sábado, 3 de septiembre de 2011

EL FUTURO DE LAS ESCUELAS DE DERECHO


EL FUTURO DE LAS ESCUELAS DE DERECHO

Todavía hasta la fecha no he realizado algún estudio profundo, confiable y valido, que me permita predecir, cual será el futuro de las Escuelas de derecho en los próximos años, más aun, en el caso particular, cual será el destino de los estudiantes de derecho que habitamos la Zona Metropolitana del Valle de México.
Tan solo pienso y los datos que obtengo, con toda la seguridad de que mi cálculo sea erróneo, producto de mi ignorancia en el tema, me permitan calcular, que al menos, cada año, salen de las Universidades Publicas, un aproximado de 1200 alumnos.
De estos 1200 alumnos, 600 sean egresados de la Facultad de Derecho, unos 300 de la FES Aragón y unos 150 de la FES Acatlàn, las tres facultades, pertenecientes a la UNAM.  A Esta cantidad, estimo que unos 100 serán egresados de la UAM y el resto, seguramente egresados de otras instituciones publicas, como el CIDE o bien, de instituciones de educación superior privadas.
Insisto las cifras antes dadas no son confiables, pues obtenerlas en forma confiable, ameritaría un trabajo de investigación hecho con una metodología confiable. Sin embargo, con los errores aritméticos que pudieran haber incurrido, estimó también que esos 1200 alumnos, que año con año salen de las universidades, no todos encuentran  trabajo, muchos de ellos, dado su condición social y el estrato social al que pertenecen, tienen como futuro seguro y garantizado, el desempleo o subempleo.
Es decir, no todos encontraran el trabajo para lo que estudiaron, y aun aquellos que encuentren trabajo, lamentablemente trabajaran en otra cosa diversa, quizás no de abogados litigantes o servidores públicos, sino  seguramente, muchos de ellos, al servicio de cualquier mafioso malandrín o bien,  se convertirán en los próximos soldados que morirán en el campo de batalla, en aquellos terrenos beligerantes donde el Estado Federal combate al crimen organizado.
Urge una profunda reflexión al respecto, pues la Universidad Nacional debe atender este problema. Las necesidades socioeconómicas del país, del que tanto hablan los políticos y tecnócratas, es que este país, tiene que ir rumbo al crecimiento; si México no emprende las reformas económicas que necesita, pronto, muy pronto, perderá competividad y tendrá como único futuro, el aumento de su pobreza, la crisis económica y social, que estallaría tarde o temprano en más violencia, como lo que ya esta ocurriendo en el país, en varios puntos del territorio nacional, hasta finalmente llegar a la capital de la Republica..
¿Para que queremos mas abogados?. ¡Vaya paradoja¡. Parece que en estos tiempos, el Estado mexicano no requiere de más abogado, pese que un o de sus principales problemas sociales, es la manifiesta desigualdad, la corrupción y el aumento de la criminalidad. ¿Para que más abogados?. Si el país, para crecer económicamente, necesita más técnicos e ingenieros, más profesionistas bilingües con conocimientos de comercio exterior, software, administración y otras carreras que logren impulsar el desarrollo económico que necesitamos.
Los abogados o los egresados de las escuelas de derecho, quizás tengan cabida, pero de soldados o policías profesionales. ¡No es malo serlo¡. Pero lo malo es, morir en un campo de batalla.

45 mil o 50 mil muertos en esta llamada “guerra”, es una cifra alarmante, como lo fue el numero de soldados americanos que murieron en la guerra de Vietnam, o los que murieron en la “guerra civil” de Salvador en tan solo diez años. ¡Finalmente que importa¡. Diez mil, vente mil, treinta mil o mas, son una cifra estadística que los libros de historia o la memoria colectiva, quizás logren borrar. ¡Que importa¡. Lo que en verdad me preocupa y por momentos me quita el sueño, es que dentro de las filas de los ejércitos que combatan el crimen, se encuentren muchos de los jóvenes que alguna vez hayan cursado en las aulas universitarias, inclusive que hayan estudiado la carrera de Derecho y que por azares del destino, ahora se encuentren combatiendo en esta guerra, esperando en cualquier momento, la tortura o la muerte provocada por el ejercito de algún narco insurgente.

Las instituciones públicas requieren de profesionistas competentes honestos y responsables; y no dudo que muchos de ellos se encuentren en la Universidad. Pero en serio, no sé si estoy en lo correcto o no, porque insisto no he hecho el estudio científico que me permita hablar en forma confiable, pero preguntome cuentos de los egresados que ha producido las universidades publicas, hayan ingresado a formar parte de los cuerpos de seguridad publica tanto a nivel federal como local, para encontrar en la policía, una forma no de vida, sino de sobrevivencia; y que de estos egresados, cuantos de ellos hayan perecido en esta guerra o están en riesgo de perecer. ¡preguntome cuantos de mis ex alumnos, no estará construyendo su patrimonio, exponiéndose todos los días, a la plata o al plomo de sus enemigos.

Nuestra carrera es contradictoria. En la Zona Metropolitana del Valle de México al Norte Oriente, los que conformamos la FES Aragón podemos decir que somos de las pocas instituciones educativas a nivel superior que imparte la carrera de Licenciado en Derecho. Pues en los rumbos de Ecatepec, se encuentra el Tecnológico de Ecatepec o la Universidad Valle de Ecatepec donde se forman ingenieros; en el Municipio de Nezahualcoyotl, existe un Instituto Tecnológico e inclusive en la Delegación Gustavo A, Madero se ha construido recientemente otro Instituto, donde también se forman técnicos e ingenieros; y ninguna de esas escuelas de reciente creación, se encuentran destinadas a satisfacer la educación profesional, que imparte la carrera de Licenciado en Derecho, solamente la FES Aragón lo hace. ¿Tendrá sentido hacerlo?. ¿En verdad el país requiere técnicos e ingenieros?. Entonces porque formar mas abogados de los que ya tenemos?.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal oferta cada dos años, cien plazas de Oficial Secretario. Seguramente una cantidad similar o quizás el triple, lo haga la Procuraduría General de la Republica, donde el ofrecimiento se hace obviamente a nivel nacional, como también lo hace la Policía Federal; estoy seguro, que la oferta de empleo por parte a egresados profesionistas en derecho para ingresar al servicio publico se encuentra totalmente limitada y es competitiva, pues si cada año salen 1200 alumnos, estos compiten con los otros 1200 que salieron el año pasado y con los 1200 que salieron el año antepasado y así sucesivamente, con aquellos que siguen sin encontrar el trabajo para el que estudiaron.
¡Alarmante¡. La oferta de empleo para abogados es reducida, solo basta que el egresado de la carrera lo comprueba con sus propios ojos, cuando decida buscar trabajo y darse cuenta que para un mismo puesto, encontrara una fila de por lo menos cien personas con su misma edad, perfil y conocimientos, compitiendo por la misma plaza.
Lo paradójico de todo, es que el país requiere abogados, mas abogados y mucho mas abogados, por la sencilla razón, de que hay mucha injusticia, mucha desigualdad, mucha violencia, mucha pobreza; en este momento, miles de padres no pagan alimentos a sus hijos, cientos de miles de mujeres son victimas de la violencia que les generan sus esposos o concubinos; muchos deudores dejan de pagar sus deudores y muchos cientos de miles de acreedores empobrecen, a razón de no poder rescatar los créditos que alguna vez prestaron. El país es injusto, diario, las autoridades violan los derechos humanos y miles de hombres y mujeres, recorren todas las oficinas publicas, escribiendo cartas a los funcionarios de todos los niveles, pidiendo al Estado mexicano: ¡Justicia¡.

¿Cuantos discriminados?. ¿Cuantas mujeres mancilladas y vejadas?. ¿Cuántos niños prostituidos?. ¿Cuántas personas no necesitan escriturar su casa? o llevar a cabo la repartición patrimonial que les dejo sus respectivos difuntos. ¡El país vive en la injusticia y por eso, el aumento del crimen.  El Presidente hace bien en pedir perdón a los que han muerto en esta guerra, pero debería hacerlo también para aquellos, que también mueren, por no haber encontrado en el país, las oportunidades de educación, salud y empleo, a la que tenían derecho y que les fueron negadas.
Es un país injusto, muy injusto, y donde hay injusticia, se requieren de profesionistas en derecho, con la capacidad sensible de movilizar conciencias y revolucionar el estado de cosas. Se necesitan hacer efectivos los derechos, pasar de las leyes escritas  a las acciones reales. En pocas palabras: ¡Mas ejecución y menos legislación¡.
En el futuro, la Universidad publica deberán ser pioneras de formar empresas sociales, sociedades de voluntarios, Organizaciones No Gubernamentales. Este hecho es irreversible y la universidad no emprende cambio alguno para adaptarse a esta nueva realidad. No entiende que la tendencia global es la privatización de todos los sectores económicos y también, la desburocratización del gobierno. La población seguirá creciendo y con ello, también los problemas sociales.
Y por esa razón se requieren de abogados. Futuros profesionistas que abandonen su formación enciclopedista de conocer a diestra y siniestra, toda la normatividad vigente en un estado determinado; se requieren de abogados lideres, que logren construir empresas sociales, que logren cubrir las necesidades de procuración e impartición de justicia que exige nuestra población.
Ese es el papel de las universidades publicas. Si la Universidad Privada encuentra en la globalización un campo amplio para ejercer sus conocimientos a favor de las actividades lucrativas que incrementen la riqueza; el papel de los que formamos parte de las universidades publicas, es cubrir las necesidades de educación, salud, justicia, que no son lucrativas, pero que requiere la población que aspira a vivir en un mundo de libertades y derechos reales y efectivos.
Los planes de estudio que forman profesionistas en derecho deben cambiarse radicalmente, para incorporar en ellos asignaturas que los sensibilice en su futuro papel de liderar las causas sociales que pronto abandonara el Estado, entregado este a servir al gran capital, para la obtención de la riqueza.
Los futuros abogados de Aragón y de todas las universidades publicas, no deberán ser carne de cañón en esta guerra cruenta entre la Federación- Estado de Derecho, vs. Cacicazgos y el Estado criminal.
Los futuros abogados de Aragón, deberán construir una y varias organizaciones sociales y buscaran el financiamiento publico y privado que les permita vivir dignamente, para poner sus conocimientos, al servicio de la gente que los necesita.
Es hora de formar Organizaciones No Gubernamentales, una, dos, tres y más…Es hora de que la sociedad civil tome la iniciativa para ser parte de la solución y no del problema.
Para ello se requieren profesionistas con nuevas habilidades. Con conocimientos de administración, contabilidad, liderazgo.
Se requiere en pocas palabras, que la Universidad deje de producir desempleados y produzca de una vez por todas, microempresas sociales.
Bastara que un mínimo de tres egresados de derecho logren formar su propia microempresa social, hasta ir conformando verdaderos corporativos que trabajen a favor de la justicia y la democracia, que requiere este país.
Yo sé que la Universidad Nacional lo hará primero; al menos en mi caso, yo ya empecé.