lunes, 22 de diciembre de 2014

EL MAZINGER Z DE CHIMALHUACAN


 
 
El arte, es el instrumento mediante el cual, el artista transmite y comunica una emoción estética, a un auditorio. Esa emoción artística, es algo agradable o sensible, que logra percibir la persona que contempla esa obra artística. De tal forma, que si somos críticos de arte, sabemos que cuando escuchamos una melodía musical, o vemos a una bailarina de ballet, o leemos un buen libro o apreciamos una buena pintura o fotografía, inclusive, si vemos una muy buena película y dicha obra, después de verla y reverla, nos genera algo emocionalmente, ya sea desde la alegría o la tristeza, estamos sin duda alguna, ante una obra artística.

Sin embargo hay arte, que no pareciera arte y que inclusive, genera enojos, molestias, mofas, criticas mordaces y a veces, hasta burlas. Puede suceder que si eso ocurriera, la obra del artista sea incomprensible, ante los sentidos vulgares de la gente común y corriente, que poco o nada sabe, sobre el “verdadero” arte. En fin, ser un crítico del cine, del teatro, de la música, de todas y cada una de las bellas artes, incluyendo la escultura, es sin duda alguna una tarea, que no cualquier persona puede desempeñarlo correctamente. Supongo yo, que ser crítico de arte, exige quizás, tener una amplia cultura cognoscitiva y comparativa de lo que pretende criticar.

Al menos en mi persona, no pretendo ser un crítico de arte, quizás mis apreciaciones sean demasiado vulgares y soeces y lleguen inclusive a la burla o al escarmiento público; posiblemente sea un tipo corriente que no sepa apreciar las cualidades y atributos de una verdadera obra artística. Quizás y seguramente, mis conocimientos básicos del taller de artes plásticas que curse en la Secundaria 4 o bien, mis conocimientos básicos y elementales de la materia de Estética I y Estética II que curse en el CCH Azcapotzalco, que no me permiten hacer, ni mucho menos juzgar o valorar, el talento artístico de personas, que por algo, bien o mal, ahí están; y que también, por algo, bien o mal, hacen, lo que ninguna otra persona podría hacer, incluyéndome yo. ¡Por eso son artistas¡.  ¡No cualquier persona lo puede hacer¡.

 

Pienso por momentos que las obras artísticas, no escapan de la crítica, ni tampoco que la aparición de estas, generen politización. Pienso pues, por citar un ejemplo, lo que fue la Estatua de la Libertad, de Nueva York; un regalo del gobierno francés de 1886, al pueblo de los Estados Unidos, para conmemorarle un centenario de su independencia; pero también, para dejar un precedente, de la “amistad” entre dos naciones hermanas, casi casi gemelas, por el año en que ambas parecieran.  No hay que olvidar que Estados Unidos de América es una nación que surgió a consecuencia de su guerra de la independencia frente a la Corona Británica (1776), y que Francia, la fraternal, libre e igualitaria Francia, naciera de la gesta heroica de su revolución (1789).

 Y es que, pareciera que el arte es frívolo, es superfluo, es plena vanidad; pareciera que solamente se da entre determinadas personas; no en la clase vulgar, sino en las personas “cultas”, con cierto destello de nobleza o de intelectualidad.

Solamente así me explico que después de la terrible guerra civil que tuvieran los Estados Unidos, y de la guerra Franco-prusiana de los franceses, así como de su vergonzosa derrota con México (el “Vietnam” del siglo XIX); ambas naciones, tuvieran la ocurrencia, de sellar su “pacto de amistad”, con la construcción de una majestuosa obra, que hiciera recordar a la humanidad, lo que alguna vez fue hace más de dos mil trescientos años, el Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo antiguo.  

 

No dudaría de las críticas que la población neoyorkina de los años 1880’s, hiciera sobre la construcción de la Estatua de la Libertad. Quizás, no faltaron las voces críticas que dijeran que el pueblo de Nueva York, tenía mucho más necesidades, que el de crear una obra escultórica que no aportaba absolutamente nada al a población. ¡Al carajo pues las amistades entre las naciones¡, las ideas de libertad, igualdad, fraternidad;  al carajo ese símbolo de libertad, nada de frivolidades, ni de obras monumentales, el pueblo de Nueva York, pide pan, no estatuitas de fierro y de marfil.

Sin embargo, un periodista como Joseph Pulitzer, a través de su periódico New York World, emprendió una campaña en los medios, con el objeto de que el pueblo neoyorkino se sintiera identificado con la escultura por construir y pudiera ser participe, de una de las grandezas humanas que daría orgullo e identidad, no solamente a Nueva York, sino al mismísimo pueblo de los Estados Unidos de América.

 

En fin, la Estatua fue diseñada por el Arquitecto Fréderic Auguste Bartholdi y dirigida su construcción, por Gustave Eiffel. (Este último ingeniero, especializado en construir puentes y también una inmensa torre, que le daría identidad, a una ciudad Europea de nombre Paris Francia); así pues, nadie duda que la Estatua de la Libertad,  es sin duda alguna, uno de los símbolos y  emblemas, que mayor identidad y orgullo, da a una nación, como los Estados Unidos, no se diga, la Torre Eiffel para Paris Francia; y así sucesivamente podría citar otras obras escultóricas, se me viene a la mente, el Cristo del Rio de Janeiro Brasil.

¿Por qué entonces objetar que en una población de apenas 614 mil habitantes, que tiene casi menos el número de habitantes a la Ciudad de Frankfurt Alemania con más de 670 mil habitantes, no pueda aspirar a tener una obra monumental como la Estatua de la Libertad de New York, o la Torre Eiffel de Paris, o bien, el Cristo Redentor de Rio de Janeiro?.

 

Se me viene a la mente, que esa población de 614 mil habitantes, se encuentra en el Estado de México, que tiene una población según las cifras del INEGI, con un índice bajo en pobreza, además de tener el 94% de su población ocupada, con una tasa de 5.7% de desocupados. Su promedio de escolaridad es de 8.03, o sea, en promedio, todo chimalhuaquense tiene estudios básicos hasta segundo año de secundaria. ¡Quizás esa escolaridad promedio, no le permita apreciar una obra artística escultórica, que pueda dale orgullo e identidad¡.
 



Chimalhuacán, es un Municipio que se conforma de 15 localidades, una urbana y todas las demás restantes rurales; de esas localidades rurales, cuatro de ellas, cuenta con un grado alto de marginación, es decir de una pobreza extrema. Esas localidades son la Colonia 17 de marzo, la Pista de los Corredores, la Xochiaca Parte Alta y Zapotla.

Chimalhuacán colinda con los municipios de Nezahualcóyotl, La Paz, Chicoloapan y Texcoco; el Municipio tiene su cabecera en Santa María Chimalhuacán; sus tres villas en San Agustín Atlapulco, San Lorenzo Chimalco y Xochitenco; así también cuenta con cinco barrios antiguos, treinta y tres barrios nuevos, cuarenta y tres colonias, trece fraccionamientos, nueve parajes,  dos ejidos y dos zonas comunales.

El gobierno federal destinó en el año 2014,  la cantidad de 50 millones de pesos a Chimalhuacán.  El Ayuntamiento dispuso que de esa cantidad, 40 millones se fueran para la construcción de un auditorio en la Escuela de Bellas Artes y otros 10 millones de pesos, para la construcción de un área deportiva en “la Laguna” de la Zona Comunal de San Agustín.   

El Plan de Desarrollo Municipal de Chimalhuacán 2013-2015 establece una serie de metas ambiciosas. Por ejemplo, se propuso incrementar el número de policías municipales, la construcción de un parque industrial, propiciar nuevos mercados para la venta de la cantera y la aceituna; la construcción de tres centros de desarrollo comunitario: San Agustín, Xochiaca y Xochitenco; así como la construcción de un Hospital para el Ejido Santa María Chimalhuacán; dotarle a esta última población, de drenaje y agua potable; pavimentar 1,500 calles, construir espacios públicos, jardines, plazas, parques recreativos, construir edificios administrativos del ayuntamiento, gestionar un campus de la Universidad Autónoma del Estado de México que oferte la carrera de medicina, así como aumentar de 6 a 15 carreras profesionales que imparta el Tecnológico de Estudios Superiores Chimalhuacán; transformar la banda de Chimalhuacán en toda una orquesta sinfónica, dar a conocer e incentivar, la casa de Cultura, el Museo Arqueológico, la Escuela de canteros, así como la Escuela Superior de Bellas Artes.


 
Pero lo más sorprendente de todo ello, y que al menos de una lectura al Plan de Desarrollo Municipal no aparece el menor indicio,  es la construcción de esa escultora gigantesca llamada “Guerrero Chimalli”, una majestuosa obra escultórica, que según el dicho del Presidente Municipal Telésforo García Carreón, representa “…la transformación del municipio en los últimos 14 años”; obra colosal que no tiene nada que pedirle en tamaño y dimensiones, que la Estatua de la Libertad, o el Cristo Redentor de Rio de Janeiro, inclusive, mucho más alto que el Ángel de la Independencia. Obra que recuerda a un guerrero, “cuyo escudo protegerá a los habitantes de la pobreza”, según las declaraciones del Gobernador Mexiquense Eruviel Ávila; y cuya hacha en su brazo derecho, nos hace recordar, el movimiento cívico y social, de la antorcha campesina.


Así, el Guerrero Chimalli, más conocido como el “Mazinger Z”, cuidará a los chilmahuaquenses, de la pobreza, la inseguridad, la pobreza, el desempleo; será el emblema que haga sentir a los mexiquenses de dicha región, en orgullosos de su antepasados; la escultora impresionante, que logre comunicar definitivamente , el principio, destino y fin, de aquellos viejos territorios caciquiles, compuestos por luchadores sociales aclamados por los más humildes mexicanos, necesitados todos ellos de casa,  comida y sustento.

El costo de semejante obra, 35 millones de pesos …. Y lo mejor de todo esto, es que su artista, Sebastian,  además de ganarse la inmortalidad en las páginas de la historia del arte chimalhuaquense, no cobrara honorarios por haber creado semejante cosa.

Una obra, para todos los que tuvimos una infancia, viendo las aventuras de Koji Kabuto en el Canal 5  XHGC; que crecimos viendo al Tio Gamboin,  pegados en la televisión de lunes a viernes, todas las tardes, convencidos en la lucha frontal e ideológica, de los profesores Kabuto y Morimori,  por resistir las fuerzas oscuras del Doctor Gel, el Baron Ashura, del  siniestro Conde de Capitado, el malvado Duque Gorgón; que siempre supimos que ante las bestias mecánicas, nuestra Ciudad, siempre, pero siempre …

Sería protegida, por el Guerrero de Chimalli…..  

 

¡Ni siquiera por Boss¡