sábado, 6 de abril de 2013

VIGILANDO A MI DIPUTADO JOSE LUIS MUÑOZ SORIA


 
El Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, es el diputado José Luis Muñoz Soria, representante popular perteneciente al Partido de la Revolución Democrática.  Dicha Comisión, se encuentra integrada por 30 diputados, (uno de ellos ya pidió licencia, 29 en total); de los cuales, 12 diputados son de filiación priísta, 7 panista, 6 perredistas,  2  del verde ecologista, 1 de Movimiento Ciudadano  y  1 petista.

¿Para que sirve esa cosa de la Auditoria Superior de la Federación?. ¡Bueno¡…. Digamos, que la tarea de esta institución, es fiscalizar, es decir, revisar que el dinero que se le asigna al  gobierno, lo gaste efectivamente, en lo que lo debe de gastar; y además, que lo gaste, en forma eficiente, eficaz, honesta y transparente, tal cómo lo establece el artículo 134 constitucional. ¿Será mucho pedir?.

Cuando hablo de gobierno, me refiere a los poderes legislativo, ejecutivo y judicial; inclusive, a los gobiernos estatales, municipales y delegaciones, que reciben recursos públicos. Calculemos cuantas dependencias públicas existen, ¿Cuántas oficinas públicas?, ¿Cuántos burócratas?, ¿cuantos estados y municipios?. ¿Se imaginan cuánto dinero es?.  Algo así, aproximado a los 4 billones de pesos. Para tratar de ser más precisos, son 3 billones, 956 mil millones de pesos, de los cuales, el objeto de fiscalizarlos, es decir, evitar que ese dinero “se desvié”, no vaya ser la de malas, que termine en la bolsa de un político, o en el “cochinito” de un suspirante candidato presidencial que quiera comprar la presidencia de la república.

De ese dinero, que parece mucho, al menos para nuestros bolsillos, el 77% se encuentra programado, es decir, comprometido para el pago de sueldos de burócratas, incluyendo la dieta del diputado y demás miembros de la Comisión de la Cámara de Diputados; así como “transferencias” para los 31 gobiernos estatales, 2 mil gobiernos municipales y obvio, también para el Gobierno del Distrito Federal, con sus 16 delegaciones políticas;  el resto del dinero, 23%, debe pagarse en deudas del año anterior, deuda pública.

Para tratar de ser más claro, el dinero, que por cierto, es dinero de todos, porque somos los ciudadanos quienes a través del pago de impuestos (IVA, ISR, IETU. Etc) y también de la venta de barriles de petróleo que nos proporciona PEMEX nuestra orgullosa empresa petrolera, quienes aportamos ese dinero; los gastamos, el 32% en el sueldo de burócratas, 14% en el pago de pensiones y jubilaciones, 18% en gastos de operación, (renta, teléfonos, vehículos, computadoras, maquinas fotocopiadoras, etc), 23 % en inversiones, es decir obra pública para construir puertos, carreteras, trenes de pasajeros, obras hidráulicas, hospitales, escuelas, etc, etc, etc.  

Dichos recursos económicos, deben ejercerse durante todo el año. Los funcionarios públicos quienes administran ese recurso, empezando por el Presidente, Secretarios de Estado, Subsecretarios, Directores Generales y toda la demás escalera burocrática, deben gastarse ese dinero, para poder proporcionar a la ciudadanía, los bienes y servicios que se requieren.

 

¿Qué bienes y servicios requiere la ciudadanía?. Bueno, la ciudadanía requiere médicos, enfermeras,  profesores, abogados, gestores, personas que les ayuden a solucionar sus problemas en materia de educación, salud, vivienda, agua, alimentación, empleo, prestamos, etc, etc, etc.  Lamentablemente, muchos funcionarios públicos, ejercen su cargo de manera déspota, prepotente, arbitraria, abusando del influyentismo y de la protección política de algún alto funcionario-político; muchos de estos mequetrefes, no han sido denunciados, por el contrario, son encubiertos, le son perdonados sus fechorías, viven “mamando” el presupuesto público; dinero que no es suyo y que le sería incapaz poderlo obtener por otros medios, porque no tienen la mínima valentía de arriesgar y emprender; porque carecen de talento y creatividad, porque su única habilidad, es la de “robar”, “robar” y seguir robando,  amparados bajo un esquema, en el cual, trabajen o no trabajen, cada quincena cobraran su sueldo y no solamente eso, podrán obtener importantes comisiones por la adjudicación de contratos o “venta” de favores. ¡Total¡. Algunos funcionarios, sean estos hombres o mujeres, del partido político que sean, malversan ese dinero, en actos de corrupción.

Ese dinero, debe fiscalizarse; pero me preocupa que la participación política de muchos de los personajes públicos, estén más dedicados en sus absurdas luchas partidistas o maquilando pruebas de supuestos fraudes electorales, o constituyendo, quizás con recursos públicos, la constitución de nuevos partidos políticos, para que estos sigan “mamando” del presupuesto.

El pensamiento mágico del político mexicano, es creer que el Presidente es el “malo” de la película y hasta creen, que es el único ratero, cínico, además de tonto, inepto y corrupto; ¡ojala así fuera¡. Pero no es así; el gobierno al que luego tanto criticamos, lo encontramos fuera de nuestras casas; sólo hay que reconocerlo, es la luminaria que alumbra nuestra calle, el bache o el semáforo que no funciona, el agua que luego carecemos, la luz que nos cobran, el policía que no nos cuida, el burócrata de ventanilla que nos maltrata, el agente del ministerio público que nos extorsiona, el medico que diagnostica mal, el abogado de oficio que no sabe nuestro asunto, el juez que no juzga, en fin; hemos llegado con nuestro ilustre pensamiento político mexicano, a creer, que todo se solucionará el día que votamos por el presidente que hará cambiar, todas las cosas.


La Comisión que preside el Diputado José Luis Muñoz Soria es muy importante, porque se dedica a vigilar el órgano técnico, integrado por profesionales en materia de contabilidad, auditoria, derecho; que tiene como principal encomienda, fiscalizar que el recurso público que se asigna anualmente, se ejerza cómo se debe de ejercer. ¡Ni más, ni menos¡.

Si de las auditorias se  detectan irregularidades que hagan presumir “desvío de recursos”, se debe de proceder como se debe de proceder; es decir, con todo el rigor de la ley, castigando administrativa y penalmente, quienes hacen uso indebido del dinero que no les pertenece. No solamente meterlos a la cárcel, donde deberían de estar muchos de ellos, sino cobrarles el dinero que se llevaron.

Pero me preocupa realmente que eso no esté funcionando; que las procuradurías o las contralorías internas, lleguen ineptos que no sepan como buscar o disuadir la corrupción; me preocupa un sistema burocrático de influyentocracia en el cual, el funcionaria aprovecha las rentas sexenales, para después irse a buscar chamba en otro lado o administrar “su ahorro”, en vez de establecer un sistema meritocrático, en el cual, sea la aptitud, los valores, la honestidad y el patriotismo, que rija el servicio público.

Me preocupa en verdad, que la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación no haga su trabajo y que el presidente de dicha comisión, se dedique a seguir ejerciendo su derecho de ciudadano partidista a protestar, en vez de ponerse a trabajar haciendo posible que la Comisión funcione, vigile y haga efectivo, que el dinero público, sea efectivo, eficiente, eficaz y transparente.
 

El Presidente de la Comisión de Vigilancia del Auditoria Superior de la Federación, fue Subdelegado Territorial de 1998 al 2000, después fue Director General de Servicios Urbanos de la Delegación Cuauhtémoc, en el 2001 al 2003; después fue Director General de Obras de la Delegación Cuauhtémoc del 2003 al 2006, luego fue Jefe de Posgrado en la ESIME en el Politécnico, y de ahí brinco en el año 2009, como diputado local, brincando finalmente como diputado federal.

No sé, en verdad, no entiendo y no es que dude de la inteligencia del diputado, pues el ingeniero Muñoz Soria, sabe más física y matemáticas que su servidor, por algo es egresado del Politécnico y además fue Jefe de Posgrado en la ESIME, es decir, no cualquier cosa; pero en verdad, aun con todas esas cualidades, no entiendo, si sabe lo que es la Auditoria Superior de la Federación. Si sabe lo que es la corrupción; supongo que cómo Director de Servicios Urbanos y después como Director General de Obras, fue testigo de posibles actos de corrupción; seguramente supo de empresas contratistas que no cubrieron sus servicios o que se les pago en exceso, ya sea miles o millones de pesos; no lo sé en verdad, eso lo tendría que saber la Contraloría Interna o quizás, la cuenta pública que otros órganos fiscalizadores como la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa o bien, la propia Auditoria Superior de la Federación, debieron de haber detectado.

¿Quién fue la persona o grupo de personas que designaron al diputado José Luis Muñoz Soria como Presidente de la Comisión?.

Dicha Comisión, que se instaló desde octubre del año pasado, no ha tenido ninguna iniciativa de ley. ¡Válgame dios¡. Eso al menos, es lo que aparece publicado en la pagina de internet  http://sitl.diputados.gob.mx/LXII_leg/cuadro_asuntos_por_comisionlxii.php?comt=62 hasta el día que publique este blog. ¡Ninguna iniciativa¡, ni para reformar ninguna ley. Eso me preocupa, ¿Qué hace esa Comisión?. ¿Ha presentado algún programa de trabajo?, ¿Qué piensa hacer o en que le va ayudar a la Auditoria Superior de la Federación?.

No entiendo en verdad, porque con su perfil de ingeniero y además, militante activo de eso que llaman “izquierda”, tiene la importante responsabilidad de vigilar, al órgano que por cierto también vigila, el gasto correcto de los recursos públicos.  
 

Esa Comisión, se instaló el día 31 de octubre de 2012 y en su primera sesión, únicamente acudieron 24 de los 30 diputados quienes la integran, en ese día, todos los diputados hicieron elogios a las políticas de transparencia y rendición de cuentas, ….¡bla-bla-bla¡.

Su segunda sesión, únicamente acudieron, 20 de esos 30 diputados, en ella los diputados también hablaron, pero no llegaron a ningún acuerdo concreto, más que crear dos “subcomisiones especializadas”, mas aparte tener una reunión con el Auditor Superior y con los integrantes de la Comisión de Educación, para una reunión con el ANUIES.

En su tercera sesión celebrada el 16 de enero del 2012, se presentaron 21 de sus integrantes,  aprobaron crear cuatro y no dos subcomisiones como originalmente se planteó; entre las nuevas subcomisiones se encuentra la de Gobierno, Desarrollo Económico, Desarrollo Social, Gasto Federalizado y para la Elaboración, Análisis y Propuesta del Proyecto de Reglamento Interior de la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación.  El Presidente de dicha Comisión, es decir el diputado Muñoz Soria, propuso reformar el artículo 36 de la Ley de Fiscalización y además refirió que no se han aprobado las cuentas públicas, de los años 2003, 2004, 2005, 2006 y 2010. Es decir, todo un mar de ambigüedades, corruptelas, impunidades e irresponsabilidades, por parte de los diputados de aquellas legislaturas que no aprobaron dichas cuentas y de los servidores públicos de aquellos años, que quien sabe, que cosa habrán hecho.

Finalmente, su última sesión se llevó a cabo el 6 de febrero del 2013, en ella asistieron 26 diputados, en dicho tema se abordó la contratación de tres asesores, que quien sabe que preparación y experiencia tengan, ni cuanto cobraran por sus servicios de “asesoría”.

En fin, es muy tempano todavía para hacer un juicio anticipado sobre el funcionamiento de esta Comisión y del trabajo de su aguerrido presidente, espero que cuando la Auditoria Superior de la Federación de a conocer el resultado de sus primeras auditorias, así como las cuentas públicas correspondientes a los años 2011 y 2012, la Comisión tenga materia que debatir, revisar y sancionar.
 
 

Entonces, quizás veamos de que madera esta hecho el presidente de la Comisión, si su capacitad de militante partidista, es tan aguerrida en su compromiso de vigilar el ejercicio y la evaluación del gasto público.  Espero que sus matemáticas, le ayuden a detectar “desvíos”.

Cómo ciudadano y representado por él, le otorgo mi confianza, quiero decirle que me gustaría verlo mas metido en estos temas y no propiamente, en la contienda partidista de “Morenos” contra “Chuchos”.  Pero en fin, posiblemente muchos de sus simpatizantes, lo prefieran en el “mitote” o en la “lucha insurgente”, cómo quieran llamarle.

Me gustaría en verdad, que su contribución para fortalecer los órganos fiscalizadores, sean efectivos, por el bien de mi nación; no dudo de su vocación patriota y cívica; pero espero que no lo traicione sus lealtades e intereses partidistas.

Estaré pendiente de su desempeño, ¡Señor Diputado¡.  Lo estaré vigilando.

Espero y seguramente así será, que se portará bien.