domingo, 17 de abril de 2011

GAIA: EL SOCIODRAMA ABORTADO


¿Por qué fallo Gaia? …. ¿En verdad falló la Republica de Gaìa?, o tal vez para ser más concreto en la pregunta, ¿habrá fallado el sociodrama de los estudiantes de derecho de la FES Aragón que interpretaron la Republica de Gaia?.
Soy un observador de los acontecimientos que ocurren fuera de mi y en este caso particular, observe pormenorizadamente los hechos suscitados en esta imaginaria Republica que se llevo a cabo, dentro y fuera del salón de clases durante el primer cuatrimestre del año 2011; sin embargo, lamento decirme que por más esfuerzos en mi conciencia, cualquier observación hecha a mi persona, por mí mismo, no deja de ser subjetiva; por lo tanto, no tengo observador que me observe en forma objetiva. De ahí el riesgo que todo lo que escriba, se encuentre viciado de mi subjetivismo, por mas objetivo que trate ser.
Empecemos por lo primero. Las corrientes pedagógicas hablan de por lo menos, dos sistemas de enseñanza, el primero llamado tradicional o “pasivo”, y el segundo llamado “activo”.
El sistema de enseñanza jurídica tradicional, es un sistema hecho al modelo de Lancaster; es decir, un maestro “sabelotodo” que habla en frente de un escenario, frente a un público de estudiantes receptivos, pasivos, que únicamente escuchan, escriben a veces, algunos de ellos, hasta se duermen, no porque cierren los ojos y mediten, sino porque su mente anda en otro espacio y tiempo, escuchando sólo los murmullos de su profesor. Bajo este sistema, los maestros suelen ser autoritarios, pasan lista y ejercen su control, mediante exámenes; los medios de control que ejercen los maestros, es a través de “refuerzos” positivos o negativos, es decir premios y castigos, si participan puntos por ese concepto, si faltan, puntos menos que le restan calificación; los alumnos sobresalientes son reconocidos y los que no, son evidenciados por su falta de aprendizaje; la evaluación, no deja de ser más que una ecuación matemática que bien podía expresarse en los siguientes términos:   A = Ex / N;  donde “A”, significa Acreditación,  es la sumatoria ( ) de los puntos obtenidos en los exámenes (“X”); divididos a su vez, por “N”, el numero de exámenes aplicados. El Resultado obtenido, es la calificación a la que se hace merecedor el alumno, que conforme al sistema de acreditación tradicional, menor de 5 es una calificación de “NA” o “No Acreditación”, más de 6 al 10, es de “Acreditación”; otros en cambio, sustituyen la escala de números por letras, como “S” Suficiente, “R” Regular, “B” Bien, “MB” Muy Bien y “E” de Excelente.
En este sistema tradicional, pueden agregarse unas variantes, por ejemplo, agregar o restar sobre la ecuación, un punto de premio  o castigo, .  Eso ocurre, cuando los maestros otorgan puntos adicionales por algún trabajo actividad en especial, o restan también puntos, a manera de castigo por problemas disciplinarios.
Este sistema reporta algunas ventajas. Existen buenos maestros que pueden ser aprovechados para un alumno pasivo que únicamente se limita a ser testigo del desborde de conocimientos de su maestro; la desventaja, lo es, las limitantes del alumnos respecto a su profesor, si el alumno aprende visualmente y no oralmente, le reportara una desventaja en su aprendizaje, como igualmente ocurriera, si el alumno aprendiera auditivamente y no visualmente; todo dependiendo, del alumno y de su maestro.
En oposición al sistema Lancaster, existe el sistema de enseñanza jurídica al estilo Montessori; en este modalidad de enseñanza, los papeles se invierten, el maestro pasa a ser un ente pasivo quien se dedica aprender, lo que sus alumnos le enseñan; estos últimos, toman la responsabilidad de conducir su propio aprendizaje, se vuelven activos, hablan, escriben, exponen; frente a un maestro “blando” que escucha, escribe, toma nota, que por momentos se convierte sin darse cuenta, en otro alumno también. Luego entonces, la ecuación matemática de la evaluación, es lo que menos importa, pues el alumno realiza las actividades académicas, sin importarle sobre las reglas tan cuadradas de la algebra evaluadora, inclusive dentro de ese ambiente de libertad, son los alumnos, los que llevan a cabo, sus propias reglas de acreditación en la materia.
En este sistema de aprendizaje, el alumno aprende “divirtiéndose”, aprende “jugando”, aprende emocionalmente, la vivencia de su aprendizaje, le genera un “significado”, con el cual, en forma automática, se establece la relación cognoscitiva con la emocional.  
En un sistema de enseñanza jurídica Lancaster, el alumno aprende memorizando definiciones, a veces, sin poder entenderlas; en cambio en un sistema de enseñanza jurídica Montessori, el alumno aprende viviendo esas definiciones sin haberlas memorizado, pero si “experimentado”, con dolor, gozo, indignación, ira, alegría. Por ejemplo, un estudiante regido bajo un sistema tradicional, aprenderá de memoria las definiciones de soberanía, republica, democracia, división de poderes, elecciones, etc; pero quizás no le representen ningún significado; en cambio, bajo un sistema vivencial, el alumno se convierte en el ciudadano de una Republica, donde existe una Constitución y varias leyes que la rigen, algunos de sus compañeros, “amigos” o “conocidos”, ejercerán cargos públicos o responsabilidades oficiales en razón a su cargo, o a la designación que haya hecho de ellos sus compañeros que interpretan el Congreso o el Presidente; si sumamos esto, a las teorías comunicativas, inmediatamente, ese alumno ciudadano, se verá sumergido en la experiencia de participar o no en la vida política, ya sea con su apatía o simpatía, su efervescencia a favor o en contra, de algunos de sus compañeros. Sin darse cuenta, jugando, aprenderá, no definiciones, sino supuestos jurídicos, “problemas” personales e institucionales, se cuestionara, porque sus compañeros aprobaron una ley o porque no la aprobaron, o porque les cobra dinero, o que hacen con ese dinero; ese, es el sistema de enseñanza activa. El alumno, no aprende definiciones huecas, sino que las experimenta, al grado tal, que su emoción logra conjugarse con su conocimiento, sus dilemas éticos, lo colocan en la disyuntiva de tomar decisiones y elegir entre su libertad, en pensar individualmente, a favor del equipo, o a favor de todo el grupo.
La República de Gaia fue el quinto sociodrama de este experimento pedagógico de la enseñanza del Derecho. Los resultados que a continuación se expondrán, insisto, pueden estar viciados del subjetivismo del profesor, deben tomarse por lo tanto con la debida reserva, de lo que a continuación se lleva, solo constituye una mera apreciación. Por eso, insisto, nada mejor que en este ejercicio pedagógico, exista la visión objetiva, del observador que observe tanto al profesor como al grupo entero.
El sociodrama jurídico es pues, una técnica de enseñanza, que se diferencia de las demás sociodramas que se imparten con otras carreras, en que éste, su duración perdura más allá de una clase, puede ser durante el semestre entero.
Los participantes que son los alumnos, juegan el rol que estos deciden jugar. Algunos de ellos, asumen un papel activo y sin darse cuenta, ejercen un liderazgo político, a veces hasta antagónico; otros más, juegan el rol “burocrático” o “tecnocrático”, de apoyarla administración de quien funge como Presidente. El Presidente, es el líder político y el jefe de la administración, conduce al grupo y batalla con los grupos que en forma espontánea se suscitan en el grupo, negocia con ellos, tanto con el profesor que representa la comunidad internacional, la mafia, la iglesia católica, las naciones únicas, el gobierno de los Estados Unidos; y también, el Presidente “batalla” con el grupo entero, quien le demuestra desde su simpatía, hasta su total apatía o desconocimiento por la mecánica del juego.
El Juez juga otro papel importante, es quien dirime las controversias; al igual que el Procurador, que se convierte en el “policía”, la figura represiva y acusadora. Los diputados, son los que hacen las leyes, el profesor en su calidad de guía, les da un paquete de proyectos de ley, mismos que los diputados, adicionan, corrigen, modifican; dichas leyes se publican en los muros del salón de clases y también en el face bock, dando difusión de las mismas.
Existen también otros papeles. Un funcionario más ejerce la actividad de ser el “IFE” y organizar las elecciones”, también y al mismo tiempo, juega el papel de Comisionado de Derechos humanos y de IFAI; otros miembros más del grupo, juegan el papel de ser “Embajadores” que gozan de inmunidad diplomática, otros también, sin que el grupo lo sabe, ejercen funciones de “inteligencia” y hasta de “contrainteligencia”, para tratar de anticiparse a las decisiones que realiza tanto el profesor como el grupo.
El juego es divertido, pero también por momentos se vuelve complejo. Existen dos modalidades distintas. Cuando se enseña derecho público, la cuestión del poder juega un papel importante, se trata pues, de tener el control de los cargos públicos, presidencia, diputaciones, jueces; cuando se enseña derecho privado, se crea una propia moneda, llamado wachos, cuyo fin en la mecánica, es la obtención de mayor liquidez y la compra de bancas y hasta del salón. En el sociodrama jurídico de derecho público, existe mucha política de fondo, mientras que en el sociodrama jurídico  de derecho privado, hay mucha negociación, economía, habilidades financieras.
El profesor juega un papel importante en ambos sociodramas. Antes de iniciar el juego, tiene que establecer las reglas que regirán el juego mismo, anticipándose a futuros supuestos e inclusive, predecir quienes serán sus jugadores. Debe ser creativo, ingenioso, paciente, intervenir en forma asertiva, imparcial, objetiva, enseñando valores y normas jurídicas; tratando de generar el ambiente, para la creación de problemas y hacer que sean los propios alumnos, quienes busquen sus soluciones.
Los resultados en cada sociodrama, son distintos. Pareciera que no hay escenarios predecibles, pero si patrones que hacen semejante un sociodrama de otro.
La enseñanza de valores juega un papel importante. Los valores éticos como la solidaridad y la competencia, se llegan a dar, inclusive hasta en los grupos más desunidos. Por ejemplo en la República de Zubiri, los alumnos se solidarizaron, luego de su crisis apática de llegar a tarde a clases y de que el Presidente faltara a su informe de gobierno; la unión fue tal ante la amenaza real del Golpe de Estado, que realizaron mesas redondas, donde los alumnos iniciaban ellos mismos sus clases mucho antes de que llegara el maestro y terminaron haciendo una pequeña capsula titulada derecho ecológico, que puede verse en you tube. La Republica de Chaicovia, se mostro también esta solidaridad, cuando el grupo entero apoyo en forma incondicional y abrumadora a su Presidenta, quien gano su reelección, desestimando las propuestas del candidato de la oposición, ganando la elección en “carro completo” sin fractura política de ningún tipo; el Estado de José Vasconcelos, constituyo una asociación civil llamada “Nosotros los Ricos” que compró las bancas de su salón y también, las bancas del otro salón denominado Estado de Justo Sierra, convirtiéndose así en los dueños del campo y monopolizaron la venta de las bancas, para asegurar su predominio económico y por ende, su diez de calificación; la Republica de Gaia, mostro una solidaridad dentro de la división, cuando los miembros del Partido de la Coalición decidieron anular su voto, y fundar, en el ejercicio de su derecho soberano, otra nueva Republica. El voto corporativo o voto “duro” del Partido de la Pezuña, fue también avasallante, digno de muchas lecturas, entre ellos, el de la solidaridad de los miembros del partido, que vistieron el día de las elecciones con sus camisas rojas. (Orgullosos de ser Pezuños).
La división y el conflicto también es otra nota característica de los sociodramas. La República de Zubiri se suscito un conflicto verbal y documentado en el face book, entre una alumna que jugó el papel de líder de la revuelta revolucionaria, con una diputada. Las ofensas fueron tan graves, que el Juez participo y conmino a que cesaran las ofensas, conminando a las disculpas públicas en las cuales la diputada las ofreció pero la ofendida, no las acepto; el caso de la República de chaicovia, un alumno que constituyo la “Barra de Abogados de Chaicovia” me confesó, haber tenido diferencias personales con quien era su “amiga” la Presidenta, con motivo a dicho sociodrama, al ser calificado de “desleal”; no se diga el caso del sociodrama suscitado entre las banqueras de los Estados de Justo Sierra y José Vasconcelos, respecto al importe de sus operaciones financieras, ambas alumnos que jugaron el papel de banqueras, se hicieron acusaciones mutuas, de quedarse con dinero que no les correspondía; el otro conflicto personal, se dio en la República de Gaia, donde los posicionamientos políticos entre el Partido Estudiantil y el Partido Comunista que se soluciono mediante la constitución de una Coalición, hecho significativo; tanto, como cuando la Coalición y el Partido de la Pezuña entraron  a una dinámica competitiva, donde algunos de su integrantes entraron al conflicto verbal, ofensivo, “sospechocista”, al grado tal, que sus diferencias tuvieron que ser resueltas, mediante la intervención de la Oficina Jurídica de la FES Arango, ante el inminente riesgo de la imposición de sanciones administrativas como la amonestación e inclusive la suspensión de la Universidad.
Se aprendieron también muchos valores. El valor de la honestidad. La Republica de Zubiri, luego de la revuelta del golpe de Estado, constituyo una “Comisión de la verdad” que investigo el actuar de los funcionarios públicos, por haber abusado estos de su fuero, los resultados de dicha Comisión, se vieron reflejados al presentar al profesor, en sus conclusiones, que calificaciones merecían sus funcionarios. La Comisión cabe señalar que fue objetiva, aunque no falto quien la criticara, considero que su actuar fue justo y convencional y moralmente aceptado por los zubiritas. En el caso de la República de Chaicovia, la honestidad de quienes fungieron como Secretarios de hacienda, fue también digna de aplaudirse, pues en dicha Republica se llego a juntar algo así como ocho mil pesos, mas aparte una cantidad similar por concepto de créditos, los Secretarios de Hacienda, se convirtieron en un año después, en tesoreros de sus respectivos comités de festejos en sus fiestas de graduación, donde llegaron a manejar cantidades superiores al centenar de miles de pesos.
La honestidad, fue también un valor que se discutió en el juicio oral civil suscitado entre los miembros de la Sociedad Nosotros los Ricos con la alumna Maricarmen. Algunos ex alumnos me confesaron, que la Sociedad soborno al juez, con una caja de chelas, no sé si haya sido cierto, lo que me consta, es que quien jugó el papel del juez, se estreso mucho en su papel, al grado tal que quería renunciar, pese a tener su calificación aprobatoria asegurada; aun con todo esto, tuvo además un papel ejemplar el día del juicio y otra cosa importante, que solo la prensa de aquel entonces logro documentar pero no difundir, el fallo del profesor en aquella deliberación cerrada, fue en contra de lo que resolvió el juez, lo que significa, que éste, resolvió en un sentido totalmente diferente, autónoma e independiente, ajeno a la opinión o “influencia” de su profesor. (No sé si motivado por el cartón de cervezas).
Las normas jurídicas jugaron también un papel importante. En el sociodrama de la República de Zubiri y Chaicovia, se suscitaron conflictos en el cambio de nacionalidad. La presidenta de Chaicovia invito a los zubiritas a cambiar de nacionalidad, lo que significo una enérgica protesta del Presidente de la República de Zubiri, quien considero dicho acto, como atentatorio a la soberanía de los zubiritas. No solamente ocurrió ese incidente, los chaicovitas en su autonomía, llegaron al absurdo legislativo de delimitar su república únicamente al espacio de su salón de clases impidiendo con ello, que el maestro los sancionara con la ley ecológica, fuera del salón y también, fuera de su horario de clases; sorprendente la decisión, pero así fue; dicha norma, tuvo como motivo, la sanción que le fue impuesta a un alumno, que por cierto creo la bandera de Chaicovia, al haber sido descubierto fumando en el pasillo antes de entrar este al salón.
El juicio de Maricarmen contra la Sociedad, también es digno de aplaudirse al haberse planteado correctamente la nulidad de la inscripción en el asiento registral y no propiamente, exigiendo el cumplimiento de un contrato, o cuando en otro juicio, el Juez del Estado de José Vasconcelos, emitió una sentencia contradictoria, ambigua, absurda, que confesó en público, haber cometido un error; así es la intensidad de los sociodramas, los alumnos sin darse cuenta, cuestionan la legalidad de las leyes, como el Reglamento de Evaluación que emitió la Presidenta, quien fue refrendada por el Presidente del Congreso, razón formal que provoco su evidente anulación.
Así es este juego. Una notaria acosada por los abogados de la sociedad de Nosotros los Ricos para que les autorizara definitivamente la escritura que los convertía en propietarios de las bancas del salón del Estado de Justo Sierra y esos mismos abogados también tenebrosos que lograron vencer a la abogada Maricarmen, en una discusión jurídica, debidamente argumentada para ambos lados. En un juicio civil que duro aproximadamente cuatro horas.
Los hechos, ni se digan, también son sorprendentes. Un alumno, me comento en privado, que el profesor juega un papel trascendental en ellos, por orillar a sus alumnos a que sucedan los hechos, como este quiere que ocurran. Pareciera que así es, solo que a veces, los personajes rebasan la mente del profesor, adoptan posiciones y asumen decisiones, que el profesor no espera.
Por ejemplo en la República de Chaicovia, el profesor al ver la riqueza financiera del grupo, diseño un plan financiero para que la República se endeudada e incurriera en una crisis económica; hecho que no ocurrió, pues la Presidenta limito su dinero de crédito ante el inminente riesgo de que el Profesor exigiera un préstamo para comprobar la liquidez financiera de la prospera nación; en otro caso, la Republica de Zubiri, el Presidente decidió no reelegirse y en el caso de la República de Gaia, el Partido de la Coalición, decidió no someterse a la voluntad mayoritaria del gobierno legal y legítimamente democrático del Partido de la Pezuña, quien gano la presidencia conforme a lo dispuesto en la Ley Electoral, al haber anunciado estos su separación de la República.
Estos sociodramas, han sido seguidos por otros profesores de otras escuelas, uno de ellos, con residencia en Pachuca, Estado de Hidalgo; me pregunto en que había terminado Gaia, a lo que yo le respondí que el sociodrama había sido abortado; el maestro considero que los objetivos se habían cumplido y que la lectura del último sociodrama, daba mucho que reflexionar.
Por ejemplo, en Gaia, no existió una identidad de grupo, como sí ocurrió con Chaicovia, en donde había bandera nacional y la presidenta portaba su respectiva banda y donde también, sus ciudadanos (alumnos) constantemente corregían al maestro diciéndole “Chaicovia” y no “Charkovia”. En el caso de Gaia, lo importante era ser de la Pezuña o ser “Antipezuña”, como ocurre en la República mexicana, donde lo más importante es ser “Pejista” o “Antipejista”, Priísta o “Antipriísta”, pero no mexicano; los gaienses como los mexicanos, pierden objetividad y prefieren su visión personalista de grupo, que de República.
Por ejemplo, en el año 2000 el gobierno priísta de Ernesto Zedillo, no dudo en reconocer el triunfo electoral del candidato de la oposición Vicente Fox; en el 2006, la cuestionada elección, hizo que el candidato perdedor, Andrés Manuel López Obrador, pusiera en duda las elecciones, al grado tal, que fue autoproclamado, “Presidente Legitimo”, nombrando un “Gabinete Legitimo”, inclusive, existiendo fotografías oficiales y hasta una bandera, que simboliza el “Gobierno legitimo” de México.  En el caso de Gaia, el partido perdedor, no fue que desconociera el triunfo abrumador de la oposición representada por la Pezuña, simplemente, ejerció su voto como un acto de protesta, anulando sus respectivos sufragios y “arruinando” la fiesta de los pezuños por su triunfo electoral, al anunciar estos, su separación de la República. No crearon un “gobierno legitimo”, simplemente fundaron una nueva Republica.
En el plano pedagógico, los resultados de los sociodramas, son también dignos de estudiarse. El profesor inició un experimento, con dos grupos. El primero de ellos, les enseño en forma tradicional, mientras que en el segundo de ellos, la enseñanza fue activa. Posteriormente, se les aplico el mismo examen a los dos grupos y fueron promediadas las calificaciones. En el primer grupo, el “tradicional”, se promedio 7.1, en el segundo, que experimento el sociodrama, el resultado fue 7.8.  Conclusión, con las debidas reservas de ser cuestionada su validez, es que en un grupo, donde se enseña derecho, bajo un sistema activo, el alumno aprende más.

Claro, pienso que 7 decimas, quizás no sean tan significativas; lo cierto es, que hubo una variable, que no se contemplo; a mitad del examen, los abogados de la Oficina Jurídica de la FES Aragón, interrumpieron la clase, lo que hizo que algunos alumnos se distrajeran; otra variable, aun no sé si sea cierta, es que muchos alumnos, hayan decidido intencionalmente contestar mal el examen, en aras de demostrarle al profesor, que su sistema no servía, quizás con el ánimo de perjudicar las creencias personales y pedagógicas de su maestro; independientemente del grado que haya afectado esas dos variables, los resultados deben reconocerse, si partimos del principio que 7.1 baja a 7 y que 7.8 sube a 8, obtenemos, que el sociodrama, los alumnos aprenden el 80%, es decir más de un 10% de lo que pudieran haber aprendido en un sistema tradicional. ¡Eso es de interpretarse¡
Son muchas las preguntas que pudiéramos seguir haciendo. Por ejemplo, este sociodrama si se repitiera en otra Universidad, como la del Valle de México, la UNITEC, o el ITESM, ¿cual sería su resultado?. Otra pregunta sería, si el mismo sociodrama se llevara a cabo en la Facultad de Derecho en CU o en la FES Acatlan, ¿Cuál sería también su resultado?; más preguntas, si este sociodrama se hubiera llevado a cabo en el 2006, que hubiera ocurrido, o que ocurrirá, si se volviera a repetir el experimento en el año 2016.
Definitivamente falta un observador que observe este ejercicio pedagógico, pues como dije en párrafos anteriores, el subjetivismo del escritor, puede hacer que este pierda objetividad y escriba, lo que quiera interpretar.
No sé si vuelva a interpretar este ejercicio experimental. Pues en lo personal, no tolero que algunas alumnas sufran por los incidentes que les genero este ejercicio; no tolero tampoco los posicionamientos políticos, absurdos e infantiles de algunos de sus participantes; no se si lo vuelva hacer, ante el inminente riesgo, de que este ejercicio sea mal interpretado por algunas autoridades universitarias que vulneren la libertad de cátedra del maestro.
En serio que no sé, si vuelva a repetir este experimento. Lo que si estoy seguro, es que con la experiencia de los últimos cinco sociodramas, escribiré en forma objetiva, los patrones de comportamiento que encontré en los educandos y logre obviamente, con el apoyo de un observador, que sea realmente objetivo, desentrañar, los misterios del comportamiento humano en la aplicación real del derecho.
Después de todo estoy contento de haber puesto en práctica este ejercicio y estoy también agradecido, por haberme topado en el camino, con una generación de alumnos que tendrán mucho que decir, que escribir, que dar su opinión, respecto a este proceso de enseñanza, que nunca antes, se había hecho. Al menos existen por lo menos ciento cincuenta testimonios por recabar, màs de treinta videos por analizar, màs de quinientas fotografias por interpretar.
Un sociodrama jurídico es un experimento jurídico, realizado dentro de un salón de clases. No solamente es un ejercicio pedagógico en el proceso de enseñanza aprendizaje, sino que también, es un laboratorio social, que ayuda a desentrañar los dilemas éticos y políticos, de quienes detentan el poder y aplican el derecho.
Hay mucho que decir … muchas lecturas que interpretar, muchas historias que contar … muchas reflexiones que hacer … mucho por escribir …