domingo, 6 de julio de 2014

HOY NO CIRCULO, TU NO CIRCULAS, NADIE CIRCULA …


 
 
1.-  México no solamente vende en el mundo petróleo

¡México no solamente vende en el mundo petróleo¡. ¡También vende automóviles¡.  Al menos países como Estados Unidos, demanda anualmente la compra de automóviles, es parte del ideal del modus vivendi del sueño americano;  se estima pues que el 27.7% del total de esas compras  de autos  que realizan los estadounidenses, provienen de países de economías emergentes, como el caso de México.

En este contexto global, el principal país productor de automóviles es China, con una producción anual de 18 millones de unidades.  Le sigue los Estados Unidos con cerca de 9 millones y Japón con unos 8 millones.  México apenas produce 3 millones y medio de automóviles anualmente, encontrándose por encima de naciones como España y Francia, pero por debajo de Alemania, Corea del Sur, la India y Brasil.

Luego entonces, México es un país, que se encuentra como el 8° productor de fabricación de automóviles. Nada mejor que una mano de obra barata, una cercanía geográfica con los Estados Unidos y unos cuantos tratados de libre comercio, para que las grandes industrias como la Seat, General Motors, Volkswagen, Ford, Honda, Fiat, Mazda y Daimier, entre otras, decidan invertir millones de dólares, en las distintas plantas armadoras que existen en la República Mexicana.

Es así como la Nissan se encuentran en Aguascalientes y Morelos; la línea Chrysler en Coahuila y Estado de México; Toyota en Baja California y Guanajuato; la Ford en Sonora, Chihuahua y Estado de México; la General Motors e Coahuila, Estado de México, San Luis Potosí y Guanajuato; la Honda en Jalisco y Guanajuato; sin omitir desde luego que la Volkswagen y la Audi en Puebla.

En este mundo global, especulativo, donde como nunca antes, ha existido una especulación y una circulación del dinero de, millones y millones de dólares que viajan de un lugar a otro en forma instantánea; nada mejor a esta era global, que el gobierno de la Ciudad de México, se convierta en un nuevo demandante, de por lo menos, unos 500 mil automóviles.

Sólo así, con este nuevo impulso a la industria automotriz, en constante crecimiento en nuestro país, los teóricos neoliberales suponen, que aumentaran los empleos, se distribuirá la riqueza, se fomentara el consumo y por ende la producción.

 
Para ser más coloquiales. Se prevé que con disposiciones como las que decretó el Gobierno de la Ciudad de México, el día 19 de junio del 2014, con sus respectivas modificaciones de los días 30 de junio y 2 de julio del citado año, donde se prohíbe la circulación de vehículos atendiendo a su antigüedad, un día a la semana, así como todos los días sábados,  en vez de mitigar el calentamiento global, así como de reducir las emisiones de contaminantes a la atmosfera, se  tenga un efecto totalmente contrario,  que es incrementar la compra de automóviles y con ello, aumentar la contaminación atmosférica, lo que producirá desde luego, atractivos dividendos a una industria que genera empleos (mal pagados) a los mexicanos, pero que logra satisfacer un modus de vida, dañino al ambiente, para una nación como la americana, que consume un tercio de los recursos naturales que se producen en todo el planeta y que trata de reproducirse e imitarse, en países como el nuestro.

¡Claro¡. La Agencia Ambiental de los Estados Unidos, ha promovido una serie de normas técnicas, para atenuar la emisión de gases contaminantes que generan los automóviles. Dichas recomendaciones, van dirigidas a la industria mundial automotriz, entre ellos la mexicana, de tal forma, que la visión neoliberal parte del principio, de que para acabar con la contaminación atmosférica, hay que prohibir la circulación de “carcachas” que generan “mucha” contaminación, por automóviles “ecológicos” acordes a los standars de la Agencia Ambiental, que produzca éstos “poca” contaminación.

Nada mejor que un gobierno como el de la Ciudad de México, para que promueva y estimule ese crecimiento económico para la industria automotriz; pretextando una razón ecológica, para sustituir el viejo parque vehicular contaminante, por la compra masiva de automóviles menos contaminantes.

Resulta por ende difícil, dado la complejidad del tema, entender cuál es el problema que esconde esta nueva disposición del Gobierno de la Ciudad más importante de América Latina. Hablamos de una de las regiones más pobladas del mundo, de una de las ciudades, que al igual que las grandes urbes americanas y de las que están creciendo actualmente en forma exponencial en los países árabes, en la India y la China, que demandaran en los próximos años sin duda alguna, al igual que la Nación de los Estados Unidos, la compra masiva de automóviles.

Así pues, el nuevo ecologismo capitalista en vez de desalentar la compra de automóviles para fomentar el uso del transporte público, ha decretado con el apoyo de uno de los gobiernos locales más importantes del mundo, la compra de automóviles “menos”  contaminantes.

2.-  El responsable de este ecologismo neoliberal
 
 

¿Pero quién está detrás de este plan secreto, que en aras del medio ambiente, se incitará como nunca antes el crecimiento de la industria automotriz?

Hablemos pues, del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. El Dr. Miguel Angel Mancera Espinosa. ¿Qué tanta responsabilidad tiene?.

Un candidato ciudadano que ganó las votaciones en la Ciudad de México, con un amplio margen y con una legitimidad, que ninguno de sus antecesores, Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón, había tenido antes.  Es pues, hay que reconocerlo, el gobernante de la Ciudad, que sus ciudadanos, eligieron.  Su legitimidad, no se encuentra puesta en duda. Ganó la votación y además, la gano bien. Respaldada por el voto popular que avaló sin duda alguna, las gestiones de su antecesor, el licenciado Marcelo Ebrard Casaubón (y también, hay que reconocerlo, al Señor Andrés Manuel López Obrador).

Sin embargo, el Dr. Mancera, nunca en su campaña electoral, prometió imponer el doble no circula.  Luego entonces, su desempeño como candidato al cargo de elección popular que ocupa, nunca se hizo con la promesa de erradicar la contaminación atmosférica, sacrificando a por lo menos, medio millón de automovilistas.  Una decisión de vital importancia para la vida de los capitalinos, debió de haberse legitimado, con los instrumentos que la ley y sus antecesores promovieron.
 
3. - Historia del "Hoy No Circula"
 
 

En el año de 1987, el entonces Secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Manuel Camacho Solís, junto con el entonces Jefe del Departamento del Distrito Federal Ramón Aguirre Velázquez, promovieron a través de los medios masivos de comunicación, prensa y radio, la implementación del “Hoy No Circula”, el cual fue primero de manera voluntaria, después, ante la poca respuesta de la ciudadanía, se impuso de manera obligatoria, una vez a la semana y únicamente durante el periodo de la contingencia ambiental, el cual era por lo mucho, unos dos a tres meses.

Sin embargo, ya siendo “Regente de la Ciudad”, Manuel Camacho Solís, se estableció de manera obligatoria, durante todo el año, el Hoy No Circula. Así que este programa ambiental, le paso lo mismo que el impuesto de la tenencia, llegó para quedarse.

Entonces, se decía que la contaminación atmosférica era generada por las fuentes semifijas o móviles, que eran los automóviles. La forma entonces de medir la contaminación atmosférica, fue implementado una nueva medida, llamada “IMECA”, que significa “Índice Metropolitana de Contaminación Ambiental”, así que mediante ese mecanismo, los ciudadanos de la Ciudad de México, nos acostumbrarnos, no solamente a conocer el estado de tiempo, la temperatura del día y los riesgos de lluvia, aprendimos también, a conocer como nuestra Ciudad se dividía en zonas y como cada una de estas, registraba, mayor o menor contaminación que otra.  

Los propietarios y poseedores de vehículos, se obligaron a “verificar” su automóvil, a los “Verificentros”, muchos de ellos talleres mecánicos autorizados por el Departamento, para otorgar a los propietarios y poseedores de los vehículos, una calcomanía que le permitía poder circular.  La recaudación fiscal aumento con este nuevo impuesto, que el Departamento del Distrito Federal no dudo en hacerlo obligatorio, dos veces al año, de tal forma, que la obligación de verificar se hizo ya, de forma semestral.

No solamente el Estado logró un aumento a la recaudación fiscal, también la corrupción en talleres mecánicos, centros de verificación y automovilistas fue creciendo. Muchos automóviles contaminantes, por pago de “mordidas”, se convirtieron en carros limpios.  Esto provocó que desde 1995 fueran pocos los concesionarios de los centros de verificación que autorizaban las revisiones, sin embargo, este en vez de controlar la “mordida”, lo único que generó, fue aumentar el precio de la misma.
 
 

La creación de una nueva entidad política, como fue y lo es, el Gobierno del Distrito Federal, así como también, los derechos de los ciudadanos de la urbe para votar por su Jefe de Gobierno, sus jefes delegacionales y diputados de la Asamblea Legislativa, no afecto, ni dio marcha atrás, a las medidas ambientales de la verificación ambiental. Por el contrario, estas se fortalecieron aún más, con los convenios interinstitucionales con el Gobierno del Estado de México y el Gobierno Federal, al establecer una Zona Metropolitana del Valle de México, donde se reconoció, que los problemas ambientales, no son problemas particulares que puedan regularse por una sola entidad federativa, sino por el contrario, se requería de la coordinación de varias autoridades.

¿Qué resultados se han obtenido, a veinticinco años desde la implementación del “Hoy No Circula”?. La información que hay al respecto, es demasiado técnica para un neófito, pero al menos, si se puede aseverar, que las contingencias ambientales por haberse superado los más de 200 puntos de IMECA, se han superado. Luego entonces, si bien, lo que fue la “Región más Transparente”, ya no lo es tanto por el smog, si al menos, la calidad del aire que respiramos, es de mejor calidad, que la que respirábamos hace 30 años.

La pregunta es entonces, ¿Porque si la Ciudad de México ha tenido controlado su aire, porque entonces, hacer más rígidas las disposiciones ambientales como lo es aumentar el número de días del Hoy No Circular?. En pocas palabra: ¿Por qué sacar de la circulación a las carcachas?.   La respuesta es evidente.  ¡Mero ecologismo neoliberal¡

4.- Lo que esconde el doble “Hoy No Circula”.
 
 

Estimular la compra de automóviles, es uno de los objetivos de esta prohibición de circular los sábados. Nada mejor también, que hacer uso de los medios financieros, que ofrecen las “reformas estructurales”, recién aprobadas por el Congreso de la Unión, en enero del 2014. Para poder contar con el crédito y con ello, poder comprar un automóvil.

Tan sólo por ejemplo, si pagáramos el 20% de enganche del  precio de un automóvil, para obtener el 80% de financiamiento de crédito, que pudiera otorgarnos una entidad financiera, (llámese Banco, SOFOM, Autofinancieras o Financieras de empresas automotrices),  los importes que tendría uno que pagar, en aras de poder circular diariamente o por lo menos, poder utilizar el mayor número de veces el automóvil en día sábado; la cantidad a pagar, por el vehículo que quisiéramos adquirir, sería el siguiente:

Automóvil
Precio de Contado
Enganche
Mensualidades (a 36 meses).
Chevrolet
 
 
 
Matiz
$99,900.00
$20,000.00
$3,241.23
Spark
$114,300.00
$23,000.00
$3,677.21
Aveo
$129,000.00
$25,000.00
$4,120.00
Sonic
$170,000.00
$34,000.00
$5,430.00
Sonic RS
$270,100.00
$56,000.00
$8,625.00
Cruze
$211,900.00
$43,000.00
$6,769.00
Malibu
$333,400.00
$67,000.00
$10,650.00
Camaro
$426,400.00
$84,000.00
$13,621.00
Ford
 
 
 
Ikón Hatch
$135,900.00
$27,000.00
$4,341.00
Fiesta
$179,600.00
$36,000.00
$5,737.00
Focus
$214,900.00
$54,000.00
$8,629.00
Volkswagen
 
 
 
Gol
$150,700.00
$30,000.00
$4,852.00
Gol Sedan
$151,460.00
$31,000.00
$4,836.00
Clásico
$169,500.00
$33,000.00
$5,411.00
Polo
$209,060.00
$42,000.00
$6,678.00
Vento
$212,570.00
$43,000.00
$6,790.00
Jetta
$227,670.00
$45,000.00
$7,272.00
Beatle
$247,980.00
$49,000.00
$8,152.00
Turbo
$496,500.00
$99,000.00
$15,860.00
Nissan
 
 
 
Tsuru
$127,000.00
$25,000.00
$4,056.00
March
$150,700.00
$30,000.00
$6,279.00
Tilda
$153,900.00
$31,000.00
$4,916.00
Versa Sence
$181,500.00
$37,000.00
$5,784.00
Audi
 
 
 
A1
$277,000.00
$55,000.00
$8,848.00
A1 Sportback
$294,350.00
$59,000.00
$9,402.00
A3
$342,500.00
$69,000.00
$10,927.00
A3 Sedán
$447,700.00
$90,000.00
$14,237.26

 

¡Claro¡. Que estas cantidades son meramente expositivas, pueden varias conforme al tipo de vehículo y al plazo de la obligación, que puede ser de 6 a 60 meses. En el entendido, de que es información estimada por la calculadora electrónica de la CONDUSEF, misma que puede consultarse en el siguiente link. http://e-portalif.condusef.gob.mx/condusefautomotriz/sca_simulador_5.php

Asi pues, el meollo del asunto, es que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, es un promotor de estimular el consumo de automóviles, a fin de apoyar, la industria automotriz que se manufactura en México. ¡De eso no me queda la menor duda¡.

El aumento de un transporte público, es una solución a los problemas de movilidad que enfrentan diariamente los ciudadanos y demás transeúntes de esta urbe. Lamentablemente, la oferta de transporte público, es insuficiente, es incomoda, las “horas pico”, ofrecen a los pasajeros del metro, metrobus, microbuses, momentos de estrés, de ajetreo, de mal humor, en algunos momentos, llegan a  suscitarse, incidentes de riña y hasta de abuso sexual.
 
 

El transporte público, no solamente es insuficiente, sino el que logra fabricarse, es por demás defectuoso, al grado de cerrarse, como ocurrió con la Línea 12 del Metro,  que tras un costo de 25 mil millones de pesos, el funcionamiento de este, es menos de la mitad del número de estaciones, tan sólo funcionan 9 de 20, sin olvidar, que además de haber aumentado la tarifa de tres a cinco pesos, en el caso de la llamada “Línea Dorada”, habrá que cambiarle las vías, o quizás reconstruirlas, porque estas, se encuentran mal diseñadas.  ¡Esto definitivamente es una burla¡.

Utilizar el transporte público, es para mí lo ideal de una sociedad moderna. Democrática y ecológica. El mejor espejo de una sociedad igualitaria, no es que el pobre tenga carro, sino que el rico, viaje en transporte público.  Sin embargo, el “éxito” de las políticas económicas neoliberales, consistirá, en que miles y miles de citadinos, adquirirán una deuda, para poder satisfacer su comodidad y su “status” social, consistente en adquirir un vehículo, con los planes de financiamiento que las entidades financieras ofrecerán; apostando obviamente, que ser fructífera, la llamada reforma financiera, aprobada en enero de 2014, a que los nuevos deudores y adquirentes de vehículos nuevos que si puedan circular, paguen cantidades, no tan onerosas como las expuestas en el cuadro que antecede.

Así pues, el panorama neoliberal es altamente promisorio. La industria automotriz aumentara significativamente sus ventas, lo que obligara obviamente, a que las entidades financieras, aumenten también su oferta financiera, a fin de que el consumidor, pueda tener facilidades de contraer créditos, con los mejores planes de financiamiento, por no decir, de poder comprar también deuda que le permita, sostener su pequeño “lujo”, en algunos casos necesidad, de poder circular diariamente en la Ciudad.

La implementación del Hoy No Circula, está diseñada de tal forma, que hasta la venta de automóviles viejos o usados, deje de ser negocio; nadie comprara un carro usado, por las limitantes que los programas de verificación vehicular imponen. ¿De que servirá vender automóviles, que no puedan circular?. Resulta obvio, que el mejor postor, sería desde luego, las agencias automotrices, capaces, no solamente de ofrecer sus bienes, con atractivos planes de financiamiento, sino que también,  podrán ofrecer, la comodidad de circular, dos años diariamente.

Así la dependencia de muchas personas por el vehículo y el pésimo diseño de una ciudad, en la cual, la clase gobernante no ha construido una infraestructura digna para el uso y fomento del transporte público, hará que muchas personas, dependan del vehículo, aumentando desde luego, el consumo también de gasolina.

De tal forma, que a mayor producción de vehículos, mayor compra y venta de automóviles, mayor emisión de gases, mayor contaminación, mayor exploración y extracción del petróleo, mayor refinación de este en gasolina, mayor venta de aceites; en conclusión, se estimula un ciclo económico, donde no importa la sensibilidad de las personas afectadas, menos aún, el medio ambiente.

5.- ¿Qué pueden hacer los ciudadanos ante este abuso?.

¿Qué pueden hacer los ciudadanos ante este abuso?. Una decisión política burocrática, de la que nadie pone en duda la popularidad del mismo. Privarle a una persona de ejercer sus propiedades y posesiones, ha sido causal, de los peores descontentos sociales que uno puede imaginar. Quizás al ciudadano común, no tenga mínimo conocimiento de lo que consiste la llamada “privatización” de PEMEX o la reforma en materia de telecomunicaciones; su vida quizás no la llegue a percibir ni a sentirse dañado, si el que le vende la gasolina sea PEMEX o EXXON, o si Televisa tiene cuatro o veinte canales de televisión, o si TELCEL tenga una mala recepción en la República Mexicana; en cambio si a un ciudadano, se le prohíbe utilizar su vehículo los días sábados, o el dueño del taxi o del microbús, o de la camioneta con la que realiza sus actividades económicas, se le prohíbe circular los sábados, esa medida, obviamente es directa y afecta desde luego, el bolsillo y la libertad de movilidad de las personas. Con el riesgo de generarle también, daños patrimoniales, por la adquisición “forzada” de un vehículo nuevo.    

¿Qué hacer me han preguntado muchos de mis lectores?.

En mi opinión, existen dos vías jurídicas para poder frenar esta situación.  Eso sin desestimar, la protesta política que algunas organizaciones sociales han hecho, como los mítines, las manifestaciones o inclusive, el bloqueo de vialidades.

A título personal, no creo que ese sea el medio de presionar al Gobierno del Distrito Federal, para que dé marcha atrás a su decisión.  En cambio, las vías jurídicas, pueden ofrecer mejores alternativas, reales, que pudieran meter en aprietos al gobierno.

Pero para hacerlo, se requiere obviamente, una ciudadanía participativa, exigente, consiente de sus derechos; desde luego, se requiere de nuevos liderazgos, que ofrezcan nuevas formas de innovar la política al servicio de la ciudadanía.
 
 

La acción judicial a través del amparo, ha sido promovida ya por el Partido Acción Nacional, quien su página web, ofrece un formato de amparo, en el cual, solo basta que el interesado proporcione sus datos, para acceder a un modelo de demanda de amparo, el cual debe de requisitarlo y anexarle copia certificada de su factura y de su tarjeta de circulación, para poderlo presentar en el juzgado. ¡Este es el link¡:  http://pandf.org.mx/pan_df/

Dicha demanda le observó algunos defectos. Quizás cuestiones de mera apreciación jurídica. Considero que la intención es buena, pero insuficiente, estimo que la mejor vía de impugnación, no es un amparo individual como propone dicho partido político, el cual únicamente beneficiaría a quien lo promoviera; sino que la vía idónea para refutar el doble “No Circula”, es el amparo colectivo, a fin de que sea esa población determinable, propietaria y/o poseedora de vehículos antiguos los que pudieran beneficiarse en su totalidad.  

El amparo colectivo, se encontraría fundado en los artículos 103 fracción I y 107 fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; artículos 1 fracción I, 5 fracción I, 6, 13 primer y segundo párrafo, 17 fracción I, 18, 33 fracción IV, 35, 37 párrafo segundo, 107 fracción I, inciso g, 108 fracción III y 110 de la Ley de Amparo.

Así mismo de conformidad al artículo 2 de la Ley de Amparo, fundaría la demanda de amparo colectivo, en los numerales 578, 579, 580 fracción II, 581 fracción II, 582, 583, 585 fracción II, del Código Federal de Procedimientos Civiles.

Bastaría un representante común y por lo menos treinta personas, que decidan adherirse originalmente a la acción constitucional. Se demandaría como autoridades responsables, a la Consejería Jurídica y de Servicios Legales, a la Secretaría de Medio Ambiente y a la Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal. El acto reclamado, sería la orden y la ejecución, contenida en los decretos publicados en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, los días 19 y 30 de junio del 2014.

Entre los conceptos de violación, se reprocharía lo siguiente:

Primera.- La Secretaria del Medio Ambiente, se excede en sus atribuciones, toda vez que la facultad reglamentaria le corresponde al Jefe de Gobierno del Distrito Federal conforme a lo prescrito en el artículo 122 Base Segunda, Fracción II, Inciso B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y no, a una Secretaría de una dependencia del Gobierno del Distrito Federal.

¡Cosa curiosa¡. El acto que se refuta es reprochable políticamente al Jefe de Gobierno, sin embargo, jurídicamente éste no participa en la emisión de éste. De ahí, que éste sea una de sus principales irregulares, pues el hecho de que a funcionaria que lo haya emitido, (Secretaria de Medio Ambiente), carece de la competencia a la que debe revestir su acto y que mandata, el artículo 16 constitucional.

Segunda.- El Programa de Verificación Vehicular Obligatoria para el Segundo Semestre 2014, publicado en la Gaceta Oficial el 30 de junio del 2014,  establece que el costo por los servicios de verificación vehicular que presten los Verificentros de $398.00 (Trescientos Noventa y Ocho Pesos 00/100 M.N.) para todo tipo de constancia de verificación.  Compete únicamente al Poder Legislativo establecer contribuciones, no a la titular de una dependencia de la administración pública del Distrito Federal.

Cabe señalar que la autoridad que puede dictar aprobar las contribuciones, es la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, conforme a lo dispuesto en el artículo 122, Base primera, Fracción V, inciso b) de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.  Sin embargo, la Secretaria del Medio Ambiente, sin ostentar la competencia de un órgano legislativo, establece el importe de la cuantificación.

Tercero.- El Programa de Verificación Vehicular que se refuta, son discriminatorios a las personas en razón a la antigüedad de tipo de vehículo del que son propietarios y/o poseedores, siendo por ende, violatorio a los principios de control de emisiones de las fuentes móviles regulados en los artículos 139 al 149 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra en el Distrito Federal.

Se habla pues de discriminación, porque se anulan y se menoscaban los derechos y libertades de las personales, para movilizarse dentro de la ciudad, en razón a realizar una diferencia discriminatoria a los automóviles que detentan las personas, tomando como criterio, la antigüedad del vehículo que porten. (cuando su modelo, sea anterior al año 2006); y no, al resultado de la verificación.

Así las cosas, la autoridad establece distintas categorías a las cuales identifica como hologramas.   

Tipo de Holograma
Características
00
Todos los vehículos del 2014 hasta por dos años. (Modelo 2014 y posteriores por dos años).
0
Todos los vehículos que vengan de un holograma “00”, anteriores por 8 años.  (Modelos 2013 al 2006).
1
Vehículos de 9 a 15 años de edad (Modelos 2005 a 1999).
2
Vehículos de más de 15 años. (Modelos anteriores a 1998).

 

Siendo que la emisión de gases contaminantes de un vehículo, obedece a los resultados obtenidos de la verificación y no de primera impresión, atendiendo a la antigüedad y modelo del automóvil.  Máxime aun, que un vehículo nuevo o de los clasificados como “excentos”, cuando son éstos “híbridos”, eléctrico y de combustión interna), pueden superar los límites permisibles en las normas oficiales.

Cuarto.- La imposición del Programa de Hoy No Circula en el Distrito Federal, rompe con los principios e instrumentos de política y desarrollo sustentable, a cargo de las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, toda vez que no se garantizó a los ciudadanos el acceso a la información sobre el medio ambiente, y la corresponsabilidad de la sociedad en general, en la materia a regular;  tampoco se promovió la participación ciudadana a la que se encuentra sujeta la autoridad, de conformidad a lo previsto por los numerales 18 fracción IV y 19 fracción I, 20 al 23 de la  Ley Ambiental de Protección a la Tierra en el Distrito Federal.

Dichos preceptos normativos, establece que cualquier acto y decisión asumida por la autoridad ambiental, deberá de estar precedida, con la información que se le dé a la sociedad, a efecto de hacerla corresponsable, en el deber de todos, de acceder a un ambiente digno y saludable.

Sin embargo, no se utilizaron los mecanismos de participación ciudadana previstos en diferentes ordenamientos, concretamente, no fue realizada la Consulta Ciudadana, tal como se encuentra prevista  en el artículo 4 fracción IV y 47 al 50 de la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal.  Pues a diferencia de la implementación del Hoy No Circula en los días sábados, establecido en el año 2007, en el que se consultó a la ciudadanía la aprobación de un paquete de acciones para mejorar la calidad del medio ambiente, como lo fue el denominado “Plan Verde”; en esta ocasión, la autoridad no realizó ningún ejercicio de información, concientización, corresponsabilidad y participación ciudadana, sino que en plena efervescencia futbolera mundialista, sin consulta ni aviso previo, ni campaña alguna de difusión e información, se impone de manera unilateral, nuevos criterios para la verificación vehicular, sin haber realizado, la justificación de dicha medida, lo que generó notablemente, el descontento de miles de ciudadanos, que se sienten burlados, por no habérseles tomado en cuenta en tan importante decisión, ni haber participado, en otro tipo de propuestas en la corresponsabilidad de éstos, por un medio ambiente digno y saludable.

Así las cosas, la demanda de amparo colectivo deberá solicitarse la suspensión del acto reclamado y de ser interpuesta ésta, bajo esa modalidad de “colectiva”, implicaría que la autoridad subsanara los defectos de fundamentación y motivación en los que incurrió y no obligaría absolutamente a ningún ciudadano, a pagar ningún tipo de verificación adicional que las establecidas ordinariamente, ni tampoco la prohibición de circular dos o todos los sábados, como así se establece. .

Ojala la ciudadanía pueda organizarse para encontrar y encauzar su inconformidad, en otras vías diferentes, que exige la construcción de un Estado Democrático de Derecho.

La obstrucción de vialidades, únicamente generarían mayor inconformidad social y desde luego, una contaminación atmosférica. La sociedad debe manifestar su inconformidad, exponiendo su preocupación por el medio ambiente y de ninguna forma, atentando en contra de éste.

La defensa pues, del medio ambiente, es asunto de los que habitamos en el planeta y lo que se reprocha, con los decretos publicados en la Gaceta Oficial del Distrito Federal los días 19 y 30 de junio del 2014, no es la adopción de medidas para controlar la emisión de gases contaminantes para atmosfera como pretende hacerse notar, sino más bien, la forma arbitraria, autoritaria y pedante, con la que se realizó un acto, viciado de competencia, fundamentación y motivación, justificado supuestamente, en una causa ecológica.

Resulta también evidente, que además de la acción colectiva de amparo, se cuenta también con otros medios legales, para echar atrás la determinación impuesta por la Secretaria del Medio Ambiente.
 
Si al menos, existiera alguien que convocara y organizara la recolección de por lo menos el 0.4% de firmas de electores en el Distrito Federal, algo así como 28 mil ciudadanos, tomando en cuenta que es una cantidad reducida, partiendo del supuesto de que existen 500,000 mil automovilistas afectados, pudiera entonces incitarse al Jefe de Gobierno del Distrito Federal a que convocara a un plebiscito, con fundamento en los artículos 17 al 27 de la Ley de Participación Ciudadana.  

De esa manera, los 7 millones 217 mil ciudadanos inscritos en el Listado Nominal de Electores, podrían pronunciarse sobre esta medida.

¿Para eso sirve la democracia participativa?.

La democracia no es votar por partidos políticos cada tres o seis años.

La democracia, es como dice, el slogan del Gobierno de la Ciudad de México. Es para decidir juntos.