domingo, 19 de septiembre de 2010

RECORDANDO AL EXPRESIDENTE ANTONIO LOPEZ DE SANTA ANNA


El gran error del general Antonio López de Santa Anna, fue no haberse muerto joven en alguno de los tantos combates que enfrento a los insurgentes, a los españoles, a los americanos, franceses o bien, frente a los liberales. Simplemente el destino le hizo una muy mala jugada, pudo haber sido el gran héroe no solamente de la patria, sino del continente americano y se convirtió, para su desgracia y de este país, en el peor de los traidores, ¡el mexicano mas traidor y el traidor mas mexicano¡.

Permítome hacer algunas reflexiones que no hice por motivos de tiempo en la conferencia que impartí en la Fes Aragón el día 14 de septiembre del 2010, con motivo del bicentenario de la independencia de México, sobre este personaje tan polémico y de muy dudosa reputación.
Primero.- déjeme decirles que Antonio López de Santa Anna no vendió la mitad del territorio mexicano. ¡Esa es una mentira¡. la mitad del territorio fue despojada por una guerra injusta a cambio de la indemnización de quince millones de pesos.  no se pierda de vista que cuando digo que el territorio nacional fue despojado, debe entenderse por despojo como sinónimo de robo, arrebato, “compra forzosa”, el territorio nacional por lo tanto, fue arrancado por los invasores de 1847 de manera forzosa.

Los tratados de Guadalupe Hidalgo (también llamados de Amistad, Paz y Limites entre la Republica Mexicana y los Estados Unidos) fueron firmados por el licenciado don Manuel de la Peña y Peña en el año de 1848.  Cabe señalar que don Antonio López de Santa Anna, no era presidente cuando esto ocurrió y tampoco tenia mando militar cuando se celebro el vergonzoso tratado. El generalísimo nunca reconoció a ningún delegado, embajador, ministro, con el que se haya sentado a negociar la paz. ¡Es cierto que días antes de la ocupación de Chapultepetl, en el entonces pueblo de Azcapotzalco, se llevaron platicas de paz, pero fueron interrumpidas, tan pronto se tuvo noticia de que el embajador de los Estados Unidos - Trist - a parte de los territorios de California, Nuevo México y Texas, exigía también para la firma de la paz y el cese de hostilidades, los territorios de Sonora, la península de Baja California y el istmo de Tehuantepec. Razón por la cual, al no haberse aceptado esas condiciones, sucedió con posterioridad, la ocupación del molino del rey, Chapultepetl y Ciudad de México.

Santa Anna, es cierto, únicamente vendió en 1853 los territorios de la mesilla y eso porque no le quedaba de otra. ¡O los vendía a la “buena” o perdía ese y otros territorios mas, a la “mala”¡.  Así que prefirió venderlos en términos “amistosos”. por supuesto que se trata de una decisión que si bien pudo haber sido cuestionada, fue lo mas inteligente.  ¡Figúrense nada mas¡. Texas hasta antes de 1845 los americanos ofrecían diez millones por ella a cambio de no entablar guerra alguna y sin embargo, estallo la guerra, trayendo como consecuencia, no solamente la perdida de Texas, sino también de Nuevo México y la Alta California. ¿No quisiera pensar que hubiera ocurrido, si Santa Anna no hubiera vendido la mesilla?. ¿Que otros territorios hubiéramos perdido?

Decir que López de Santa Anna era un agente de bienes raíces es un error. No se tenía un concepto de “territorio soberanía”, como hoy en día se tiene. Era muy común en esa época, hacer negociaciones sobre el territorio mexicano, sin que eso significara ser traidor a la patria o perder la soberanía.

Por ejemplo, en el tratado de Mac Lane Ocampo, México cede el libre transito por perpetuidad a los Estados Unidos por el istmo de Tehuantepec.  Dicho tratado, solo fue una “jugada política” del gobierno liberal de Juárez, lo que le ha valido la critica y hasta el calificativo de “traidor” a Juárez. Siendo que dicho tratado, de haberse llevado a cabo, jurídicamente requeria de la autorización del congreso y ¡oh sorpresa¡, en ese entonces, no había congreso, por la guerra civil que existía entre conservadores y liberales, por lo tanto ese tratado, jamás se iba a llevar a cabo.
Pero aun así, suponiendo sin conceder que ese tratado se llevara a cabo, no debemos perder de vista que en aquel entonces, el “mundo era mas grande” y la sociedad “mas pequeña”, México era un país de ocho millones de habitantes y no estaba tan comunicado como ahora. Si el istmo de Tehuantepec iba a permitir el libre transito, realmente lo que los liberales pretendieron, fue aprovechar las condiciones geográficas de la región, para liberar económicamente el país y adelantarnos a lo que hoy es el Canal de Panamá.

Otro ejemplo y muy poco conocido, fue el tratado internacional mediante el cual en el año de 1893, Porfirio Díaz, reconoce la existencia de Belice para los británicos. Es decir, hasta antes de ese año, Belice era parte de Yucatán y era muy frecuente que en esa región, tuviera siempre revueltas separatistas, inclusive le debemos al generalísimo Santa Anna, haber recuperado ese territorio que alguna vez se proclamara “independiente” y todo, para que años después, el general Porfirio Díaz cediera Belice a la corona británica ….y a poco, por ese hecho, le dicen traidor a Porfirio Díaz. ¡ni quien sepa hoy en día como México perdió Belice¡.
Además en aquel entonces, el territorio de una nación, era parte del botín de guerra. Así ocurrió en Europa, una vez que fue derrotado Napoleón Bonaparte, e inclusive en Sudamérica, donde la republica de Bolivia o Paraguay perdieron también su territorio por una guerra que se da entre varios países sudamericanos. Así que era lógico que en esa injusta guerra, de la que salió victorioso los Estados Unidos, fuera esa nación la que se apoderada del cuantioso botín.

Segunda.- Antonio López de Santa Anna nunca reconoció la independencia de Texas. En efecto, se dice que en 1836, Santa Anna por el miedo a perder su vida, tuvo que firmar los tratados de Velasco con los cuales el entonces benemérito de la patria, - López de Santa Anna -  reconoció la independencia de Texas. Verdad distorsionada.  Santa Anna aunque haya firmado esos tratados, lo cierto es que éste no era presidente y dichos “tratados” nunca fueron ratificados ni por el presidente que despachaba en palacio nacional en aquel entonces – don Miguel Barragán, ni menos aún por el Congreso mexicano, conforme a lo dispuesto a las Bases Orgánicas de 1836, ley fundamental que regia la soberanía del país. Así que lo que haya firmado el general Santa Anna, no tenia validez alguna.

pero aun suponiendo que esos tratados “fueran validos”, que validez podrían darse a dicho acto, cuando el quien los firma, se encuentra privado de su libertad, tratado como prisionero de guerra y no como un jefe de estado. Es obvio que lo que haya firmado Santa Anna, no tiene ni jurídica ni moralmente, valor alguno.

Tercera.- Antonio López de Santa Anna era un cobarde. ¡Falso¡ . Existe evidencia documental inclusive en los partes de guerra de los americanos, que reconocen actos de heroísmo del general Santa Anna en el campo de batalla. Por lo tanto, no resulta creíble la historia de un militar cobarde y menos aún, en un hombre, con una personalidad megalómana e histriónica como lo fue este señor, ansioso y ambicioso de ser recordado en la historia, como el “Napoleón de Hispanoamérica”, haya sido el cobarde que algunos historiadores reprochan.

Cuarta.- Santa Anna pactó con los americanos para perder la guerra contra estos y con ello ceder el territorio mexicano. ¡Falso¡. Se dice que Santa Anna acordó secretamente en Cuba con un emisario del presidente James Polk de los Estados Unidos, para acordar su regreso a México y ocupar la presidencia, a fin de “simular” una guerra y posteriormente, aceptar la cesión de los territorios del norte de México (actualmente el sur de los Estados Unidos). ¡Dicha teoría¡ es fantasiosa, aun pese que dicen que es cierto, porque “misteriosamente” burló el bloqueo americano de Veracruz para llegar a México. Pierden de vista que Santa Anna pudo haber entrado a México por cualquier otra frontera. Por Yucatán, Campeche, Veracruz, o inclusive, en cualquier costa de Veracruz. No necesariamente el puerto de Veracruz.

Si lo hizo por Veracruz fue por su megalomanía, no podía darse el lujo de regresar a su patria entrando por la “puerta chica”.
Santa Anna cuando pisa el suelo mexicano, comisiona a su secretario de relaciones exteriores, desconozca cualquier acuerdo antes celebrado, que ponga en duda su honorabilidad, su patriotismo y la integridad del territorio mexicano.

Ah decir verdad y en mi opinión particular, Santa Anna “traicionó” a los americanos, pudo haberles prometido una cosa, pero cuando llego a México, hizo otra cosa. ¿Que se podía esperar de este personaje?. No olviden que el generalísimo como decía una cosa, decía otra. un día amanecía liberal y al dia siguiente conservador, en otro dia era simpatizante del federalismo y después del centralismo, luego del federalismo y finalmente de la dictadura…¡inclusive hasta llego a ser juarista¡

Quinta.- ¿Santa Anna es un traidor?.. En mi opinión personal, creo que Santa Anna pese a todo fue un buen patriota. Su megalomanía, su vanidad y soberbia, era mucho mas grande que su patriotismo, o quizás, ese era el motor a su propio patriotismo. Santa Anna escribió sus memorias y nunca reconoció ni acepto, ni pidió perdón, por “haber traicionado a México”. por el contrario, jamás acepto el perdón y la amnistía que le concedió a Juárez.

Santa Anna, solo era un personaje político de los tantos que todavía existen en la época actual. Un personaje que cambiaba de camiseta política e ideológica a su conveniencia, como los políticos que hoy tenemos que cambian de partido político o inclusive, hacen alianzas con estos, para ganar elecciones y ocupar puestos en el poder.
Santa Anna es un personaje que quiso comprar la gloria. Que por su terquedad, su “histrionismo”, su egolatría y megalomanía, llevo a la patria a una guerra en la cual, este jamás traiciono a México, sino arreves, fue México quien traiciono a Santa Anna. fueron los soldados desertores, la pobreza que siempre ha imperado en el país, la iglesia católica que no coopero cuando se le pidió el apoyo, fueron los otros generales que vieron por sus intereses personales, los bandidos de puebla que trabajaron al servicio del ejercito americano, fue la apatía, la duda de la lealtad de Santa Anna, la politización, fueron varios los factores que provocaron esta derrota, la época en que no pudieron conciliar todos los actores políticos del país sus rencillas políticas en el peor momento de la historia del país, que en vez de haber mostrado unidad y patriotismo inteligente, lo único que hicieron fue sumarse al caos, la anarquía, a la traición.

Santa Anna es por lo tanto, el chivo expiatorio que necesitamos todos los mexicanos, para culpar a un solo hombre de todas nuestras desgracias y no a nosotros, el haber perdido por siempre una guerra, que nunca, ¡escúchenlo bien¡, gano los Estados Unidos, sino que perdió México.
Santa Anna es en fin, el mexicano mas traidor y el traidor mas mexicano para lavar la culpa de nuestra desunión, de nuestra división, de nuestra mediocridad y apatía, el gran traidor a la patria con el que siempre justificaremos, nuestro fracaso como nación.

y solo por eso, celebremos el bicentenario, con la mitad de la patria, que nos heredaron los mexicanos desunidos de 1847 y que decidieron por decreto, culpar al héroe que los traiciono o el traidor que le censuran y cuestionan su heroísmo.

¡Viva México¡…

 

 

 

 

 

2 comentarios:

  1. Buen analisis sobre este personaje, ojala algun dia la historia oficial le de el lugar que se merece dentro de la misma, !VIVA¡ El General Antonio López De Santa Anna y Vivan Los Personajes No Reconocidos en la historia de Mexico, que de verdad fueron Patriotas.

    ResponderEliminar