domingo, 8 de diciembre de 2013

¡METRO A METRO ...Y EL AMPARO QUE NO SERÁ¡




El Decreto del Presupuesto de Egresos del Distrito Federal para el ejercicio anual del 2013, destinó al Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, la cantidad de $12,748,181,204.00. Es decir, para decirlo con letras: Doce mil setecientos cuarenta y ocho millones, ciento ochenta y un mil doscientos cuatro pesos.

¿Es mucho?. ¿Es poco?.  ….¿Cuánto es?.

El metro, después de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, es la entidad pública que más recursos públicos recibe. Por encima del servicio público de agua, que por cierto cuantos recortes al año no tenemos de ella, y por encima también de todas las dependencias del gobierno local, inclusive, hasta del propio gobierno federal.

Por ejemplo, sale más caro pagar el metro de la Ciudad de México, que pagarles el sueldo a todos los funcionarios de la Secretaria de Relaciones Exteriores o de la Secretaria de Turismo, o bien, de la Secretaria de Salud del Distrito Federal; no redundo más, para mayor referencia, les comparto algunos cuadros comparativos.

CUADRO COMPARATIVO DE PRESUPUESTO PUBLICO ASIGNADO A ENTES PUBLICOS DE LA ADMINISTRACION PUBLICA
FEDERAL
DISTRITO FEDERAL
SECRETARIA DE SEGURIDAD PUBLICA
41,217.10


SECRETARIA DE GOBERNACIÓN
21,041.10


PROCURADURIA GENERAL DE LA REPUBLICA
15,760.50




SECRETARIA DE SEGURIDAD PUBLICA
13,107.60


SISTEMA DE TRANSPORTE COLECTIVO METRO
12,748.20


SISTEMA DE AGUAS DE LA CIUDAD DE MEXICO
10,105.80
SECRETARIA DE RELACIONES EXTERIORES
6,947.40




SECRETARIA DE SALUD
6,121.30
SECRETARIA DE LA REFORMA AGRARIA
5,867.80




INSTITUTO DE ATENCIÓN PARA ADULTOS MAYORES
5,796.50
SECRETARIA DE TURISMO
5,211.40




SECRETARIA DE OBRAS Y SERVICIOS
5,121.10


PROCURADURIA GENERAL DE JUSTICIA DEL DISTRITO FEDERAL
4,893.40


POLICIA AUXILIAR
4,887.00
SECRETARIA DE TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL
4,474.90




POLICIA BANCARIA E INDUSTRIAL
3,281.20


DELEGACIÓN IZTAPALAPA
3,394.40
SECRETARIA DE ENERGIA
2,334.10


OFICINA DE LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
2,104.50


SECRETARIA DE LA FUNCION PUBLICA
1,392.80



Por lo tanto, si sale caro, el metro de la Ciudad de México, más que el agua, que es un líquido vital, o más importante que la salud o la procuración de justicia; debo decir sin temor alguno, que el Sistema de Transporte Colectivo “Metro”, es un valor público de gran importancia para quienes vivimos en esta gran urbe.  

No por exagerar, pero viene siendo algo así, como “el PEMEX de la Ciudad de México”. Su función y el uso que le damos a los que habitamos y transitamos en la Ciudad de México, es de gran importancia. El metro, forma parte de nuestras vidas. Los usuarios, entre los que me incluyo, pasamos gran parte de nuestras vidas en sus vagones y andenes;  ¿Cuantas historias, los capitalinos, no podríamos contar de él?

 Tan sólo impensable, que el metro algún día se privatice. Es casi casi, un orgullo nacional. Es de los pocos bienes nacionales, públicos, que nadie ha pensado, en privatizarlo. Es más fácil que se venda PEMEX, a que se venda el metro.

De los 12 mil millones de pesos que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal destino para dicho transporte colectivo, 5 mil, 422 millones de pesos se destinaron para el pago de sueldos a sus trabajadores; 3 mil 759 millones de pesos por concepto de servicios generales, 1, 370 millones de pesos de inversión pública. Eso significa, que el 42% del presupuesto asignado al Metro, se destina para el pago de sueldos, lo demás, se divide para otras necesidades del metro. Inclusive, 133 millones de pesos para el pago de deudas.

Luego entonces, si algún político “de izquierda”, tiene la ocurrencia, de bajarle el sueldo a sus trabajadores, los cuales perciben de $6,411.11 a $68,640.00 en nada solucionaría el problema del aumento.  Más aún, si alguien se le ocurre desaparecer las prestaciones sindicales que tienen sus trabajadores, se vería seguramente en aprietos, muchas de estas compensaciones adicionales son demasiado nobles, tan sólo imaginemos,  $2,640.00 anuales a las mujeres por el día de las madres, $10,000.00 a los trabajadores que obtengan un título profesional, 17 comedores subsidiados en un 85% del valor de cada ración alimenticia, casi casi como si fuera un comedor comunitario; una ayuda de $930 pesos para el pago de renta, que no cae nada mal, $795 pesos para el pago de vales de despensa o $2,100 pesos de bono del “trabajador del metro”.  Se necesita pues, tener un presidente demasiado insensible como Felipe Calderón, para declararle la guerra a un sindicato tan generoso. No creo que eso ocurra con el Jefe de Gobierno, ni mucho menos creo que exista un “elbazo” contra el vitalicio líder del sindicato, el distinguido Diputado Fernando Espino Arévalo, de extracción priísta, el cual, las administraciones perredistas de Cárdenas, AMLO, Ebrard, le han hecho, “lo que el viento a Juárez”.   



Ahora bien, de acuerdo con una nota periodística publicada en el Diario Universal el día 28 de noviembre del 2013, establece que el metro, es el tren suburbano más económico que otros en el mundo. Si se compara con el de Argentina que tiene un precio de $5.3, Brasil $11.00, Chile $11.5, Madrid $26.7, Paris $30.0, Nueva York $33.0.

Por lo tanto, subir el metro a cinco pesos, es dejarlo casi en el mismo precio, que el que se cobra en Argentina.  ¡Así de simple¡.  Lo malo de esto o para vergüenza nuestra, es que los argentinos, tienen mayor poder adquisitivo que los mexicanos.

Sin embargo, se objeta que el salario mínimo no es el mismo de México con el otros países y que por  lo tanto, el aumento al metro, no resulta proporcional. Es decir, si en Nueva York se tiene el costo del boleto de metro más caro del mundo, también lo es, que para el trabajador de dicho país, su salario mínimo es doce veces más remunerado, que el que se paga en México;  y por ende, a un ciudadano americano ordinario, no le cuesta tanto pagar el suburbano más costoso del mundo, pues su  salario, es también el más alto del mundo.
Veamos el siguiente cuadro comparativo.

Pais/Ciudad
Salario mínimo diario
Costo del Boleto
% tarifa de ingreso diario
Argentina
$236.3
$5.3
2.2%
Brasil
$120.0
$11.0
9.1%
Chile
$136.3
$9.5 y $11.5
7%
Nueva York (EUA)
$851.2
$33.0
1.29%
Paris (Francia)
$848.5
$30.0
1.17%
Madrid (España)
$382.9
$26.7
2.3%
Cd de México
$64.7
$5
8.3%

De lo que se infiere, que el metro de la Ciudad de México, por debajo de Brasil, es el más caro del mundo; y que en cambio, el metro de Paris, Francia, es el más barato de todo el planeta, luego le sigue el de Nueva York Estados Unidos.

Luego entonces, ese argumento de que el metro mexicano es el más económico, no aplica. ¡No es cierto¡. ¡Es falaz¡.  Concluimos, quizás con algunos errores de metodología, que el aumento del metro, es caro, por la sencilla razón de que el salario mínimo mexicano ordinario, es el más bajo de todos los países antes mencionados.

¿El metro es sustentable?. Es decir: ¿Lo que pagan los usuarios es suficiente, para pagar salarios de trabajadores, funcionarios, mantenimiento de trenes, estaciones, infraestructura y proyectos de inversión?. Al parecer no. El metro transporta anualmente, 1, 608 millones de pasajeros, si a cada uno de ellos lo multiplicamos por tres, en razón de ser ese el costo del metro, tenemos que el público aporta $4,824 millones de pesos.

El Gobierno del Distrito Federal aporta otros dos tantos: algo así como $7,924 millones de pesos, para poder completar el gasto que requiere dicho transporte colectivo. Por lo tanto, es correcto, el metro con una tarifa de tres pesos se encuentra subsidiado y peor aún, tanto para los anarquistas, como neoliberales ambos enemigos del Estado, pues el subirlo de tres a cinco pesos, seguiría estando subsidiado, pues su precio real, es de diez pesos.



¿Quién es el culpable de haber implementado esa política de subsidiar el boleto de metro?. El culpable, fue el mismísimo Gustavo Díaz Ordaz y su herencia priísta populista o paternalista como quieran llamarle. Fueron los gobiernos priístas quienes además de reprimir a los estudiantes, fueron los mismos quienes subsidiaron el metro, en un costo-valor que no correspondía al real. Lo mismo hicieron los siguientes gobernantes de aquel viejo régimen corrupto y autoritario, pero que bien o mal, lograron construir 11 de las 12 líneas que actualmente están en servicio.  

 Se dice que el metro de la Ciudad de México, cuenta con un parque vehicular de 390 trenes, pero nada más funcionan 282 trenes, los restantes, que son 108, se encuentran en mantenimiento sistemático o en “reserva”.

Así que cuando estemos en un vagón asfixiándonos de calor y soportando el mal aliento de las personas con las que nos topamos o el bocinero escandaloso o el cantante que quisiéramos darle dinero, pero para que se calle; pensemos por esos instantes, que existe casi una tercera parte del parque vehicular del metro, en “descanso”, ya sean porque sus trenes se encuentren descompuestos, o bien, porque a un burócrata ingeniero, se le ocurrió dejar dicha flotilla, en “reserva”.   

Los vagones del metro, puede transportar si es un convoy de 6 vagones, hasta 1,020 pasajeros; si son 9 vagones, hasta 1,530.  Pero yo estoy seguro, que la capacidad de pasajeros trasladados en “horas pico”, reciben un servicio tan denigrante o vergonzoso, como el que recibían los judíos de los nazis, cuando viajaban  en aquellos ferrocarriles de la muerte, directos a los campos de Auschwitz.



Estar en contacto físico con personas que no conocemos, soportando sus malos olores y humores, es también, causal de constantes abusos sexuales, acosos, y además tratos hostiles entre pasajeros, que no logran tolerar, ni entender, que un transporte público que traslada a miles de personas, en esas condiciones, no es “algo normal”; de ahí, que como usuarios del metro, alguna vez, hemos sido agredidos o sido testigos, de agresiones, abusos sexuales, robos y hasta receptores de una contaminación auditiva, que ofrecen tantos vendedores ambulantes, que ofertan chicles, formas “coercitivas” o “chantajistas” para pedir limosna,  “actores payasitos” que recitan un sketch demasiado trillado y poco ingenioso, cantantes desafinados, faquires que parecen “niños de la calle” o “exconvictos”, o “bocineros” escandalosos, que ofertan la industria musical pirata, de salseros, cumbiacheros. Eso sin olvidar, los servicios de prostitución en todas sus modalidades, que pueden verse en algunas estaciones, en algunas horas y en algunos vagones.

El problema, no es tanto el que suba el metro a cinco pesos; ni que se hay hecho una encuesta en la cual, la ciudadanía haya aprobado dicha alza; tampoco lo es, la omisión del pueblo para protestar contra dicha alza, como lo hicieron en Brasil o bien, como lo están proponiendo algunos activistas de “brincarse” el torniquete. 

El verdadero problema, radica en que la ciudadanía, no es capaz para dar seguimiento y mucho menos, auditar, peso por el peso, las promesas que han hecho las autoridades, de mejorar el metro. Promesas que las propias autoridades hicieron y que estuvieron repartiendo en trípticos, en cantidades de millares o de millones (¿…?), sin que nadie lo haya objetado el costo que tuvo cada volantito, cuantos se imprimieron; sin omitir desde luego la encuesta, que tampoco poco se sabe, si costó o no y quien la hizo, con que metodología y que validez y confiabilidad pudiera ésta tener la encuestadora “Covarrubias y Asociados”, la misma que decía que AMLO ganaría la presidencia de México y oh sorpresa …. Ahora dice que el 55% de los usuarios del metro, avalan su aumento.


Pero en fin, las promesas que hicieron las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo Metro,  bien valdría la pena darles seguimiento y para ello, propongo se realice una solicitud de información pública, para que en un ejercicio del derecho de acceso a la información pública, previsto en el artículo sexto constitucional, preguntemos lo siguiente:

a)    Si van a comprar 45 nuevos trenes con aire acondicionado para las líneas 1 y 12 trenes para la línea 12. ¿Qué digan cuando los van a comprar y cuánto va a costar?.
b)    ¿En qué consistirá la “renovación integral” de la línea 1?. ¿En verdad se va a parecer, al metro de Paris?.
c)    ¿Cuánto va a costar, el mantenimiento integral de 45 trenes?. 
d)    ¿Cómo, cuándo y cuánto costara, la renivelación de las vías de la Linea A?. Al menos esta línea, constantemente la están renivelando, no pareciera un compromiso extraordinario.
e)    ¿Cuándo van a eliminar el “doble torniquete”, de la estación Pantitlán?. Fecha exacta. 
f)      A partir de cuándo los usuarios sentiremos que se reducirán los tiempos de los recorridos de los trenes?
g)    ¿En dónde serán colocados los 1,200 policías que piensan contratar?.  ¿Serán de la Policía Auxiliar, de la Bancaria o de Seguridad Privada?.
h)    ¿Cuándo van a entrar en circulación los 105 trenes que están fuera de circulación?. Dicen que nada más van a reparar 12 de esos 105; ¿Y los otros 93 porque no?.
i)     ¿Cuándo entraran en servicio, las 50 escaleras eléctricas que no funcionan en las líneas 1, 2 y 3?. Dicen que nada más van a sustituir 25 escaleras de las lineas 1, 2 y 3.
j)      ¿En dónde van a instalar los 3,705 ventiladores para vagones y las 258 comprensoras?. ¿Será en todas las líneas?.
k)    ¿En qué consiste y que costo tendrá el nuevo sistema de radiocomunicación? Dicen que es tecnología “TetraLTE”. ¿Qué diablos es eso?.
l)     ¿Cuántos torniquetes van a modernizar y en donde los van a instalar?.se refiere al uso de la tarjeta recargable. ¿Qué no está ya implementado?.

Pero en fin, en el sistema encuestocrático que nos tocó vivir, 2,400 personas decidieron la suerte de los 4 millones de usuarios que utilizamos el metro diariamente.

Mi cabeza jurídica racional me hace cuestionar, ¿Cuál fue el fundamento jurídico de esa encuesta?.  Y si la encuesta fue vinculatoria.

 Que yo sepa, no se hizo con fundamento en los artículos 47 y 48 de Ley de Participación Ciudadana y de todos modos, si se hubiera hecho conforme a esa ley, el resultado de la misma, no hubiera sido vinculatorio.

Posiblemente, algún abogado se le ocurra impugnar la consulta, por carecer esta de validez y por ende, impugnar la decisión injustificada e ilegal del Gobierno del Distrito Federal, de sujetarse al resultado de una encuesta, que en nada obliga a ésta.

Pero bien, hagamos otras preguntas.



El artículo 123 constitucional dice en su fracción VI. Que:  “Los salarios mínimos que deberán disfrutar los trabajadores serán generales o profesionales. … deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural  y para proveer la educación obligatoria de los hijos”. Mal haríamos pensar que se trata de poesía jurídica, o suponer que en la facultad aprendemos mentiritas jurídicas. Que yo sepa, la norma jurídica, al menos en la cabeza cuadrada de un abogado, es ley que debe de cumplirse y más aún, cuando dicha ley, tiene la jerarquía de ser suprema, es decir, de ser constitucional; y por mi parte, debo confesar, que yo no les enseño a mis alumnos, “mentiritas”, mucho menos, poesías jurídicas.

La Constitución dice también, en su artículo 31 fracción IV, que es obligación de todo mexicano, Contribuir para los gastos públicos …de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”.

Luego entonces, si el Metro es una entidad pública que proporciona un servicio público, el cual pagamos por ello, contribuyendo con el pago de un derecho, preguntome, si su aumento de tres a cinco pesos, no es desproporcionado e inequitativo.

Resulta que el Código Fiscal del Distrito Federal en su artículo 9 fracción III excluye a las entidades públicas del cobro de derechos; esto hace deducir bajo un pensamiento lógico jurídico, que las tarifas del precio por viaje que ofrece ese organismo público descentralizado denominado “Sistema de Transporte Colectivo Metro”, no sean consideradas para efectos fiscales, como derechos o contribuciones, pues los importes que pagan los usuarios, éstos no se contemplan en dicho ordenamiento. 

Luego entonces, en más de una cabeza jurídica, podría argumentar que la tarifa de un viaje en el metro, no sea considerada como una especie de contribución, en virtud de no encontrarse regulada por el Código Fiscal del Distrito Federal.

Sin embargo, encuentro que en el artículo 5 fracción II de la nueva Ley de Amparo, se considera como parte, al particular, que realice actos equivalentes a los de una autoridad, que afecten derechos y cuyas funciones estén determinadas por una norma general.  De tal forma, que si el Metro no es considerado autoridad, por tratarse de un organismo descentralizado de la administración pública o una empresa paraestatal, resulta, que su calidad de ente o parte procesal, encuadra perfectamente a lo establecido en la Ley de Amparo.

¿Procedería el amparo?. No tengo la mínima duda de que si procedería aunque suene descabellado. Sin embargo debo de admitir, que una cosa es  que admita la demanda y otra totalmente diferente, que se otorguen el amparo solicitado.

Se trata pues, en mi humilde opinión de aspirante a convertirme en abogado social, (no docto en amparo advierto), en que si se podría interponer en un amparo colectivo.

Bastaría fundarlo como en el artículo 17 tercer párrafo,  103 fracción I  y 107 fracciones I  y IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en relación éstos con los numerales  1 fracción I, 2, 5, 6, 10 de la Ley de Amparo; y 579, 581 fracción II, 582, 585 fracción II, 589 fracción IV, 591, 594 de su ley supletoria, el Código Federal de Procedimientos Civiles.

El acto reclamado es: “Contra el Acuerdo por el que se emite la Resolución que determina el importe de la tarifa aplicable al Sistema de Transporte Colectivo Metro, así como la inminente ejecución de aumentar la tarifa de tres a cinco pesos”, ´publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 7 de diciembre del 2013.

Los derechos humanos violados, son el 16 y 31 fracción IV en relación con el 123 fracción VI de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El acto no se encuentra debidamente fundado, toda vez que si bien es cierto motiva su determinación en una encuesta, dicha consulta, no se hizo en apego a lo dispuesto por los artículos 47 y 48 de la Ley de Participación Ciudadana.

Así las cosas, la tarifa que impone dicho organismo descentralizado  para efectos doctrinales, es una contribución, el cual, se encuentra totalmente desproporcionada  conforme  a lo que señala el artículo 31 fracción IV de la Constitución, en relación con el 123 fracción IV de nuestra Carta Magna.

En lo que se otorga o no el amparo, es procedente la suspensión del acto reclamado, luego entonces, el aumento no entraría en vigor el día 13 de diciembre de este año.



De acuerdo al último Censo de Población publicado por el INEGI, el Distrito Federal cuenta con una población de casi 9 millones de habitantes (8,851,080). Sin tomar en cuenta la población de los municipios conurbados del Estado de México, esto es: 1 millón 656 mil en Ecatepec, 364 mil en Tecámac, 664 mil en Tlalnepantla, 1 millón 110 mil en Nezahualcóyotl, 467 mil en Ixtapaluca, 310 mil en Chalco; los cuales muchos de ellos, transitan diariamente en la Ciudad de México, no propiamente por razones turísticas, aunado a que cuando se trasladan a esta Ciudad, lo hacen a través del metro.

Si el Distrito Federal con su cerca de nueve millones de habitantes y de conformidad con los estudios realizados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social CONEVAL, cuenta con una población de 192 mil personas en situación de pobreza extrema, más 2 millones de 334 mil  de ellos en situación de pobreza moderada y 461 mil pobres vulnerables en ingresos; imaginemos pues, lo gravoso que sería para esta población, el aumento del metro. En un país que como ya dijimos anteriormente, tiene el metro más caro del mundo, con el salario mínimo más bajo del mundo.  ¡No es vergonzoso¡.

Pero bien, si existen en la Ciudad de México, 192 mil personas en pobreza extrema y otras 461 mil vulnerables en ingresos económicos, mas aparte 2 millones 334 mil considerados como “pobres moderados”, entonces, es obvio que a estas personas, son las que se les causa el agravio directo en sus derechos humanos, en lo que concierne al aumento desproporcionado por el servicio público de transportarse de un lugar a otro, aunado a no contar con los mínimos requisitos de subsistencia que establece el salario mínimo.

En verdad que no es populismo. Créanme que estoy en contra hasta de los políticos y discursos populistas. Pero lo que estoy hablando es cierto, es realismo jurídico. Nos guste o no. Las cifras que menciono, son cifras oficiales, que pueden consultarse tanto en el INEGI, como en el CONEVAL y que dan cuenta, que no es descabellado la posibilidad de plantear un amparo contra dicho aumento a la tarifa.

Pero si estas razones no bastaran, ahora veamos el Índice Nacional de Precios al Consumidor. El cual podrá consultarse también en la propia página del INEGI.

Cantidad y Unidad
Bien o servicio
Precio minímo (pesos)
Precio máximo (pesos)
1 Kg
Tortillas
10
12
1 Kg
Pollo
29
76
1 Kg
Carne de cerdo
39.9
92.9
1 kg
Carne de res
50.4
269.9
1 Kg
Chorizo
70
110.8
1 Kg
Jamón
65
137.75
1 Kg
Pescado
38.8
240
1 Kg
Huevo
23.75
53.9
1 kg
Jitomate
9.5
22.64
1 Kg
Cebolla
10.25
26.25
1 Kg
Frijol
16.4
36.6
1 Lt
Refresco
8.76
23.21
1 Pza
Pollo rostizado
65
105
1 Lto
Cerveza
30
160
1 mes
Renta de vivienda
4,403.56
4,403.56
1 mes
Suministro de agua
170
1,631.73
1 Cost/m
Electricidad
22
5,525.23
1 Lt
Gas doméstico
6.79
12.58

Lo anterior es una muestra de más de 9 mil precios entre bienes y servicios.
¿Alguna objeción?.  

Es obvio que algunos podrán pagar esa tarifa. Otros en cambio, podrán pagarla a costa de sacrificar algún bien o servicio también igual de necesario.

Dejo varias cosas pendientes por reflexionar.

Por ejemplo, el metro no es eterno, tiene más de 44 años y no sabemos, si tiene garantizada su existencia, para los próximos 44 años. Si a esto sumamos el problema del hundimiento de la Ciudad de México, no es tampoco descabellado que en el futuro, se realicen obras para que algunas estaciones subterráneas, no se sigan hundiendo.

¿Qué tenemos que pagar por trasladarnos en el metro?. ¡Claro que si¡. Que más me gustaría pagar poco y recibir un excelente servicio. Nos lo merecemos todos. Un transporte cómodo, que además, es ecológico, no contamina, lo utiliza la mayoría de los habitantes de la Ciudad. Es un transporte auténticamente popular. ¡Sin duda alguna, el metro es patrimonio de todos¡
Que más me gustaría que los salarios no fueran tan bajos y no existiera tanta pobreza en mi Ciudad. ¡En verdad, no quiero pensar como estarán en provincia.

Estoy racionalmente a favor del aumento del boleto del metro, pero mi conciencia crítica acepta, que la tarifa es demasiado para la inmensa mayoría de mexicanos pobres, que les dificultara pagarla.

No espero protestas como en Brasil, quizás uno que otro encapuchado y rebelde, hará muestras de su inconformidad. Durará poco la protesta, después, tendrán que pagar por el servicio al igual que todos.

Espero que la mejor manera de protestar contra esta alza, sea precisamente involucrando a los ciudadanos, en dar seguimiento que los compromisos que hicieron las autoridades para justificar el aumento, sean cumplidos en todos sus extremos.

La otra forma de protestar, sería promover un amparo colectivo.

¿En verdad no es descabellado?.  Mas descabellado es tener amnesia y esperar  que dentro otros tres años, suban la tarifa a 8 pesos.

Lo descabellado es aún más, saber que contamos con Ministros en la Corte con salarios de 350 mil pesos mensuales y que no puedan impartir justicia, porque el metro lo hayan subido de tres a cinco pesos, poniendo en riesgo los derechos humanos de más de 2 millones de ciudadanos. Más descabellado aún, porque no existan abogados sociales que representen a esa inmensa cantidad de mexicanos, que desde luego, tampoco podrán “brincarse” los torniquetes.

Descabellado aún más, es permitir tratos privilegiados que pretenden hacer a mujeres jefes de familia y personas desempleadas, que no vivan en el Distrito Federal, o bien, discriminar a otras categorías de personas, como la inmensa mayoría de mexicanos en pobreza extrema o con situación patrimonial vulnerable, que no necesariamente son desempleados o mujeres jefes de familia.

En fin, muy buenas reflexiones, pero este tema se olvidará dentro de dos semanas. ¡Cuando el América sea el campeón¡