jueves, 2 de noviembre de 2017

¡YUCATÁN LA CATALUÑA MEXICANA¡


La independencia de Cataluña es algo que me mueve, me emociona, me hace ver que España no es tan España como pareciera; que finalmente los pueblos del presente de hoy, no tienen porque pagar las deudas, los errores o soportar las injusticias, de lo que cometieron sus gobernantes hace centenares de años. 

Pienso entonces , que cada nación es única y distinta; y que por ende, no hay nación igual o similar; Cataluña - España es una y Yucatán - México es otro.  En España fue un rey borbón quien conquistó a los catalanes y después un dictador fascista quien no los dejó independizarse; en México, los mexicas sometieron a los mayas, después fueron los de la "Casta Divina" en complicidad, con el gobierno del "centro" del país. 

 Cuando uno comienza a estudiar la historia de Yucatán, se descubren muchas cosas; la primera de ellas es que México debe "yucatanizarse", así de simple, así de complejo; así de interesante. México debe aprender de Yucatán, de su gente, de su filosofía, su historia, su modo de ver el mundo. 




Se dice que la historia de Yucatán, data de millones de años, cuando hace más de sesenta millones un meteorito se estrelló en la península y provocó con ello, la extinción de los dinosaurios; de casi toda la vida vegetal y animal del planeta, de casi todo, ... ¡menos de los yucatecos. 

Por lo tanto cuando dicen que México significa el ombligo o el centro de la Luna, eso no es cierto, el Meteoro proveniente de lo más lejano del universo, cayó en Yucatán y no en el Valle de México. 

Y es que esa seguridad e inocencia de los yucatecos, data desde sus ancestros, los mayas; la cultura milenaria que verá acabarse el mundo, pero jamás se extinguirán ellos. Así de inmortales, no solamente son los yucatecos, sino Yucatán entera. 

Hace más de mil años, entre el año 700 ac y 900 dc, en el sureste mexicano, floreció una cultural que construyó grandes ciudades: Palenque, Uxmal, Chichen-Itzá; les gustaba la astronomía y las matemáticas; mientras que en el año 1325, (cuatrocientos años después de la época dorada de los mayas), florecieron los mexicas, provenientes estos de lo que hoy es el norte de México; los aztecas, tribu que edificó una Ciudad imperio: México-Tenochtitlán,  se dedicó a la guerra y a la conquista, así como modernizar la agricultura y también a la ingeniería hidráulica.




Los mayas como toda civilización en el mundo, tuvo sus etapas de gloria y decadencia; los mexicas no fue así, en pleno apogeo, su cultura fue interrumpida y conquistada por los españoles. 

Si pudiéramos hablar de fantasías y analogías, diríamos pues que los Mayas es a Grecia como los Mexicas a Roma. Solo que la diferencia entre Mexicas y Romanos, es que estos últimos pudieron sobrevivir a la conquista de los "barbaros", los primeros, No. 

Esta verdad histórica nos dice que los mayas y los aztecas son tan diferentes como los son los españoles y los catalanes; en el México de hoy, debe aceptarse que los mexicas de ahora, son los que se encuentran en el "centro" de la República Mexicana y que los mayas actualmente, se convirtieron en los yucatecos,  campechanos, quintanarroense y centroamericanos de hoy en día. 

La península de Yucatán, es toda una historia también de política y geografía, de identidad cultural, única y patriota; algo que los políticos del "centro", los sucesores de los aztecas entendieron y por ello, buscaron de toda forma, actuar como el meteorito que los pudieran extinguir, pero eso jamás podría suceder. Aún as, desde la aparición de los mexicas, luego de los virreinatos españoles y después de los gobiernos independentistas, pasando por la Reforma, la Revolución, el PRIato y la transición, el "centro" ha ejercido el control político sobre la península de Yucatán, mientras que los yucatecos, no han tenido de otra, que seguir pagando tributo, como siglos antes lo hicieron con los aztecas. Solo que el tributo evoluciona, hace cien años se pagaba con el henequén y ahora, en el petroleo que logra extraerse de por lo menos cien plataformas marítimas que se encuentran en las aguas someras de Campeche, con la posibilidad que con la reforma energética, se llegue encontrar mas "hidrocarburos enterrados", en las aguas profundas de la península.  Riqueza que de ser Yucatán una nación independiente, no tendría que ser despojada de ella por el "Centro", para ser ésta  repartida en lo que actualmente es el territorio nacional.  ¡Riqueza de los yucatanenses para únicamente los yucatanenses, no para los nuevos "mexicas" o "mexicanos". 

Así pues la riqueza petrolera de Yucatán seria para la población de 4.5 millones que habitan en la Península (Campeche-Yucatán-Quintana Roo), sin necesidad de ser repartida, para los 115 millones restantes que conforman la totalidad del territorio dominado por "el centro".  





Hubo una época en que el Henequén constituyó la principal fuente de riqueza en la península; sin embargo esta se vino abajo, cuando apareció el plástico, producto petroquímico derivado del petroleo; actualmente, existe una fuerte presunción de que en la península yucateca, tanto en su suelo, como en sus aguas someras, pueda encontrarse hidrocarburos. De ahí, que se tiene planeado en los próximos trece años, (hasta el 2030), explorar al menos 15 pozos petroleros;  los trabajos de exploración, (es decir de mera búsqueda), en dos de ellos, han sido ya puestos en licitación, a través de la Ronda 3, de la Licitación CNH-R03-L01/2017, áreas 34 y 35, Cuenca del Sureste, frente a las costas de Campeche. 

Actualmente la península de Yucatán, se encuentra confirmada por tres Estados de la Federación mexicana: Yucatán propiamente dicho, Campeche y Quintana Roo. Pero también hasta de dos países soberanos: Belice y Guatemala. Y es que, para muchos yucatecos, siguen sin entender porque carajos los dividieron en tres partes; tan mal fue la división generada, que hasta los conflictos por los límites territoriales, siguen sin definirse todavía; cuestión tan, pero tan absurda, como sus hermanos los campechanos. 


Resulta que los grandes teóricos del liberalismo mexicano, se encuentran en yucatecos como Lorenzo de Zavala, que terminó siendo Vicepresidente de la separatista Republica de Texas o en el gran jurista creador del Juicio de Amparo, don Manuel Crescensio Rejón, quien era Yucateco; pero los campechanos de hoy se adjudican la nacionalidad del jurista, a lo que los yucatecos responden firmemente: "¡Nació en Yucatán!", "Campeche aún no existía"; y es que tienen razón, el acta de nacimiento de Manuel Crescencio Rejon dice que nació en Yucatán, así lo demuestra la documental pública y solo un campechano podría aseverar eso. 




Campeche fue una escisión de Yucatán, reconocida por el gobierno de Benito Juárez en perjuicio de los Yucatán, quien era mejor tenerla dividida que unida. 

Dicen los de Yucatán que el campechano es un hermano ingenioso, que hace y dice cosas que rayan en la genialidad y en la comicidad. El campechano nace con dislexia, altera consciente o inconscientemente las palabras; solo él puede decir "panadería la tortilla" o "tortillería el bolillo"; esa costumbre de "campechanear" las cosas, o pasársela simplemente, "campechanamente". 

El yucateco pues, quiere a su hermano el campechano, pero le gusta bullearlo, se presta para ello, su dislexia natural, quizás sea la razón natural de ser objeto de los chistes más burlones y crueles, como a los que se les hace a los gallegos. Esa mofa a su hermano campechano, es la que también se molesta, cuando saben que "los del centro" se burlan de la buena fe de los yucatecos, cuando les dicen "cabezones" o los imitan cuando hablan; y es que el acento de su voz es tan única y parecida, que al oírlos hablar, no dejo de reírme y recordar al gato Cucho, un acento de voz único e inconfundible.

Yucatán pues, no conoce de límites territoriales; toda la península de Yucatán es Yucatán; inclusive "Playa del Crimen", perdón quise decir "Playa del Carmen", quien forma parte también de Yucatán y no de Quintana Roo.  Así pues, toda la Rivera Maya es Yucatán y si se cruza uno el mar, Yucatán encontrará más similitudes con la Isla de Cuba que con la distante Ciudad de México. Yucatán pues, es un país dentro de este enorme país. (México). 

Quintana Roo también es de Yucatán, pero los gobiernos centralistas también decidieron desmembrar a Yucatán; por eso Porfirio Díaz, el mismo que cedió Belice a los Británicos, decidió en el año 1901 quitarle Quintana Roo a Yucatán, creando un territorio Federal; ya para 1974 el expresidente priista Luis Echeverría decidió, "reconocer", la inexistente soberanía estatal del Estado de Quintana Roo. 

La península de Yucatán tiene unas hermosas playas, pero lo que más me causa asombro de nuestros hermanos yucatecos, no es tanto el tono de su voz, el meteoro que extinguió a los dinosaurios, los hermosos cenotes siempre hermosos, las zonas arqueológicas o sus ancestros los mayas. Lo que más causa asombro, es la sociedad clasicista y discriminatoria, que aún se sigue viviendo después de cientos de años. La "guerra de castas", es como se le denomina las rebeliones mayas, que luchaban contra los mestizos y peninsulares españoles; sin embargo, realmente me dicen los yucatecos más críticos, que esas guerras, fueron las batallas heroicas de los mayas por resistirse de la esclavitud y el genocidio del que fueron constantemente víctimas.  Cuentan pues que quien fuera el Ministro de Educación de don  Porfirio Díaz, el señor don Justo Sierra, fue a visitar a los altos funcionarios de los Estados Unidos de América, para ofrecerles ya de plano la península de Yucatán, porque ya no aguantaban más a esos mayas revoltosos; el Gobierno de Estados Unidos, contrario a lo que muchos pudieran pensar, se sintió ofendido, no podría haber hecho la hazaña histórica de abolir la esclavitud, en su guerra civil, para luego, terminar esclavizando a los yucatecos. 

Lo cierto es, vaya paradoja, que Belice, (que forma también parte de la península de Yucatán), fue segregada por don Porfirio Díaz del territorio nacional para servir de obsequio a los británicos, algo así se hubiera esperado de Yucatán entera, pero cincuenta años antes, cuando estuvieron a punto de hacerlo, el seductor de la patria, Antonio López de Santa Anna, "el quince uñas", el General que perdería el norte de México en su guerra contra los Estados Unidos, recuperaría Yucatán, en su guerra contra los mayas. Así pues, el máximo gran traidor en la historia del país, le debemos que Yucatán siga siendo de México y no de Estados Unidos o de la Gran Bretaña, o ya de perdida de la Republica de Guatemala. 

Pienso entonces: 

¡Se puede perder el norte de México, pero no Yucatán! 

Tierra de injusticias, arbitrariedades, desigualdades; Yucatán tierra de esclavos; ya lo había dicho John Kenneth Turner, cuando denunció las condiciones de explotación y esclavitud cometidas en las haciendas henequeneras, (yucatecos o mayas), "trabajadores - esclavos", sometidos por los dueños de las haciendas, llamados todos ellos como la "Casta Divina". 




Este concepto como la "Casta Divina", supera a otros como la "Nomenklatura", "Oligarquía", "Plutocracia", inclusive, al de la "Mafia del Poder" que se utiliza en el "centro" del país. La llamada "Casta Divina" se conforma por las familias más distinguidas de abolengo, que ha tenido y sigue teniendo la sociedad yucatanense, basta mencionar algunos de sus apellidos para reconocerlos. Empezando por los Molina, los Barbachano, los Peon, los Ponce, los Ancona, los Escalante, los Zavala, los Loret de Mola, los Mediz y los Canton, por citar sólo alguno de ellos. Basta recorrer la Avenida Montejo, la zona residencial de Mérida o inclusive, visitar el panteón de Mérida, para ver la brecha de desigualdad, entre quienes son la "Casta Divina" y la "Casta Jodida". 

Quizás por eso, hay mucho de que aprender de Yucatán, empezando por la revisión histórica que tanto daño ha hecho al país.

La "izquierda oficial", basándose en las ideas de Adolfo Gilly, a través de la  llamada "Revolución Ininterrumpida", interpretó la revolución mexicana como la lucha entre dos bandos, la primera de ellas, la  (carrancista-obregonista) "burguesa constitucionalista",  le ganó la lucha armada, a la facción (villista-zapatista) "proletaria convencionalista". Es una interpretación muy fácil de asimilar, pues explicadolo en términos actuales,  podríamos decir que los de la "derecha" de hace cien años, llamados  Venustiano Carranza y Alvaro Obregón, le ganaron la guerra  a los de la "izquierda" Emiliano Zapata y Francisco Villa. 

Dicha  interpretación es falaz, resta mérito las aportaciones de Carranza y Obregón a la Revolución Mexicana; se trata pues, de una visión impuesta desde los círculos "intelectuales" del "centro" (Azteca) del país, discrimina pues la política revolucionaria local, que llevaron a cabo estos dos revolucionarios partidistamente ubicados dentro de la facción constitucionalista y que en vida apoyaron, tanto a Venustiano Carranza como Álvaro Obregón; pero cuyos gobiernos auténticamente revolucionarios, dejan ver a Zapata y Villa, dicho con todo respeto, como unos verdaderos conservadores. 



El gobernador carrancista y revolucionario Salvador Alvarado promovió las primeras leyes de trabajo, agrarias, municipales y electorales a favor de las mujeres. Un dato curioso es que el feminismo mexicano, nace aquí en Yucatán, no en la Ciudad de México. Salvador Alvarado originario de Sinaloa, llegó a Yucatán por instrucciones de Carranza, para reorganizar el ejército constitucionalista y con ello, impulsar las primeras acciones del naciente gobierno revolucionario. 

Felipe Carrillo Puerto, de profesión periodista, bilingüe porque hablaba maya, fue el primer gobernante socialista electo democráticamente en toda América Latina,  cincuenta años antes de que fuera Salvador Allende en Chile.  Pero además de llevar a cabo el reparto agrario, la implementación del salario mínimo,  leyes de previsión social y a favor de los inquilinos, la creación de cooperativas, de la Universidad del Sureste (hoy llamada Universidad Autónoma de Yucatán), de los "bautizos socialistas"  y de promover políticas indigenista a favor de los mayas, su modelo de gobierno fue observado hasta por los emisarios de Vladimir Ulianov  Lenin, provenientes de la entonces reciente Unión Soviética. 




Para el año de 1923, en la Política centralista del país, decidió que en la sucesión presidencial de 1924, quedará en manos del sonorense Plutarco Elías Calles, lo que provocó la revuelta militar de Adolfo de la Huerta. La insurrección "de la huertista" tomó proporciones nacionales, que hizo que el Gobierno del entonces Presidente Álvaro Obregón, embargará la mercancía de armas y municiones que recibían los insurrectos, sin embargo, los rebeldes recibían "el parque" proveniente de Belice, lo que provocó a la larga, que estos, para garantizar el suministro, apresaran al gobernador de Yucatán, siendo que un civil fuera juzgado por militares, situación notoriamente inconstitucional, para luego después ser fusilado junto con otros ocho de sus colaboradores. ¡Un crimen indignante¡. El entonces Presidente Obregón, (aquel que derrotara militarmente a Villa), considero el crimen, como "reaccionario" a los ideales de la Revolución Mexicana. Ninguna declaración hizo, cuando murió Francisco Villa. 

Mérida Yucatán es una sociedad que a lo lejos se ve, su cultura desigual e ideológicamente dominante. Empezando por la denominación que tiene su principal Avenida, "Paseo Montejo", una Avenida de estilo francés, muy parecida al Paseo de la Reforma de la capital del país, que inicia con una escultura de acompañada a los lados de hermosas mansiones que nada tienen que pedirle, a las residencias que se encuentran en la Ciudad de México. Pero además, cuando se les dice a los yucatecos que son "sus conquistadores", ellos sin conflicto alguno aclaran que  "son sus fundadores"; no existe pues un pensamiento "anti Cortés" como lo hay en la Ciudad de México, quizás se deba a la educación ideológica de los yucatanenses recibida de la Casta Divina, o bien, es su sentido de identidad para diferenciar que no es lo mismo Yucatán, que "el centro". 

Mientras tanto, ya quisiera que en la Ciudad de México, le llamaremos "Paseo de Cortés" a la Avenida Reforma. 





Muchos yucatecos explican que esta desigualdad se asentó más, con la llegada de libaneses y turcos en la península, que conformaron la llamada "Casta Beduina". Una poderosa clase inmigrante que acumuló fortuna en la península de Yucatán gracias al turismo y que por su poder económico, logró emparentarse con familias de la más alta sociedad que conforman la "Casta Divina". 

Y si, la casta dominante, divina o beduina, se siente más identificada con París, Miami o New York, que con la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey . Les preocupa Cuba, piensan que si Cuba "abre" su economía al libre mercado, ellos perderían muchos negocios; no dudó pues, que personajes nefastos y mediocres como Trump, sin darse cuenta, sirven a los intereses de la  poderosa Casta Divina actual. 

La clase política, tradicionalmente panista en Mérida y priista a nivel nacional, obedece también a la tradición histórica. Dicen los estudiosos de la teoría política de Yucatán, que los panistas de Mérida representan los intereses de la "Casta Divina", mientras que los priistas, encuentran su legitimidad, en la fundación del Partido Socialista del Sureste Mexicano, cuya estructura sirvió para conformar lo que en 1929 sería, el Partido Nacional Revolucionario, actualmente, el Partido Revolucionario Institucional PRI.  Cuando se les pregunta por el PRD, Morena u otro partido político "Nueva Tranza", estos responden que se tratan de "partidos franquicia" al servicio del Gobernador en turno o de algún empresario narcotraficante. ¡Yucatán pues es bipartidista!. La cosa es entre el PRI y el PAN nada más. Y  cierto, para algunos nostálgicos del autoritarismo priísta, se autoproclaman "cerveristas", en honor al ex gobernador de Yucatán Víctor Cervera Pacheco, quien logró hacer en Yucatán, lo que Alemán Valdez, Echeverría o Salinas de Gortari, no pudieron hacer: reelegirse en el cargo de Titular del Ejecutivo. La leyenda negra dice, que pudo haberse reelegido por una tercera vez para convertirse en Alcalde de Mérida, pero que el mismo operó, para perder la elección, ahora si, para sorpresa de muchos, se autofinancio un "fraude electoral" en su perjuicio y hacer que ganara un político panista totalmente desconocido. La razón de ello fue, los nexos del ex gobernador con el Narcotrafico. El "centro" no podía permitir un gobernador "narco"; "corrupto" si, pero no "narco"; había caído días antes Mario Villanueva alias "el chueco", ex gobernador de Quintana Roo; vox populi dice, que Víctor Cervera Pacheco negocio con el Gobierno panista de  Vicente Fox para fingir su muerte a cambio de no convertirse en el eterno cacique de Yucatán, algunos dicen, que vive como rey en una isla del Caribe. 




Cuentan las leyendas que Cervera era un tipo sencillo, inteligente, con fino sentido del humor, por cierto de un criterio sexual demasiado liberal para su época, pues los mejores golpes al machismo, no provinieron del feminismo, sino de los grupos LGBTTT . El líder Víctor Cervera Pacheco inicio siendo líder estudiantil en las filas del PAN, después, se convirtió en un líder agrarista del PRI, con amplia representación en la CNC priista, Secretario de la Reforma Agraria, sin embargo, su denominaciones y ascenso al poder, se debió al viejo líder obrero de la CTM, don Fidel Velázquez. En fin, toda una historia de un cacique, cínicoo simpático, violador de derechos humanos, admirado y odiado. Todo un personaje, digno de una narconovela. El personaje del "centro" que más se le pudiera parecer a Víctor Cervera Pacheco, es el profesor Carlos Hank González. Aunque los yucatecos lo defienden, diciendo que gracias a el, se "modernizó" Yucatán. Su visión "modernizadora" potencializó económicamente a Yucatán, no se diga, su red de negocios privados.  Puerto Progreso no existiría sin Cervera Pacheco, la "puerta de la ribera maya", ahí donde llegan los cruceros de tercera clase con inmigrantes provenientes de Haití, Jamaica, San Vicente y de otras naciones caribeñas que buscan, o llegar a los Estados Unidos o quedarse en México. 

En fin, podríamos seguir hablando y escribiendo de la Cataluña Mexicana, Yucatán; el Estado de la Federación invadido, desmembrado, conquistado y sometido, tanto por la Casta Divina, como por el "centro". 

Si Yucatán no funcionará las políticas neoliberales, el turismo, el libre mercado; si eso llegara ocurrir algún día. Entonces no dudaría que la bandera separatista de Yucatán surgiera. Los yucatecos tienen lo más importante que no tienen los ciudadanos de otras provincias, tienen identidad. 

¡México es México y Yucatán es Yucatán!.