sábado, 20 de noviembre de 2010

A CIEN AÑOS DE LA REVOLUCION MEXICANA



¿Y cuando se gano la revolución?. ... ¿o acaso, ese movimiento armado y popular que sacudió al país hace cien años, alguna vez triunfó?.

Reflexionemos, tantito ... y hagamos los juicios de valor, objetivos e imparciales, que nos permita determinar, si en México hubo o no revolución. Nada mejor, que iniciar primero, con el significado de dicha palabra.

Revolución significa cambio. vuelta de 360 grados. Es un "antes" y un "después".

Los cambios pueden ser "radicales" o "moderados", "rápidos" o "lentos"; si el cambio es "moderado", llamemosle "Reforma" y si es lento, entonces es "evolución".

Que fue lo que paso en México hace cien años y que es lo que esta pasando ahora, para entonces poder determinar, si hubo o no revolución.

Si por revolución entendemos "cambio", creo entonces, que si hubo tal cambio. Ejemplo de ello tenemos lo siguiente. Un gobierno "porfirista", fue sustituido por otro de "revolucionarios".

El Presidente Porfirio Diaz renunció a la presidencia, luego de haber ocupado la titularidad del Poder Ejecutivo, por más de treinta años, de 1876 a 1880 y de 1884 a 1911; luego la clase política del país, pacto con Francisco Leon de la Batrra la presidencia interina y posteriormente, en el primer gobierno "revolucionario" de Francisco I. Madero, hasta que finalmente, el golpe de Estado al presidente constitucional Madero, contrajó el regreso al poder de los "porfiristas", para tratar de restablecer el viejo orden con Victoriano Huerta, para luego perderlo, gracias a Francisco Villa, quien derrotó a los federales en Torreon y Zacatecas, En consecuencia, se dio la disolución del ejercito federal, la desaparición de poderes, la ocupación de la presidencia de la república, el reconocimiento internacional (del gobierno de los Estados Unidos) y finalmente, la nueva legitimidad, con el reconocimiento de un nuevo orden jurídico, a través de la promulgación de una Constitución de carácter "social", que plasmara los ideales agrarios, obreros y democráticos que inspiraron la revuelta popular. Por ende, en México, si hubo revolución.



Eso no significa que la conducta de algunos revolucionarios fuera "revolucionaria", pues para empezar, muchos tuvieron distintas concepciones de "revolución". Algunos politologos hablan de una revolución "burguesa" encabezada por Francisco I. Madero, Venustiano Carranza y Alvaro Obregón, que fue la que triunfó, ante la facción "social" o "socialista", quien fue encabezada por Ricardo Flores Magón, Emiliano Zapata y Francisco Villa; otros interpretes hablan inclusive, que en el campo militar, fueron derrotados los "sociales" pero en el campo ideologico y sobre todo en la Constitución de 1917, vencieron éstos con sus ideas. 


Otros en cambio, de plano niegan que hubo revolución, al grado de equipararla de guerra civil, periodo de caos, de la "bola" o "Robolución" y que para el colmo de sus desgracias, les tocó celebrar nada menos y nada más, el centésimo aniversario de aquello por lo que nunca creyeron, nada mejor que celebrarlo con un "puente vacacional" dedicado al consumidor, denominado comercialmente, como "El Buen Fin". 

Por otra parte, la "revolución" conlleva también hablar de "revolucionarios". Hubo personajes, que el movimiento revolucionario los transformó. Viejos porfiristas, que de un día para otro, se hicieron "revolucionarios"; hubo casos también, igual de delesnables, iniciaron siendo "revolucionarios", pero terminaron en la opulencia al mas estilo "porfiriano".

La revolución mexicana tiene muchas paradojas. Una de ellas, es que no fue "Marxista", no fue "socialista" o "comunista", las ideas del socialismo científico de Karl Marx y Federico Engels, no tuvieron peso en México y pese que ya había sido publicado una traducción del Manifiesto del Partido Comunista en México, desde años antes del estallamiento de la revolución,  la obra no tuvo repercusiones, pues el lider "radical" de todos, era Ricardo Flores Magón, que ni comunista era, pues inicio siendo "liberal" y terminó siendo anarquista. Sus ideas, de "avanzada", ya habían sido refutadas de "ilusas o "utópicas", cincuenta años atras, por el ideologo y creador, de aquello que llamaron alguna vez, "socialismo científico". Me refiero obviamente, por Karl Marx. 

Asi pues, se dice que la revolución "triunfante", no fue socialista, si no que fue "social", no instituyó el triunfo de la clase proletariada, gobernada bajo su dictadura del Buro del Partido Comunista, de corte popular y antimperialista, pero si hubo algo parecido, la creación de un Estado Nacional, fiel de la balanza, de los burgueses y proletariados, con un discurso social y una forma de gobierno liberal, gobernada, también por un Partido de corte "nacionalista".



La revolución mexicana, emitió varios documentos, que sirvieron por así decirlo, de su "plataforma ideológica". El primero de ellos, el llamado "Programa del Partido Liberal" emitido en 1906; documento que constituye un partido político con aspiraciones democráticas para acceder al poder, quien califica al gobierno de Porfirio Diaz de haber traicionado y corrompido los ideales de la Constitución de 1857, de ser una dictadura que había pactado con el Clero; realiza también consideraciones sobre el obrero mexicano, recién personaje social en el México industrial que acababa de crear el gobierno "cientifico" de Porfirio Diaz, y también critica al sistema político por opresor y haber creado una clase política, corrupta, a quien había que confiscarles sus riquezas. Lo mas radical del programa, fue haber establecido una jornada máxima de trabajo de ocho horas y el pago de un salario mínimo; en el ámbito agrario, propone la dotación de tierras. Siguiendo a este plan, la promesa de Porfirio Diaz en su entrevista con James Crelman, un México democrático, de esperar el día en que a República pueda escoger a sus gobernantes sin peligro de guerras, ni daño al crédito y al progreso nacional, reconocer a un "partido de oposición" a quien vería como una bendición y quien "aconsejaría" y "consagraría" en la inauguración de un gobierno democrático. El Plan de San Luis emitido por Francisco I. Madero en el que se ordena crear comisiones de investigación que dictaminen las responsabilidades de los funcionarios publicos, indemnizar y restituir de las tierras despojadas a sus primitivos propietarios. El Plan de Ayala de Emiliano Zapata en el que establece que al triunfo de la revolución, se instituirían los "Tribunales especiales", en los cuales los hacendados, científicos y caciques "despojadores", reclamarían los terrenos, montes y aguas, que fueran tan pronto posesionados, con las armas en las manos y los títulos de propiedad, a sus legítimos dueños. La expropiación previa indemnización de una tercera parte de los monopolios de algunos poderosos propietarios, para fundar ejidos, colonias, fundos, a los pueblos de campesinos; la nacionalización de los bienes a los científicos, hacendados y caciques que se opusieran al plan. El Plan de Guadalupe de Venustiano Carranza, que desconoció los poderes de la Unión y lo instituyó como "Primer Jefe del Ejercito Constitucionalista", y sus "Adiciones" a dicho Plan que faculta al Primer Jefe, expedir y poner en vigor, todas las leyes, disposiciones y medidas encaminadas a dar satisfacción a las necesidades económicas, sociales y políticas del país, para poder restablecer el régimen de igualdad entre los mexicanos, leyes agrarias que disuelvan los latifundios y restituyan a los pueblos de las tierras que les fueron despojadas, legislación para mejorar la condición del obrero, del minero, de las clases proletarias, la revisión de leyes a la explotación de minas, petróleo, aguas, bosques, y las reformas políticas que garanticen la verdadera aplicación de la Constitución.



La ideología de la revolución mexicana, es "reformista", no es radical. Parte del principio que el triunfo de la revolución implica reivindicar la Constitución de 1857, es decir, un sistema político liberal y democrático. En el terreno económico y social, no existe el concepto de la destrucción de la burguesía, como propondrían años después los rusos con Lenin en la revolución de octubre en Rusia, sino que sólo se conforma con una "tercera parte" de sus riquezas, para poderla repartir al pueblo; su concepto de propiedad privada es característico de una sociedad liberal e individualista y no de una sociedad socialista que es igualitaria, el derecho del propietario es imprescriptible y les faculta el reivindicar lo que es suyo, de lo que fue despojado, ese el pensamiento zapatista, "el mas radical de la revolución mexicana", viva la propiedad privada. "¡Tierra y libertad¡". Un régimen social donde se respete y conviva la propiedad de algunos latifundistas, con los ejidos o colonias de campesinos. El pensamiento ideológico de la revolución es por lo tanto  legalista, "apegado conforme a derecho", regresar al orden jurídico, es el ideal de quien se autodenomino el "Jefe de la revolución", un exporfirista convertido en "revolucionario", quien propone como receta mágica para solucionar los problemas del país, el expedir leyes y mas leyes, que atiendan dichos problemas, hasta llegar finalmente, a la emisión, de un nuevo orden constitucional.



 ¿Cuando se gano la revolución?. La revolución nació como muchas cosas que hacen los mexicanos, heroicas batallas, con el miedo al triunfo y el masoquismo de perder. El jubilo justiciero, la "fiesta de las balas" como calificaría Octavio Paz,  la "bola", el momento en que el Méxicano descubrió su "propio ser", y construyó, un proyecto de nación, de identidad. La Revolución es el cine del "Indio" Fernandez, con María Felix y Pedro Armendariz, es la literatura de Mariano Azuela y Martin Luis Guzmán; es el mural de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco; es la danza forklorica de Amalia Hernández, la música de Ramón Noble, el huapango de Pablo Moncayo y la imagen de Frida Khalo. La revolución es la arquitectura de Ciudad Universitaria, del Centro Medico, y la Unidad Habitacional Tlatelolco. La revolución es la promesa de democracia y justicia social, la edificación de un régimen a quien el premio Nobel Mario Vargas Llosa calificaría de "dictadura perfecta";  la revolución hecha partido, la revolución hablada, la revolución transformada en ley, en un discurso político aclamada por diputados y senadores d un mismo partido, en una marcha popular con lideres obreros, campesinos y populares, con el repique de los cohetes y los juegos pirotecnicos, con la música del pueblo, tortillas, frijoles, chiles, tequila y pulque.

Quien gano la revolución. Mejor que cualquier trama novelera, los revolucionarios fueron traicionados por si mismos, en un ambiente de mentira, impunidad, incredulidad. Ricardo Flores Magón muere en una cárcel los Estados Unidos olvidado, Francisco I. Madero es asesinado por Victoriano Huerta, pero este, no paga por su crimen, huye del país, como también en su momento lo hizo Porfirio Diaz, con toda familia, riqueza y escoltas, en el vapor del Ipiranga. Muere Emiliano Zapata supuestamente en una emboscada, aunque todos supieron que fue a traición. Como también lo hizo Venustiano Carranza con un suicidio de tres balas, en una emboscada en Tlaxcalontongo, luego de que huyera de la ciudad en una "huelga militar" de generales ocurrida al amparo del Plan de Agua Prieta en 1920 y con la creación de una comisión de diputados que investigaría su crimen. Muere Francisco Villa, en Parral Chihuahua, tras un problema "personal" aunque la opinión publica dijera otra cosa. Muere Alvaro Obregón, en manos de un fanático católico. 





La paradoja es de lo mas surrealista. Los héroes de la Revolución descansan en el mausoleo que nunca conceptualizo Porfirio Diaz. En cada pata del Monumento a la Revolución, obra publica inconclusa como las que hasta la fecha continuan, descansan eternamente Francisco I. Madero, Pancho Villa, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza, Plutarco Elias Calles y Lázaro Cárdenas.  


Sin embargo, el personaje que "ganó" la revolución, Alvaro Obregón, el que logro derrotar militarmente a Francisco Villa y politicamente a Venustiano Carranza, quien en vida fuera vanagloriado al grado de ser ungido Presidente de la República por la vía de la reelección y misteriosamente asesinado, le logran edificar a éste  su propio mausoleo, en San Ángel y desde luego, sin haber sido momificado como a su contemporaneo Vladimir Ilich Ulianov Lenin, su brazo que le fue emputado, fue expuesto a la mirada del publico, en un colosal monumento, que no tendría otro revolucionario en el mundo, por tan sólo uno sólo de sus brazos. 




 

















Sin duda alguna. el culto a la personalidad de Obregón, fue más grande, que el tuvo Lenin. 

Que país somos después de cien años. ¡Claro que somos un país diferente¡. Al igual que hace cien años, las tasas de analfabetismo son preocupantes. Hace cien años mas del 80% no sabían leer y escribir y ahora, quizás con un porcentaje igual, no sabe ni como prender o apagar una computadora. Hace cien años, la población era predominantemente rural, ahora es urbana. Hace cien años, el país estaba comunicado con ferrocarriles y telégrafos y hoy también, existe una extensa de redes de autopistas y redes ferroviales así lo demuestran. Pero aún no se tiene la red de fibra óptica, en el país persisten los "tendederos" de cables y mas cables.  Hace cien años los índices de mortalidad eran alarmantes y hoy, el promedio de nivel de vida supera a los 75 años de edad. Hace cien años, se inicio una guerra civil donde las cifras dieron a conocer que en el periodo de diez años, de 1910 a 1920 la población bajo de catorce a trece millones de habitantes. ¡De ahí el mito del millón de muertos¡. Pero mas sorprendente es pensar, que el periodo de 1995 a 2005 se registro un  país un crecimiento poblacional menor a doce millones de habitantes de lo que se esperaban. ¿Porque?. Quizás porque se redujo la fecundidad o porque cientos de miles de hombres y mujeres, mueren en fenemicidios, en guerras de carteles o porque cruzaron la frontera del país, en busca de mejores oportunidades.

La violencia sigue igual que hace cien años. Los pistoleros y sicarios de Francisco Villa siguen todavía. El terror, la sangre, la fiesta, continua. La revolución sigue...pero ya no con esa promesa, que forjo el país en sus años dorados del "milagro mexicano", de aquel bello sueño nacionalista y progresista, que termino sepultado con la cerrazón y la impunidad, en la plaza de las Tres Culturas.

La revolución sigue, cuando la conmemoramos y escuchamos los corridos de la revolución, tan parecidos, como los que se componen para algunos de nuestros honrosos y poderosos traficantes de drogas, que ya no andan en caballo, sino en ostentosas camionetas, adquiriendo cada vez más el matiz de insurgencia revolucionaria, dicho en palabras de funcionarios estadounidenses. La revolución sigue, con gobiernos ineficientes, corruptos e impunes. Con promesas incumplidas. Con pobres y mas pobres y con todo aquello que todos sabemos ... y nos hemos cansado de escuchar y repetir.

Es momento de dar fin a la revolución., Recordar de esta su visión mágica y mística. E iniciar un nuevo proyecto de país. Donde pensemos, la forma en que celebraremos los mexicanos del 2110 nuestro tricentenario de la independencia, bicentenario de la revolución y este centenario que no podemos aun definir.

Quizás o mejor dicho, los mexicanos no tenemos la maquina del tiempo para evitar cometer los errores de lo que hemos sido victimas. El pasado pasó y ya tuvimos mucho tiempo para celebrarlo. Ya no hay que pensar en el pasado, sino en el futuro; es momento de sepultar a nuestros héroes como modelo de imitación a seguir, (personas rebeldes y mártires), para construir nuevos liderazgos que reproducir (personas estadistas y ganadoras). ¡Es hora de que este país gane y mire a su futuro y no a su pasado¡ ... de cambiar lo que si podemos cambiar...y eso sera obviamente, el juicio de valor que haremos dentro de cien años. 

Esperemos que sea un país, muy diferente de este que vivimos.  ¡Por lo menos, que siga existiendo¡.



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