Estado de México, cada habitante promedio de éste, tiene un mejor nivel educativo, de la media nacional; al menos en el Estado de México, el promedio educativo es de tercero de secundaría, el analfabetismo, 4 de cada 100 personas no sabe leer y escribir; sin embargo sobre este último dato, de cada 100 mujeres, 6 de ellas, no saben leer y escribir.

Contra el analfabetismo, no solamente nos enfrentamos en el Partido Humanista, sino cualquier candidato o partido político.  

El Padrón Nacional de Medios Impresos, de la Secretaría de Gobernación, establece algunos datos, que podría generarnos algo de especulación, una posible hipótesis respecto a la relación causal que existe entre la población alfabetizada, con los medios de comunicación de prensa escrita.

En dicha relación causal, los resultados son alarmantemente bajos, pues en el escenario más optimista, el 0.3% de los mexiquenses, se informan y a la vez, se forman una opinión pública, (sin embargo, la cifra a nivel nacional, es más drástica, apenas el 0.2%). En conclusión: ¡Nadie lee¡.

Es decir, de 100 personas en el Estado de México que saben leer y escribir; ninguna de ellas se informan, con ningún medio de comunicación.  Para ser mas precisos, por cada mexiquense que lee un periódico o una revista, existen al menos 333 personas, que no lo hacen, es decir, no leen, ni mucho menos se informan leyendo.

Los diarios mas leídos en el Estado de México, son el “Cambio Valle de México” con 32,500 ejemplares diarios, seguido por “Reforma” con 28,929, el “Heraldo de Toluca” con 19,370, el “ABC México” con 18,927, “Milenio” con 16,209 y el “Extra de El Sol”, con 5,120.  Estas cantidades de publicaciones, son todas ellas irrisorias, tomando en cuenta que la población del Estado de México, es de 15.2 millones de habitantes.



Así pues, es más fácil para el ciudadano común mexiquense, “informarse”, escuchando la radio o viendo la Televisión.

De una interpretación a las cifras proporcionadas en el último censo de población, existen al menos en todo el país, 28.2 millones de hogares. De tal forma, que cada “hogar” mexicano, tiene al menos cuatro integrantes. ¿Qué significa esto?. Pues bien, podríamos identificar a estos hogares, como “familias.” Cuatro personas, compartiendo una misma vivienda.

Al menos, el 92.1% de los hogares mexicanos a nivel nacional, cuentan con televisión. En el Estado de México, la cifra es superior. 94.6%. Esto significa, que de cada 100 familias mexiquenses, 95 de ellas, tienen televisión.

No es ningún secreto para cualquier mexicano, el poderío casi monopólico de la principal empresa Televisora del país: ¡Televisa¡. Los antecedentes de esta empresa, datan, desde antes de 1960, cuando se legisló por vez primera, la rasdiodifusión en México (radio y televisión). 

Una larga historia de como el Estado mexicano, reconoció y solapó a este monopolio. Fue en 1949, cuando  se otorgó la primera concesión para operar el canal 4 XHTV a Televisión de México SA, propiedad de Romulo O’Farril; para el año de 1950, Guillermo González Camarena obtuvo la concesión para explotar comercialmente el canal 5 XHGC.  Para el año de 1951, inicio transmisiones XEW TV canal 2, concesionada a la empresa Televimex SA, propiedad de Emilio Azcarraga Vidaurreta. Así pues, para el año de 1955, se fusionaron las empresas concesionarias de los canales 2, 4 y 5, para conformar Telesistema Mexicano. (Actualmente Televisa). En la presidencia de dicho grupo, quedo Emilio Azcarraga Vidaurreta y como Vicepresidente del mismo, Emilio Azcarraga Milmo.

Resulta evidente que Televisa, antes Telesistema Mexicano, ya existía pues, antes de que el Estado mexicano, regulara la industria radiodifusora.  



Para el año de 1968, Televisión Independiente de México XHTM-TV Canal 8, se fusionó a Telesistemas Mexicanos,  resultando que para el año de 1973, se constituyo Televisa (Televisión Vía Satélite).  Si bien, las concesionarias tenían la obligación de ceder el 12.5% de sus tiempos, al Estado, algunas de estas destinadas a las prerrogativas de los partidos políticos conforme a la ley electoral de 1977,  cierto es, que la misma se caracterizó por su subordinación política al Presidente y por su preferencia electoral, al PRI.  Habiendo sido este sistema de medios criticado, por su falta de imparcialidad e independencia durante las últimas décadas del siglo XX.

Sin embargo, durante la administración del entonces Presidente Vicente durante la Fox , los tiempos de radio y televisión, se redujeron a 30 minutos en radio y 18 en televisión; asimismo, el aumento del financiamiento público a los partidos políticos, permitió que estos, adquirieran espacios en radio y televisión, durante las elecciones federales de 1997, 2000, 2003 y 2006; situación que fue criticable y acusada en su momento de parcialidad a favor de determinados partidos y candidatos, lo que conllevo a la crisis electoral de 2006  y por consiguiente, a la reforma electoral de 2007, donde se estableció la prohibición de contratar espacios en los referidos medios, siendo el único administrador de dichos espacios, el entonces Instituto Federal Electoral.  

Por otra parte, si bien es cierto surgieron nuevas opciones televisivas, TV Azteca, o los que fueron o pertenecen todavía al Estado, (IMEVISIÖN, Canal 11); no debe pasar por alto, la alta preferencia de la sociedad mexicana a los contenidos de Televisa. Convirtiéndose dicha empresa, sin duda alguna, en un referente en la opinión pública. 

Claro que esta información era útil reconocerla. Cuando Francisco Nava me pidió que comenzara a escribir en la columna del IEEM y que acudiéramos a los programas de televisión donde se abrían espacios al Partido Humanista, era obvio que tenía que saber, en que cancha íbamos a pisar. Que repercusiones y que efectos en el electorado, podría tener en la televisión, la intervención de Coxtincia y de Isidro, cuando acudieron a participar cada uno, en distintos paneles y programas, la representación del Partido Humanista.

¡Obviamente, no se iba a tener ningún efecto¡ Nadie TV Mexiquense, como si se ve, cualquier canal de Televisa.

La televisión y las radiodifuras en nuestro país, fueron reguladas inicialmente por la Secretaría de Comunicaciones y la  Secretaría de Gobernación, subordinadas estas al Presidente de la República; sin embargo, fue a partir de un falló de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el año 2009, que ordenó dicha regulación, a favor de la entonces Comisión Federal de Telecomunicaciones COFETEL.    Ya para el año 2012, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, un organismo internacional multilateral, realizó un estudio sobre las políticas y regulación de las telecomunicaciones en México; y la necesidad de acelerar el proceso denominado “el apagón analógico”, donde las nuevas señales de televisión, sería mediante frecuentas que únicamente podrán ser captadas, mediante televisiones digitales. 

Posteriormente, en junio del 2012, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, estableció que la radiodifusión, es un medio tecnológico para ejercer la libertad de expresión, que correspondía al Estado, establecer condiciones para su pleno ejercicio sin discriminación alguna, mediante políticas públicas en la materia; debiendo aplicarse los criterios de razonabilidad y proporcionalidad, respecto a las restricciones de derechos de reputación de los demás, seguridad nacional, orden público, salud pública y moral pública.  
Resulta evidente, que no fue sino hasta el año 2014, cuando se reformó la Constitución Política, con el objeto de regular el desarrollo eficiente de la radiodifusión, el cual, se encontraba regulado de forma ambigua, con una ley obsoleta que databa del año de 1960. Sin embargo, con la reforma constitucional de 2014, se  creó un ente público autónomo denominado “Instituto Federal de Telecomunicaciones”, el cual entre sus funciones, se encuentra la de regular, promover y supervisar el uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico de las redes y la prestación de servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, así como el acceso a infraestructura activa, pasiva y otros insumos esenciales; es decir, dicho coloquialmente, para regular, la radio y la televisión, en todas sus formas y modalidades. (tele “abierta” y tele “de cable”).

Dicha reforma, estableció también, que el “Instituto Federal de Telecomunicaciones”, sería la autoridad en materia de competencia económica de los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones, teniendo el deber imponer límites a la concentración nacional y regional de frecuencias, al concesionamiento y a la propiedad cruzada que controle varios medios de comunicación.

Esta reforma constitucional, estableció que el “Instituto Federal de Telecomunicaciones” debía determinar la existencia de “agentes económicos preponderantes” en los sectores de la radiodifusión y telecomunicaciones e imponer las medidas necesarias para evitar que se afectara la competencia y la libre concurrencia y con ello, a los usuarios finales.

Dicho precepto normativo, definió al Agente Económico Preponderante, por no decir “monopolio”, a la prestadora de los servicios de radiodifusión, que contara directa o indirectamente, con una participación nacional mayor al cincuenta por ciento, medido ese porcentaje, en razón al número de usuarios, suscriptores, audiencia, tráfico de redes o capacidad utilizada. 

En el caso preciso, la investigación realizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones, aperturada mediante expediente P/IFT/EXT/060314/77, se enfocó a los servicios de radio y televisión comerciales.  En el caso concreto fue el Grupo de Interés Económico llamado “Grupo Televisa”, compuesta tanto por Televisa como por las empresas filiales a ésta. Así pues, el órgano regulador determinó que Televisa, así como sus subsidiarias, afiliadas propias, estaciones concesionadas, “afiliadas independientes” y otras empresas, constituían el 67% de la audiencia.      

Por ende, no es que cuando se dice que Televisa es un monopolio, no significa que se diga una mentira o un calificativo para denostar a esta empresa, sino que se dice algo realmente. Una verdad  que le costó al legislador, pero más al Estado mexicano, más de 56 años en reconocer.

Contra eso nos enfrentábamos. Una televisora monopólica que desde sus noticieros y comentacratas, marcan la agenda pública y política.

No es falso pues, cuando se habla de que en México existió 71 años de un gobierno autoritario, legitimado en un partido político predominantemente único y mayoritario; que dicho gobierno y su respectivo partido, tuvieron lazos muy fuertes con los medios de comunicación que fueron perjudiciales para la independencia y la transparencia de estos últimos.

Este perjuicio desde luego afectó a la democracia, pues no existe una pluralidad de opiniones, pilar fundamental para el debate de las ideas.   Es cierto y no es de reprocharse, que las opiniones del gremio periodístico, es un derecho fundamental protegido por la Constitución; pero también lo es, que el artículo 6 de la Constitución garantiza el derecho de la información y que es precisamente, la democracia y su oferta plural, quienes construyen esa opinión pública.   En un país, de 112.3 millones de habitantes, con un grado de escolaridad nacional de 8.6, (9.1 en el Estado de México), con 270 mil ejemplares el periódico más vendido a nivel nacional, (32 mil en el Estado de México); más aparte, la existencia de un “agente económico preponderante” en la industria de la radiodifusión (radio y televisión)  del 67.7,  que además se dispersa en el 92% de los hogares mexicanos que cuentan con televisión, (94% en el Estado de México), es evidente entonces, que el déficit democrático refiere, una sociedad, susceptible de poder ser manipulada. 

Tan sólo en el Estado de México, el paisaje mediático mexicano también se caracteriza por su falta de pluralismo en las radiodifusoras, ya que Televisa y TV-Azteca poseen más del 98% de las concesiones de televisión abierta (gratuita) y de paga.  Tan sólo basta conocer los datos del Registro Público de Concesiones del Instituto Federal de Telecomunicaciones, en el que se reporta que el Grupo de Interés Económico Grupo Televisa, cuentan con una cobertura de 157 canales de televisión en todo el Estado de México, mientras que en el caso de Televisión Azteca, unos  100 canales.   Esta cantidad es notable, con el único canal de televisión que cuenta el Gobierno del Estado de México “TV Mexiquense”.  En  el caso de las radiodifusoras, 17 empresas cuentan con cobertura en el Estado de México, dedicados todos ellos  la radio comercial, no existe por lo tanto, radiodifusoras con fines sociales o comunitarios, mucho menos, órganos de comunicación a favor de la población con identidad indígena.

Por ende, la invitación que hizo TV Mexiquense al Partido Humanista para acudir a sus programas de televisión, había que aceptarla, aunque a decir verdad, en nada ayudaba a posicionar al partido, pues nadie veía ese canal y mucho menos ese programa. Pero lo importante en todo caso, hubiera sido obtener un espacio, en algún canal de Televisa o Tv Azteca. Esto desde luego, nunca ocurrió.  



Claro, hubo entrevistas por televisión que TV Azteca le hizo a Javier López Macías en su calidad de Coordinador Ejecutivo del Partido Humanista, pero a lo mucho, habrán sido unas dos o tres entrevistas; nada que ver, con los espacios que le fueron ocupados, por los presidentes de otros partidos.

El régimen jurídico de los tiempos de radio y televisión, fueron implementados con la reforma electoral de 2008, al establecer que dichos tiempos, serían contratados por el ahora Instituto Nacional Electoral, y que los mismos, deberían ser distribuidos gratuitamente a los partidos políticos, de “forma equitativa”. 

Sería por lo tanto, designado en esos días como Representante del Partido Humanista, en la Comisión de Medios del Instituto Electoral del Estado de México. No sé si esa designación recayó por órdenes del Profe Celis o fue una ocurrencia de Isidro Coxtinica, pero era obvio, que el tema de la comunicación de masas, no solamente me llamaba la atención, sino que además, era parte, de la “campaña aérea”, que el Partido Humanista tenía que enfrentar. Que mejor, que fuera yo, su Representante ante el IEEM.

Defendería pues, segundo a segundo, cada espacio de radio y televisión que le asignaran al Partido Humanista.

Y respecto a la prensa escrita, claro que también acepte; inicie siendo columnista en una pequeña columna que el IEEM pagaba a la prensa regional del Estado.

Iniciábamos pues, la “campaña aérea”.


25







El día en que Joséfina y Coxtinica, acudieron a la grabación de los programas de Televisión Mexiquense, ese día, Francisco Nava y yo, nos encontrábamos en el Instituto Electoral, para cobrar nuestros cheques.

Resulta, que Juan Carlos Campos nos había escondido los cheques, al menos, no nos pagaría, hasta que llegara su jefe Isidro Coxtinica y  autorizara la entrega de los cheques; Berenice Coxtinica, algo parecido también nos hizo; no nos entregarían ningún cheque, negaba también dar algún informe al respecto cuando le preguntábamos, se hacía, la que no sabía.  ¡Era obvio¡. Que los dos, nos escondían los cheques.

Entonces Francisco y yo, acudimos a la oficina del Director de Pagaduría del Instituto Electoral para solicitar la entrega de nuestro respectivo cheque; con la sorpresa, de que no solamente nos negaron entregar el cheque, sino que también, no nos podían otorgar información; entonces, colocándome en mi posición de Representante Suplente, solicite me hiciera entrega del cheque, tanto a Francisco como a mi, pero con la sorpresa también, que aquel funcionario nos dijo, que no nos podía entregar nada, pues la única persona autorizada en el IEEM por Isidro Coxdtinica, para recibir y entregar cheques o realizar cualquier trámite nominal, era ni más, ni menos, que su sobrina Berenice, a quien se dirigía de manera fraternal y cariñosa, como “Berenecita”.  

¡Vaya¡, ¡Vaya¡. ¡Que osote¡. Ser un representante de papel. Aceptar, que la sobrina tenía mayor poder, que uno, siendo el Representante suplente del Partido, el académico, el consultor; al diablo todas las distinciones y los méritos políticos e intelectuales, Isidro Coxtinica, no solamente se negaba entregarnos el cheque, sino que además, nos había bajado la dieta. Asi por sus pistolas, determinaba él, el importe de la dieta.

Nos enteramos de eso, porque astutamente, logre obtener la nomina de la pagaduría, el cual, Francisco fotografió con su teléfono celular, como evidencia, para demostrarle a Celis, que Isidro, tenía un salario de 50 mil pesos mensuales, ganaba más, que el propio Profesor Celis, quien se había dado un sueldo de nada más 12 mil pesos al mes.

¡No es posible tanta pendejez¡.  Francisco reventó de coraje.

El Profe Celis negó tal evidencia, a lo que Francisco Nava no refuto, se quedo callado, alineándose y aceptando, que Celis, mentía. La fotografía de la nomina era evidente, para darnos cuenta, que Coxtinica ganaba ese dinero, mientras que los sueldos del partido, oscilaban entre los 8 mil a los 12 mil pesos. ¡Cinismo¡, o simple ¡Pendejismo¡.  Coxtinica, esta súper empoderado y sus decisiones de no entregarnos el cheque, a Francisco y a mi, inclusive de bajarnos la dieta, obedecía a una sola razón: ¡Coraje y gandallez¡. Una forma de chingar al prójimo, al contendiente político, pero no con ideas, no con el debate, no con el trabajo, sino donde mas puede doler, en el bolsillo.

Francisco Nava llamó por teléfono celular a Joséfina para dar su queja, pero acostumbrada ella a escuchar el quejodromo de Francisco, no sé si le hizo caso o estaba mas ocupada, en el programa de televisión; en mi opinión, Joséfina solamente “le daba el avión” y eso de quejarse con Celis, era sólo perderá de tiempo. Francisco, lejos de verse bien, se veía mal, se veía, “como un chillón” y lo que era peor, como una persona, muy necesitada de dinero.
-        Ya déjalo Francisco. Para que te desgastas.

No hay nada peor en la vida, que ver a Francisco Nava encabronado por no haber recibido su pago. Su cara se descomponía, su piel se transformaba y su cabello, se erizaba, como una esponja, un puercoespín rabioso y peligroso, dispuesto a dar el asalto para atacar.  Un puño listo, al acecho. Un humo invisible que salía de sus orejas, al mas estilo caricaturesco.
-        Ese pinche gordo, nunca en su vida, va ganar, lo que esta ganando. No es justo. ¡Es indignante¡.

Así es la política, yo me sé casos aun mas indignantes, en las cuales, Isidro Coxtinica, quedaría como inocente, como niño indefenso; yo conocí unos verdaderos “tranzas”, pero señores tranzas, no pendejos jugando a ser tranzas. Bastaba recordar el nombre de Rita Jaro, una funcionaria desconocida del Gobierno del Distrito Federal, cuando por azares del destino, se convirtió en funcionaria y aprovecho la nomina de una dependencia gubernamental, para enriquecer a todo su clan, durante un sexenio completo.  

Aquella tarde, Josefina e Isidro, hicieron el programa de grabación por TV Mexiquense; Francisco quería esperar a Isidro para reclamarle, pero no considere que era apropiado que lo hiciera. Además, supuse bien, que la jugada de Isidro era no volver al IEEM, hasta en tanto, Francisco y yo, nos retiráramos del lugar.

-        No va aparecer. Para que esperamos, no tiene caso.

-        Lo peor de todo. Es que fue la semana larga, del llamado “Buen Fin”; el salario fresco, nos hubiera ayudado quizás para adquirir una buena compra, pero esa vez no se pudo; Isidro Coxtinica instruyó a Juan Carlos y a Berenice, para que no nos entregaran el cheque.

Vámonos Paco, para que lo esperas. No le demuestres hambre a ese cabrón. ¡Vámonos, el martes le reclamas¡.

Francisco Nava, me hizo caso. No tuvo de otra que respirar el humo que exhalaba.

Cuando subimos a su carrito y ya en el trayecto, luego de despotrificar, contra el pinche gordo, se le fue bajando poco a poco el coraje y resignándose sobre su triste situación; ya en confianza, antes de bajarme de su auto me dijo:

-        ¡Préstame cabrón¡.

Le di 200 pesos.  Me baje y el carro de Francisco Nava, se alejó.    




26

La Comisión de Medios del Instituto Electoral del Estado de México, determinó asignar espacios en radio y televisión, para los once partidos políticos que contenderían en las próximas elecciones. Para ello, las leyes electorales disponen, que el Instituto Nacional Electoral dispondrá de 15 minutos diarios, de tal forma, que a través de diversas fórmulas matemáticas, atendiendo a una combinación de “equidad” y “resultados obtenidos en la última elección”, así como tomando en consideración que esos 15 minutos se dividen en 30 segundos, dando un total de 60 spots diarios, fue que se decidió dividir el calendario en tres tiempos distintos: “precampaña”, “intermedio” y “campaña”. Es decir, 21, 40 y 34 días respectivamente. 

Algo complejo de explicar, el caso es, que en todos estos tiempos, los partidos tradicionales ganaban y el Partido Humanista, perdía. Contra la inequidad de la ley; poco o nada, podía hacerse.

En el periodo de precampañas, de una duración de 21 días, daba un total de 546 promocionales que tendrían que dividirse; de los cuales, el PRI tendría derecho a 117 spots, el PRD 107 y el PAN unos 100; seguidos estos de Nueva Alianza con 53 y 45 del Partido Verde; 31 y 30 promocionales tendría Movimiento Ciudadano y PT respectivamente y finalmente, con 15 promocionales diarios: MORENA, Partido Encuentro Social, el Partido Humanista y “Futuro democrático”, éste último, era un partido político local.

El periodo “intermedio”, de 40 días, arrojó un total de 720 promocionales que se ofrecían y por ende, tendrían también que dividirse, (sin olvidar cada promocional de 30 segundos);  todos los partidos, tenían derecho a 65 promocionales diarios, así fuera el PRI o así fuera el Humanista. Digamos que este periodo, era el más equitativo y por ende, era el tiempo propicio, donde debía de aprovecharse la radio y la televisión para posicionar el partido en el electorado.

Después vendría el tiempo de la campaña, el periodo más importante, porque en esta fase, es donde los partidos y los candidatos, llaman a votar.  Dicho periodo tendría una duración de 34 días y donde se ofertarían 1,020 promocionales, divididos estos, a los once partidos políticos que competían en la elección, dando como resultado, que al PRI se le asignara 217 spots, 198 el PRD, 185 el PAN; luego le seguía Nueva Alianza con 96 y el Partido Verde con 82; mientras que Movimiento Ciudadano y PT, tendrían 55 y 53 spots; para finalmente, quedar con 25 spots, los nuevos partidos.

Ahora bien, para entender esto, ya de manera más significativa, diremos pues, que cada estación de radio y televisión, ofrece esos 15 minutos diarios al INE, para que este a su vez, aproveche ese espacio, para los spots de los partidos políticos.

En periodo de precampaña, por cada día de esta, el  PRI tendría derecho a 5.21 spots diarios, mientras que el Humanista, dispondría de 0.71 spots diarios.  Es decir, en cualquier canal de radio y televisión, aparecerían 5 comerciales diarios anunciando al PRI, mientras que del Partido Humanista, aparecería un día sí y el otro día no.

En el periodo “intermedio”, no habría ningún problema, pues cada partido político aparecería 1.62 veces al día; sin embargo, ya en periodo de campaña, volvería aparecer la inequidad en la contienda electoral, pues el PRI aparecería 6.38 veces diariamente por cada canal de radio y televisión, mientras que el Partido Humanista lo haría, 0.73 veces. 

Claro que pensé en impugnar esta determinación, pero luego de que me bajaron la dieta, estaba muy molesto y no daría, ningún minuto de mi tiempo, en defender una causa, que nadie valorara. Se lo dije a Coxtinica, en la medida del derecho, esta la obligación. ¡Total¡. Continuaría el spot, del celular.



Y es que al parecer, Ericka, la Secretaria de Asuntos Jurídicos estaba totalmente desconectada de lo que estaba pasando en el Instituto Electoral y también del Partido, rara vez se daba sus vueltas a enterarse de los asuntos del partido; por otro lado, Isidro Coxtinica estaba mas ocupado, diseñando su “Plan estratégico territorial” que solamente él y nada más él, conocía; mientras que Francisco Nava, estaba trabajando mucho, pero en derrocar a Coxtinica y yo, desde luego, Jorge Luis Esquivel Zubiri estaba mas interesado en escribir mi próximo libro para la editorial Trillas.

Nadie valoraba esto; ni siquiera el Partido Nacional. Nunca tuve conocimiento de algún plan que diseñara el partido nacional, para contrarrestar esta inequidad, ninguna noticia, excepto cuando recibí aquel correo electrónico, de mi “referente”, Ignacio Pinacho. Se trataba de un “mensaje secreto”.  Hablaba de las grandes decisiones que debía de tomar el partido, en momentos cruciales, todo en miras al próximo proceso electoral. Aun no podía leer entre líneas, lo que ello significaba, no podía imaginar que la conspiración por derrocar a Javier López “Chávelo”, se estaba fraguando.


27

Cuentan las leyendas urbanas, que el Partido comenzó a descomponerse, cuando Ignacio Irys Salomón tuvo el error, de tratar de democratizar el Partido. ¡Quizás ahí empezó todo¡. 

Los Estatutos del Partido Humanista establecía claramente que en cada Entidad Federativa debía instalarse una Junta Estatal de Gobierno, la cual, en su composición, debía de estar conformada equitativamente, por representantes de las tres expresiones políticas que habían conformado el Partido; es decir, por UNIMOSS, SINERGIA y MRD.

El ideólogo de la organización del Partido, había sido Ignacio Pinacho. Según el, en sus cálculos, los órganos colegiados de dirección, darían estabilidad política y representatividad, a todas las expresiones políticas. Bastaba constituir “Juntas de Gobierno”, con una integración de 7 a 15 miembros, para que todos los grupos políticos, pudieran no solamente estar representados, sino tomar parte de las decisiones políticas.

Así pues, cada Entidad Federativa, sería una replica, del Partido Nacional y desde luego, cada Comité de cada entidad, percibiría la prerrogativa correspondiente que le asignará los correspondientes Organismos Públicos Electorales.



Sin embargo, Ignacio Irys pensó, que no era el momento apropiado para que cada Entidad Federativa tuviera sus autoridades partidistas en los términos que señalaba el Estatuto; a decir verdad, esa no era la prioridad; el calendario electoral exigía, candidatos, no dirigentes y por ende, existía la propuesta de que fuera el “centro”, es decir, la dirigencia nacional, quien designara a “Delegados especiales”, con facultades “metaestatutarias”,  para que estos a su vez, fueran los encargados, una vez pasadas las elecciones, los responsables de construir el partido.

Por lo tanto, las “Juntas de Gobierno”, que Pinacho sugería como órganos de dirección colegiada, reconocidos en los Estatutos, entrarían en vigor, una vez pasando la elección y teniendo obviamente la certeza, de que el Partido superara su primera prueba, es decir, obtuviera más del mínimo del 3% del umbral de votos.

Esto significaba para los liderazgos regionales, que tenían que aceptar la decisión del “centro”, obviamente, a muchos no les gusto esa disposición; entre ellos, los lideres del partido en Veracruz, los cuales por cierto, constituían, la principal base social de MRD.

Resulta que en unos de los tantos viajes que hiciera Ignacio Pinacho, miembro de la Junta Nacional de Gobierno, ideólogo y persona de confianza de Ignacio Irys Salomón, al Estado de Veracruz, se percató de que en la Junta Estatal de Gobierno electa, no existía representantes de SINERGIA, ni de UNIMOSS. Pues MRD, se había “apoderado”, de todos los espacios, lo que no solamente era contrario a uno de los principios democráticos del partido, sino que excluía de toda representación, a los otros grupos.

Cuentan también, esas oscuras leyendas, que una vez Javier López Macías “Chavelo”, al acudir en una gira al estado de Tamaulipas, la militancia del Partido lo desconoció, lo insultaron, inclusive, le volcaron su camioneta. Javier López sobrevivió de la agresión, pero como era de esperarse, luego de una “pequeña investigación”, se percató de que los autores intelectuales de la agresión, eran miembros de MRD, por lo tanto, Javier López Macías, buscó a Ignacio Irys Salomón para manifestarle su descontento y responsabilizar de la “ruptura” del Partido, a Ricardo Espinoza.  Solicito pues, la expulsión de este y aliarse los dos, con sus respectivas expresiones CODUC-UNIMOSS, para “compartir” el Partido Humanista.

A partir de ese momento, el circulo cercano de Ignacio Irys Salomón observó que la conducta de Javier López Macías, era “sospechosa”, como si este no solamente preparara el terreno para un futuro conflicto, sino que también, comenzó a dejar las actividades del partido, en un segundo plano.



Javier López Macías, fue durante años, un militante del Partido Acción Nacional; nunca pudo ocupar un cargo de elección popular, la votación no le beneficiaba, ni aun, cuando contendió por la presidencia municipal de su natal Torreón Coahuila. Sin embargo, su destinó comenzó a perfilarse, cuando Vicente Fox ganó la presidencia. Pues fue en su sexenio, cuando se le designo como Director Regional del Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad (Fonaes), de la Secretaria de Economía, del gobierno federal.

Dicha entidad,  era un órgano desconcentrado de la Secretaría de Economía, cuyo propósito en aquel entonces, era apoyar los esfuerzos organizados de productores indígenas, campesinos y grupos populares-urbanos, para impulsar proyectos productivos y empresas sociales que generaran empleos e ingresos para la población. Javier el funcionario, conoció la forma de operar y “bajar recursos” de los programas sociales, por lo que renunció a su empleo de servidor público y se dedicó a “emprender”, en una confederación campesina.



Fue así, como en el año 2004, nació UNIMOSS. La Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social, aunque jurídicamente, dicha entidad se define como “una organización de organizaciones”, donde según sus principios, sus miembros participan de manera voluntaria, convencida y decidida; además de aportar, proponer y de comprometerse. UNIMOSS tiene una filosofía basada en el “humanismo social” y como principios fundamentales, la dignidad de la persona, la solidaridad, la subsididiariedad, el bien común, la democracia participativa, la libertad, la justicia, el orden social y el bienestar de la familia.   Nada que ver con las organizaciones campesinas tradicionales del PRI y del PRD, donde el calificativo  “revolucionario” o “democrático”, es de lo más común y donde las imágenes de Zapata y Villa, forman parte de su imagen. En UNIMOSS, nada de eso existe. La Revolución mexicana, inexistente.

Políticamente, hay quienes sostienen que UNIMOSS intento ser, la “nueva versión” de la “CNC Priísta”. Sólo que este, sería por así decirlo, “el brazo campesino” al servicio del PAN.  Nada más para empezar, UNIMOSS logro adherir, a 120 organizaciones campesinas.  De ese es el tamaño del liderazgo y de la inteligencia, de un político emprendedor, como es Javier López Macías.



Vicente Fox Quesada cuando llegó a la Presidencia de México, fue el primer presidente proveniente de un partido político que no era el PRI;  muchos de sus colaboradores, buscaron mil formas, de acabar con esa entidad política, que por vez primera, luego de setenta años ininterrumpidos, nunca había perdido la presidencia de la República.

Si México hubiera sido, un Estado totalitario, hubiera bastado un decreto del Presidente para disolver al PRI y confiscarle, todos sus bienes y suprimirle, todos sus derechos. ¡Pero no fue así¡. Seguramente, existieron los totalitarios que aconsejaron hacer eso al entonces Presidente, pero este, no cedió.  Pudieron haber acabado con el PRI, cuando se tuvo la legitimidad para hacerlo, pero Vicente Fox no quiso.

¡Al PRI, había que derrotarlo, con sus propias armas¡



Para debilitarlo como Partido Político, el Instituto Federal Electoral descubrió en la fiscalización de las elecciones del año 2000, un desvió de recursos públicos, de la empresa paraestatal PEMEX, a favor del ex candidato presidencial Francisco Labastida Ochoa. En consecuencia, se le multó al PRI, con lo que fue entonces, la multa más excesiva de todos los tiempos, unos mil millones de pesos.  El PRI sufrió un duro golpe a sus finanzas.

Después, para quitarle, sus bases campesinas, seguramente se formó con todo el apoyo estatal, la organización UNIMOSS, mientras que del lado obrero, para contrarrestar la poderosa confederación obrera CTM, se constituyó bajo el liderazgo de Ricardo Espinoza López, la Alianza Sindical Mexicana, al cual conformaba cuatro confederaciones sindicales, que aglutinaban un total de 1 millón, 450 mil trabajadores.  A este esfuerzo aglutinador, “neo corporativista”, se sumo una  “nueva adhesión política”, el liderazgo de Elba Esther Gordillo, que si bien, nunca se dijo panista, con sus mas de un millón de agremiados, todos ellos profesores de las escuelas públicas, dieron gobernabilidad al PAN y pusieron al PRI en jaque.

Pero el PRI sobrevivió. Y curiosamente, el PRI se reorganizó, en el Estado de México. En uno de sus bastiones históricos y con uno de sus tantos grupos, destinado a gobernar por siempre el Estado de México y al país entero. El llamado “Grupo Atlacomulco”, que de la noche a la mañana, prepararon a un joven cuadro, desconocido en el año 2000, que nunca pensó que llegaría no solamente a la presidencia en el 2012, sino que con él, el partido más viejo del país, sinónimo de corrupción y autoritarismo, recuperaría el poder.
 
Ese era quizás el gran reto que tuvimos quienes conformamos el Partido Humanista en el Estado de México, bajo el liderazgo del Profesor Javier López Celis; enfrentar esa poderosa maquinaria que supo, recuperar la presidencia del país.

Posiblemente, el error del PAN, fue “imitar” al PRI, inclusive, hasta en sus corruptelas. El “cambió” que tanto prometió Fox en su campaña electoral, sólo fue una promesa electoral que nunca logró consumarse. Las elecciones presidenciales del 2006, dejarón al PRI en un vergonzoso tercer lugar y si el PAN y el PRD, hubieran decidido aliarse para acabar el PRI, lo hubieran hecho, pero no fue así. La segunda oportunidad de acabar con el dinosaurio, se dejo ir nuevamente. Todo, por la falta de visión, de intolerancia, de dialogo y conciliación.

Después UNIMOSS fue acusada también de haberse corrompido y por ende, enriquecido ilícitamente, al igual que a su dirigente y a su familia. Todo esto con la participación y la complicidad, de quien fuera la Secretaria de Desarrollo Social y después candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota. Se cuenta, que UNIMOSS “acaparaba” todos los recursos provenientes de los apoyos y programas sociales.  Nada de esto comprobable.

Se dice que UNIMOSS, obtuvo recursos de Financiera Rural y de programas como Vivienda Rural, Opciones Productivas, Fondos Regionales de Combate a la Pobreza y de la Secretaría de Desarrollo Social. También se dijo, que había conseguido apoyos del Programa de Proyectos Productivos de Mujeres Campesinas, del Fomento y Organización en Materia Agraria Rural y del Fondo de Apoyo a Proyectos Productivos, de la Secretaría de la Reforma Agraria; asimismo, del Programa de Apoyo a las Organizaciones Sociales, Agropecuarias y Pesqueras, de la Secretaría de Agricultura, además de dinero del Fonaes y de la Secretaría de Economía, entre otros.

Recursos que fueron entregados de manera opaca y poco fiscalizables. De igual forma, tampoco nada de esto comprobable.

Quienes conocen a Javier López Macías, se refieren a él, como un “buen hombre”, un “gran líder”, lo cierto es, que es un tipo carismático, nada pedante, es alto, fornido, se ve sencillo, con cara de niño y su acento foreño le da un toque de hombre probo y humilde, además de emplear un discurso político conciliador y confiable; sin embargo, al prensa, sobre todo el Semanario Proceso, le atribuyó al entonces Coordinador Ejecutivo Nacional del Partido Humanista, formar parte de una secta secreta, denominada: “El Yunque”, que no tendría nada de malo, en un país, donde se garantiza el derecho humano a la libertad de credo y a la asociación, sin embargo, la prensa y algunos periodistas investigadores, atribuyeron a dicha secta, ser una sociedad que operaba en la clandestinidad, cuyas características eran o son, la de ser “fanáticamente católica” y “políticamente ultraderechista”; organización sectaria, que inclusive, dicen que califica a los luchadores sociales, como “hijos de Satanás”; y según los estudiosos del tema, dicha organización sectaría, buscaba implantar un gobierno autocrático, en el cual el poder público se ejerciera con los mandatos de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana. Postulado que en una república laica y de tradición juarista, si era incompatible, antijurídico e inmoral.

Pareciera mentira eso, propio de una historia de ciencia ficción, pero muchos militantes del Partido Humanista, aseguraban esto e inclusive, narran a manera de chiste, que la forma que tiene la “familia de Javier” para resolver sus conflictos, “era rezando”.

Era increíble, que un hombre de esas características, pudiera conocer, a Ignacio Irys Salomón. Su contraparte y su gran aliado en la constitución del Partido Humanista.



Ignacio Irys Salomón, el otro extremo,  es un hombre de apariencia senil, guero, bajo de estatura, de apariencia hogareña y de voz enérgica, que viste siempre de sombrero, de mando autoritario; que se definió asi mismo de izquierda, hijo rebelde, que no acepto continuar con carrera masónica de su padre, que no acepto la disciplina de otra sociedad secreta, filosófica y progresista como lo es la masonería y que por ello, considero al comunismo y no la masonería, como su verdadero credo, su bandera de lucha, su ideología. Irys Salomón, fue preso político en 1968, encarcelado en Poza Rica Veracruz, por haber pegado un cartel, en apoyo al movimiento estudiantil.

Hombre que estuvo en prisión, no obstante de haber sido familiar, de un temible policía de la Dirección Federal de Seguridad, también de nombre Salomón Tanus, cuyo principal merito en su hoja de servicios, se encontraba, la de haber torturado y desaparecido, a lideres comunistas, sindicales y estudiantiles. Quizás, haber sido sobrino de un alto policía de ese viejo gobierno priísta autoritario, le sirvió a Irys, haber sobrevivido de la persecución política o de alguna desaparición forzosa. 

Ignacio Irys salió de la prisión y por azares del destinó, conoció, a Rafael Aguilar Talamantes, otro líder social, preso político en el 1968, en el movimiento estudiantil de Morelia  y con quien llegó a formar, una solida amistad.

En México, el Partido Comunista operó como un partido político clandestino, quizás, su ascenso en el poder fue en el sexenio del expresidente Lázaro Cárdenas, de 1934 a 1940, pero una vez, terminado el sexenio de éste, el Partido Comunista se fue convirtiendo en una fuerza política clandestina, no reconocida, por el régimen; excepto, la del “comunismo oficial”, representada esta por Vicente Lombardo Toledano, líder del Partido Popular, quien pacto con el sistema priista su existencia como partido político y su identidad marxista-nacionalista, con una mezcolanza, de una interpretación suigeneris de la “Revolución Mexicana”, realizada desde luego por el propio Lombardo Toledano. 

El caso es, que en México, existían dos tipos de comunistas. Los primeros de ellos, operaban al servicio de Moscú, de ideas estalinistas, que operaban en la clandestinidad, una especie de organización sectaria, cuyo dios era Marx y cuyo paraíso, era ni mas ni menos, que la futura “Dictadura del Proletariado”, que tenía que implementarse. Este tipo de comunistas, fueron censurados, perseguidos y encarcelados. 



Los otros comunistas mexicanos, eran los “oficiales”, llamados también despectivamente, “paleros” o “satélites”, por ser estos reconocidos por el gobierno priísta. El caso es, que este tipo de comunistas, también idolatraban a Marx y creían que la “Dictadura del Proletariado” sería su paraíso;  sin embargo, su método de lucha era distinto, ellos, no se pelearían con el gobierno, serían mas inteligentes, negociarían con él, para sacar provecho e ir conquistando espacios de poder, cosa que sus “hermanos gemelos”, no podían hacer, por su conducta irracional e intransigente.  Eran pues, más pragmáticos y menos dogmáticos.

Ignacio Irys Salomón, fue por lo tanto un comunista, pero no al servicio de Moscú, sino al servicio del PRI-Gobierno; y no, como muchos pudieron suponer, como un vulgar ”palero” o “satélite” del sistema,  sino más bien como “aliado crítico”, cuyo método de lucha, era ir conquistando poco a poco espacios del poder, a través de la negociación política, para la implementación de sus ideales revolucionarios.





Se dice que este “comunismo oficial”, tiene su origen, en la concepción de Vicente Lombardo Toledano, cuenta la anécdota, que en un acto de campaña electoral, del entonces candidato presidencial Adolfo López Mateos, se le acercó Vicente Lombardo Toledano, para decirle a este, que el Partido Popular Socialista, lo apoyaría en la Presidencia de la República; el candidato López Mateos se rió, porque en verdad, con los votos del PRI ganaba fácilmente la presidencia, sin necesidad del apoyo del PPS, por lo que no dudo en contestarle, “¡Gracias, pero no lo necesito¡”, a lo que Lombardo Toledano contesto inmediatamente: “¡Usted No, pero nosotros Si¡”. 



Ignacio Irys Salomón, fue por lo tanto, “comunista” de esa escuela; en una organización cuyo método de lucha, era, invadir predios, latifundios, y desde ahí, presionar a la Secretaria de la Reforma Agraria y a los gobiernos de los expresidentes Luis Echeverria Alvarez, José López Portillo y Miguel de la Madrid, para que estos, reconocieran y otorgaran, los ejidos, que por vía de la “invasión”, los campesinos “pesetistas” ocupaban.

Dentro de esos lideres juveniles invasores de terrenos, se encontraba, Conrrado, quien fuera presidente del Partido Social Democráta en el Estado de México y posteriormente, Secretario de Organización del Partido Humanista en el Estado de México. Hombre campesino, con estudios de derecho, pero más de la lucha social campesina, con un expediente, de haber sido recluido dos veces, por el delito de despojar tierras.

El otro dirigente juvenil de aquellos ayeres, era Alberto Carrillo. Quien en el Partido Humanista nacional, sería uno de los ideólogos y consejeros de Ignacio Irys, hombre prudente, moderado, inteligente, con un toque de “burgues socialista”; lo opuesto al otro consejero de Ignacio Irys,  un “ateo declarado”, como se autodeclaraba Ignacio Pinacho, quien éste último en su juventud, desde las vocacionales y las escuelas del Instituto Politécnico, organizaba la guerrilla, para la toma violenta y revolucionaria del poder. 



Ignacio Irys Salomón, militaría en el Partido Socialista de los Trabajadores PST, desde el año de 1973; en su activismo, conformaría la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, la UNTA, el cual, el 1988 se separaría de esta, para formar, lo que hoy se conoce como CODUC, Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas;   una Asociación Civil cuyo objeto, es unificar y organizar a los trabajadores, productores y, ciudadanos del campo y la ciudad, para luchar, pugnar y conquistar o conseguir mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, para el libre ejercicio y pleno goce de sus derechos constitucionales, así como para la defensa de dichos derechos y de sus intereses comunes y para la ampliación de sus garantías sociales. Una asociación que se definía, por su carácter social, campesina y urbana, plural, democrática, autónoma e independiente del gobierno, de los partidos políticos y de otras organizaciones sociales y religiosas nacionales o del extranjero; cuyo tótem que lo inspira, es la efigie de Emiliano Zapata y cuyos agremiados, según sus datos, son de 22 mil afiliados.



Javier López Macías e Ignacio Irys Salomón, ideológicamente son dos personas tan diferentes, como el agua y el aceite; son como “dios” y el “diablo”, izquierda y derecha; ambos coincidieron desde sus diferentes trincheras en la lucha agraria, por la búsqueda y obtención de recursos federales en beneficio de las clases campesinas;  ambos movimientos, como lo son otras organizaciones agrarias, coincidieron en las oficinas, en las plazas, en las calles; desde luego, ambos acordaron, en conformar un Partido Político.

Fue así, como nació el Partido Humanista. De la unión de la visión familiar empresarial y de la lucha social revolucionaria.

Los dos dirigentes nacionales, se les sumo un tercero, no del mismo tamaño, pero si con los recursos suficientes y significativos que ayudaron asegurar la obtención del registro, nos referimos a Ricardo Espinosa; los tres lideres se unieron e hicieron posible, la hazaña de crear un partido político, con las leyes electorales cuyos requisitos para constituir partidos, eran y siguen siendo, realmente imposibles.

Ambos hombres, Ignacio Irys y Javier López Macías, serían los lideres de la fundación del Partido y ambos, lo  serian de la construcción y también, lamentablemente, de su destrucción.

Hay quienes desde el Estado de México, aseguran, que el autor intelectual de la destrucción del partido, lo fue, ni mas, ni menos, que Ignacio Pinacho, el quien fuera el ideólogo del Partido Humanista y autor de los Estatutos del Partido; el político experredista que desde el magisterio y desde una asociación vecinal de la colonia Santa María la Ribera, se lanzó en 1994 a la diputación del PRD, perdiendo la elección frente a Miguel Angel Alanís del PRI, pero después, siendo Consejero Ciudadano por la Delegación Cuauhtémoc y de ahí, apoyando sorpresivamente a Vicente Fox, en su convicción revolucionaria, de “derrocar” al PRI, aliándose a la “Derecha”;  después,  brincando como Asesor del gobierno de Vicente Fox cuando éste ganó la presidencia, en la Residencia Oficial de los Pinos, luego la Cámara de Diputados, al servicio de dos diputados, del Partido Convergencia Democrática, cuyo líder o dueño, era o es Dante Delgado.



Ignacio Pinacho, sería el autor, de la cadena de correos, que denunció el peligro de la intromisión de la ultraderecha en el Partido Humanista, era por lo tanto, la hora de las definiciones. Unos sectarios católicos, simpatizantes de Adolf Hitler y de Francisco Franco, amenazaban, al mejor proyecto político, que ningún partido político podía ofrecer al país. No lo decía con esas palabras, pero quien tuviera un mínimo de teoría política, así lo deducía.



¡Bastaba más¡. Decían algunos que Ignacio Pinacho, era la conciencia, de Ignacio Irys Salomón. No lo creo. Pero si fue desde luego, uno de los sujetos mas destacados en la “planeación” del golpe. 

El “golpe de Estado” contra Javier López Macías, seguía fraguándose; mientras que el Profesor Celis, seguía en sus giras municipales, constituyendo a “locas”, de arriba, hacia abajo del este a oeste, de norte a sur, sus juntas municipales de gobierno, siempre por cierto, gozando de muy buenas compañías.










28

Javier López Celis como todas las mañanas, desahogaría la agenda política que le marcaba, su asistente y fiel compañía, Josefina Quintana.



¿Quién era Josefina Quintana?. Josefina era una egresada de la licenciatura en Comunicación  de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, cuyo accidente en su vida, fue haber conocido al mismísimo, Ignacio Irys Salomón y haber trabajado para él, como su asistente personal, meses antes de que éste último, decidiera constituir con Javier López, el Partido Humanista.

Josefina no solamente trabajo para Irys Salomón, sino también, para la esposa de éste último y para sus hijas. Así fue, cuando el inició el proceso de constitución de Partido, Josefina fue una de las promotoras de la construcción del partido, habiendo esta organizado asambleas distritales, no solamente en el Distrito Federal, sino en otras entidades federativas, Jalisco y Guerrero principalmente.

Fue precisamente en una asamblea distrital del Estado de Guerrero, ubicada esta, en la denominada “tierra caliente”, donde Josefina, fue “levantada” en la carretera, por un escuadrón de narcotraficantes, que la bajo de la camioneta, la arrojo al suelo, le esculcaron sus pertenencias y la subieron a otro vehículo, para sacarla del rumbo, con el “recado”, de que jamás volviera.

Ese incidente, donde Josefina escucho, como las metralletas de los narcos, “cortaban cartucho”, fue para ella, el momento mas cercano que tuvo, con la muerte, pero también fue, un incidente que le ayudo a formar su carácter y a comprometerse por las causas políticas del país, había logrado vencer al miedo, a la muerte y seguía invicta, con vida, trabajando al lado de la familia Irys, para la conformación de un proyecto político nacional.

Josefina logró escalar en el circulo cercano de Ignacio Irys Salomón, pero eso, mas que beneficiarla, la fue deteriorando, al ser sujeta de chismes, difamaciones, la que menos aceptara, haber sido señalada como “traidora” o “desleal”, por la familia de Ignacio Irys; esto no lo permitiría, por orgullo y honor propio, luego de haber trabajado en la construcción del partido y casi haber perdido la vida, el ser señalada, como “traidora”;  Josefina pues, se enfrentó con la familia de Ignacio Irys y siendo abandonada también, por Ignacio Pinacho, quien era su jefe y amigo, fue que ella, quien decidió abandonar el primer circulo del partido, para entonces, sumarse con el Profesor Javier Víctor López Celis.

Claro que se fue, pero con el permiso de Ignacio Irys Salomón.  



El trabajo de Josefina con el profesor Celis, consistiría en recabar llamadas telefónicas, contestar mensajes y correos electrónicos, concertar citas, ir elaborando la agenda diariamente y desde luego, acompañar al Profesor Celis, a las visitas que este haría, a todas las personas que deseaban sumarse al proyecto.

Así pues, el profesor Celis, con el financiamiento de Ignacio Irys Salomón, emprendió la marcha para construir partido, ahora ya de manera regional, en los distintos municipios del Estado de México.

Bastaba entonces leer un mapa del Estado de México, de esos que tanto le gustaba proporcionar Isidro Coxtinica, para entonces percatarse, del tamaño de la hombrada que debía de tener Celis y Josefina, para conformar un partido.  No fue desde luego una tarea fácil.

El Estado de México, es doce veces más, el territorio del Distrito Federal. Es además un Estado, que rodea el Distrito Federal, cuyo centro geográfico, no esta dentro del Estado, sino paradójicamente, en la capital del país. Es decir, el punto intermedio del Estado de México, es el Distrito Federal, no el Estado de México.  También de igual forma, el Estado de México, colinda con siete estados de la federación: Hidalgo, Tlalxcala, Puebla, Morelos, Guerrero, Michoacán y Querétaro. Se trata pues, de un territorio gigantesco.



El Estado de México, se conforma de 125 municipios; es decir, tiene ocho veces más autoridades que el Distrito Federal, el cual sólo tiene 16 delegaciones políticas; es una entidad, extensa, con dos regiones: El Valle de Toluca y el Valle de México-Los Volcanes.

El Valle de Toluca es extenso, digamos que su capital es Toluca, colinda con los estados de Morelos, Guerrero, Michoacán y Querétaro; existe una región, llamada “tierra caliente”, donde están los municipios que colindan con los Estados de Guerrero y Michoacán, controlados estos lamentablemente, por carteles del narcotráfico, tal es el caso de Tejupilco y Tlataya, este último municipio famoso, por haber ocurrido recientemente, ejecuciones extrajudiciales, cuya autoría intelectual y material, le fue imputable al Ejército mexicano.

También, es en esta región del Estado, es donde se encuentran los municipios de mayor extrema pobreza. Por citar algunos de ellos, San José del Rincón, Sultepec, Luvianos, Donato Guerra y Zumpahuacán. 

El Valle de México – Los Volcanes, son los municipios que se les identifica como la zona conurbada del Distrito Federal; colinda con los Estados de Hidalgo, Tlaxcala y Puebla; se trata de áreas predominantemente urbanas como lo es Naucalpan, Tlanepantla, Cuautitlán, Tultitlán, Ecatepec, Coacalco, Nezahualcoyotl, pero también hay regiones urbanizables y rurales: Texcoco, Chimalhuacán, Chicoloapan, La Paz, Ixtapaluca, entre otros.

El Profe Celis, en su carácter de Coordinador Ejecutivo del Partido Humanista en el Estado de México, tenía que recorrer, todo el Estado de México. Para ello, dispondría de un equipo que lo acompañaría en todos sus recorridos, todos los días y a todas horas.  Josefina, no solamente era su “asistente”, sino su “segundo brazo”, con el puesto de Comisionada de Vinculación, quien comenzaba a empoderarse como la “segunda” de abordo. También acompañarían a esos viajes  Minerva Díaz integrante de la Junta de Gobierno, Luz Naranjo la Comisionada de Elecciones y Benjamin Morgado, alías “Balex” o “Norteco”, quien era, el Secretario de Comunicación.

Las cinco personas, en el mismo automóvil o en dos vehículos, recorriendo, kilometro a kilometro, el Estado de México.  Teniendo desayunos, comidas, cenas y asistiendo a eventos privados o públicos, promocionando al Partido, instalando las “Juntas Municipales de Gobierno” y desde el luego también, buscando candidatos.

Los cinco, recorriendo el Estado y contactando personas, que por redes sociales, por mensajes en inbox en el face, por ser amigo del amigo, conocido del conocido, buscaban una entrevista con el misterioso y desconocido “Profesor Celis”, porque realmente estaban convencidos o les llamaba la atención el proyecto. Cuando estas personas lograban entonces ver al Profe Celis, se desilusionaban verlo de primera vez, esperaban ver a una persona alta, güera, adinerada, de buenos modales, lo que encontraban era un tipo con sobrepeso, de piel morena morenaza, tirándole a “negro costeño”, de comportamiento sumamente sencillo.  Un pobretón con aire nezahualcoyense y de raíces, oaxaqueñas.



¿Que tenía Javier López Celis, para que le creyeran?. Quizás el arte del convencimiento, de la persuasión, un discurso que denota honradez y empatía.

Fue así como se incorporó Ricardo Hacho, quien a lo largo de la campaña, fue el responsable de coordinar la región Tepotzotlán; cuenta la anécdota, que en la primera entrevista, Ricardo Hacho escucho atentamente al Profesor Celis, quien primero lo trato de manera distante y desconfiada, luego al final de la conversación, sólo le dijo, “que si lo iba apoyar”, pero que el Profesor Celis le respondió, que “no buscaba quien lo apoyara” sino que lo invitaba a sumarse al proyecto, fue así, como Hacho emocionado por la invitación a la nueva opción política partidista, se sumaba al partido.  Se la jugaría pues, con el Humanista.



Después vendría la entrevista con Virgilio Puga. El candidato fuerte de Nezahualcóyotl, hombre de cuerpo fornido, bigotón, mal hablado, sincerote y de una carisma inalcanzable. La reunión la convocó Karina, la Coordinadora Ejecutiva de la Junta Municipal de Nezahualcóyotl; en dicha reunión, Celis se entrevisto con un aspirante de candidato, que en actitud de “perdona vidas”, aceptaba ser candidato a la presidencia municipal, “solo si el PRI no lo postulaba”, a lo que Celis, cortésmente, lo mando a la chingada. “No busco candidatos”, “tampoco somos platos de segunda mesa”,  hago invitaciones a sumarse al proyecto.  Cuentan que en esa conversación se encontraba Virgilio Puga, un pequeño empresario de talleres mecánicos en el municipio, que al escuchar a Celis, se interesó en el proyecto de y de plano solicitó, la obtención de la candidatura. Pero claro, desmarcándose del otro aspirante.

Virgilio Puga, también se la jugaría con el Humanista. En la tierra que mayor prometía votos: Nezahualcoyotl.

Fue así, como de una u otra forma; Javier López Celis, alias “El profe”, continuaba con su intenso trabajo de conformar las Juntas Municipales, a los que el consideraba claves, para la construcción del Partido. “De ahí saldrán los candidatos, los dirigentes municipales y también, los representantes que tendrían que acreditarse en el IEEM, en el INE y en el Registro Federal de Electores”. Había pues que comenzar a trabajar, acudir a todas las invitaciones, platicar con todos los candidatos, comer y seguir comiendo, beber y seguir bebiendo, aprovechar las horas del trayecto, para conversar los asuntos internos del partido y desde luego también, pagar gasolina y cuanta caseta se atrevesará en las autopistas del Estado de México.

Algo así como 60 mil pesos mensuales costaba todo eso. Las comidas, los viajes, los hospedajes; Javier López Celis no escatimaba pagar cualquier comida donde el fuera invitado y obviamente, prestar dinero, a todo dirigente regional que así se lo solicitara. Dinero y mas dinero, que no podría salir, del apoyo financiero que originalmente proporcionaba el Partido Nacional y después de las prerrogativas del Partido local o de los recursos, que lograban obtenerse del IEEM.

¡Sólo hubo una limitante¡. El Partido Humanista en el Estado de México, no entraría a “tierra caliente”. Es decir, no buscaría candidatos, en aquellos lugares controlados por los carteles del narcotráfico. Celis estaba plenamente convencido, que si se recababa dinero, este debía de ser limpio y que los candidatos del Humanista, debían de gozar de una reputación integra, libre de toda sospecha; aunado, a que no expondría a nadie de su equipo, a ser “levantado” o “confundido” por policía o miembro del otro cartel.  

Los otros terrenos del Estado de México, que tampoco pudo ingresar, fueron los ubicados en el norte de la entidad. Los que colindaban con el Estado de Querétaro. “¡No le dio tiempo¡”.

Aun y con todo esto: “La gente creía en el proyecto”. La estrategia electoral estaba bien definida por Celis. Había que buscar candidatos en todos los rincones del Estado, que cumplieran por lo menos con tres requisitos: “imagen, estructura y recursos”, no siempre se tenían esas tres características; había candidatos, con muy “buena imagen”, pero sin “estructura” y “sin recursos”, o viceversa, había candidatos que solo tenían una de esas tres características. Celis, por lo tanto, tenía que buscar los candidatos que cumplieran esas tres características.

Fue así como conoció a Leticia Cano, una ex colaboladora de un ex diputado priísta, encargada de la gestión social y que en todo el municipio de Melchor Ocampo, la conocía. Ella tenía estructura, recursos para operar, es decir dinero y lo mejor de todo, una imagen de persona honesta, leal, trabajadora; Celis cuando conoció a Leticia Cano, quedo impactado, ella sería sin duda alguna, la primera presidenta municipal del Partido y Melchor Ocampo, sería desde luego, un municipio Humanista.

Dentro de los asesores y ayudantes de Leticia Cano, se encontraban un joven abogado, activista político, de nombre Said Urban, una promesa también del partido, cuyo léxico en el discurso político e imagen publica, proyectaba también confianza. Definitivamente Celis, buscaba lo que encontraba. Bien valía la pena recorrer el Estado, de sol a noche, de domingo a domingo, con todo ese trabajo de recorrer kilometro a kilometro el Estado, se estaba construyendo partido y también se encontraban en dichas giras, a promesas valiosas, que le darían al Partido Humanista, sus primeros triunfos.

¡Vamos a ganar¡. No le quedaba la mínima duda al profe. Entre comida y comida, entre desayuno y desayuno, entre cena y cena, y entre cerveza y cerveza, de esas que tomaba Josefina con la mayor velocidad y sencillez; el triunfo era cuestión de irlo construyendo.

El Estado de México, que tenía el 12% del padrón electoral en toda la República Mexicana, podía darle al Partido Nacional, por lo menos, el 12% de los votos obtenidos.

Había que apoyarlo …¡Se podía obtener el registro nacional, solo de apoyar decididamente al Estado de México¡.

Pero no, resulta que el nacional, se encendieron las alarmas. Ignacio Irys Salomón llamaba telefónicamente a Javier López Macias, para tratar asuntos urgentes, entre ellos, escoger el edificio que se iba arrendar para las oficinas del partido. Pero según, Javier López Macías, evadía una y otra llamada, al grado según, de ya no contestar el teléfono.
Algo raro estaba pasando. La conspiración seguía su curso.

Isidro Coxtinica, recibía informes de sus referentes del nacional, con una advertencia muy clara: “¡Este partido, va valer madres¡”