sábado, 17 de agosto de 2013

CRÓNICA DE LA REFORMA ENERGÉTICA Y DE LA TEMIBLE PRIVATIZACIÓN DEL PETRÓLEO (Primera parte).




El 8 de abril del 2008,  el entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa, emanado de las filas del Partido Acción Nacional y de haber llegado a la presidencia del país, en un proceso democrático cuestionado por su legitimidad, presentó ante el Congreso de la Unión y con el apoyo de su fracción parlamentaria, cinco iniciativas de ley; tres de ellas para reformar leyes que ya existían, estas fueron las leyes de la Organización de la Administración Pública Federal, la Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional y de la Comisión Reguladora de Energía; así también propuso insertar al ordenamiento jurídico, dos nuevas leyes, la primera de ellas, Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos y la segunda, Ley de la Comisión del Petróleo.

¡En cambio no propuso reformar la Constitución¡.

Las leyes fueron severamente criticadas, porque según sus delatores, su contenido era tendiente a “privatizar” el petróleo.



Atendiendo a ello, la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional, encabezada por el Senador Manlio Fabio Beltrones y el diputado Emilio Gamboa, propusieron un “paquete de reformas legales”, entre las que se encontraba la Ley de Obras Púbicas y Servicios Relacionadas con las Mismas, la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y la Ley del Financiamiento de la Transición Energética.

Dicha propuesta, denominada “Reforma Energética”, también fue calificada de “privatizadora”.

Entonces, la reacción de la segunda fuerza democrática en todo el país, se opondría a través de un movimiento social de “insurgencia popular”. El entonces denominado “Frente Amplio Progresista”, (actualmente “MORENA”), encabezado por su principal líder, Andrés Manuel López Obrador, se manifestaría en las principales calles y plazas públicas de todo el país, para oponerse a dichas reformas legales; al grado tal, que los diputados y senadores de los Partidos de la Revolución Democrática, del Trabajo y Convergencia Ciudadana, tomarían por asalto la tribuna del Congreso, para evitar un “madruguete”, que reformara dichas leyes.



En ese tenor, los partidos que componían el citado “Frente Progresista”, además de criticar las iniciativas presentadas por el Presidente Calderón y la del Senador Beltrones, propondría también su iniciativa de reformas, la principal de ellas, la creación de una nueva Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos.

El Partido Verde Ecologista Mexicano, tampoco se quedaría atrás, a través de los Senadores Ludivina Menchaca y Arturo Escobar de la Verga, presentarían también su iniciativa de ley “para el aprovechamiento de las energías renovables”. Una iniciativa que abordaría el problema de la explotación del petróleo, más desde el enfoque energético que político, económico e histórico.

El Senado de la República convocó entonces a 28 foros de debate, en el que comparecieron empresarios, juristas, economistas, políticos, intelectuales, dando cada uno de ellos su postura, de reforma petrolera.  Incluyendo, hasta el propio Andrés Manuel López Obrador.




Aun no existía el “Pacto por México” y sin embargo, las iniciativas propuestas, luego de ser discutidas, modificadas, consensadas, fueron aprobadas tanto por los diputados y senadores, mismas que fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 28 de noviembre del 2008.

Entonces en ese día, fueron publicadas, la nueva Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y Financiamiento de la Transición Energética, la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía y la Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos; adicionalmente, se reformaron otras disposiciones jurídicas, la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el Ramo del Petróleo, la Ley de la Comisión de la Comisión reguladora de Energía y la ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

Y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, esa … ¡no se reformó¡.




Las reformas aprobadas, quizás no fueron a la entera satisfacción del Presidente y de los simpatizantes de la “privatización”; pero tampoco fueron, el dique o resistencia, de la que tanto pregonaba el PRD para impedir a toda costa, la “privatización del petróleo”. Lamento decirles a muchos, que la llamada privatización se hizo en forma gradual, con la única característica, de que no se modificó la norma jurídica más importante: la Constitución.

Ahora cinco años después, el ahora Presidente Enrique Peña Nieto propone lo que Felipe Calderón Hinojosa no hizo, reformar la Constitución.  También a esta nueva oleada de “segunda generación” de reforma energética, se han sumado al debate nuevamente, el Partido Acción Nacional, ahora en su carácter de partido político de oposición; el Partido de la Revolución Democrática, sin Andrés Manuel López Obrador y hasta el mismísimo hijo del mexicano más nacionalista y revolucionario del siglo XX. Nos referimos a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.



¡Todos ellos proponen, la reforma energética¡.

¡Todos ellos dicen, que PEMEX, “no se privatiza” y “no se vende”¡.

Entonces que alguien me explique qué es eso de privatizar y vender.

¿Por qué tanto miedo a la privatización? …

En el próximo blog, explicaré en que consiste eso de la privatización.