lunes, 29 de noviembre de 2010

HISTORIA DE UN SOCIODRAMA JURIDICO (PRACTICA ACTIVA PARA LA ENSEÑANZA DEL DERECHO)



Que difícil es enseñar el Derecho. Sobre todo, porque la forma de transmitir el conocimiento jurídico, ha sido siempre de manera tradicional. Un proceso en el cual, el profesor inicia un monologo, en el que "todo lo sabe y sino lo inventa"...y el alumno, en forma pasiva, se limita a sólo escuchar, logrando interactuar poco con el maestro.

Esta vez, el reto fue mas complejo. ¿Como diseñar un curso de derecho notarial y registral mediante la vía del sociodrama?. ¿Como enseñarle a mis alumnos, lo que durante diez años me he dedicado a enseñarles?. El notario, el documento notarial y el Registro Publico de la Propiedad. ¿Como llevar a cabo, una forma de enseñar, en el cual, los alumnos aprendan a "experimentar el derecho", y a desarrollar otras habilidades que complementen su formación como futuro profesionista?. Sabia perfectamente que tenia que hacer un sociodrama, pero cuando inició el curso, aun no lo alcanzaba a visualizar...Su diseño fue mitad planeado e improvisado, se dio gradualmente, hasta finalmente alcanzar la cúspide con el concluimos: ¡Un juicio civil oral¡.

Las doctrinas pedagogicas de los últimos años son contundentes y obligan a todas las escuelas a cambiar el paradigma educativo que los rige. Howard Gardner ha definido la inteligencia como "la capacidad para resolver problemas", lo que implica que toda persona que aprende, debe desarrollar la habilidad de solucionar sus problemas. Luego entonces, creo que la enseñanza del derecho ha caído en el error de transmitir el conocimiento jurídico conceptual, a través de un cumulo de definiciones, los maestros imparten cátedra y aplican sus examenes, a través de preguntas y respuestas. "Mencione"..."Explique"..."Defina" ... De tal forma, que el estudiante del derecho aprende la definición de propiedad, delito, contrato, pero al no "experimentarlo", no es capaz de distinguir una propiedad o una conducta delictual o contractual. El estudiante tradicional, "memoriza" definiciones, inclusive hasta los artículos de la ley o de la constitución; pero no logra en algunos casos, entender, comprender, analizar; mucho menos, aprende a discutir.

Todas las personas tienen distintas habilidades y creo que el peor error del sistema jurídico tradicional de la enseñanza del derecho, ha sido precisamente, "igualar a todos", como si tuvieran la misma inteligencia. El mejor alumno es el que saca diez y el peor el que reprueba. Una escala de 6, 7, 8, 9 y 10, mide o cuantifica el conocimiento del estudiante. El maestro, premia al alumno obediente, quizás el disciplinado, el que aprende sus definiciones y memoriza los artículos de una ley; lamentablemente, castiga al rebelde, al creativo, al critico, al que pregunta mucho. Los alumnos por su parte, se vuelven diestros en "engañar a sus maestros", algunos de ellos utilizan métodos persuasivos para corromper la imparcialidad y objetividad del docente que les permita obviamente influir en la calificación, en otros casos, sabe que con "memorizar" o hacer un buen acordeon, que les permita copiar fiel y exactamente la respuesta correcta y exacta, como le gustaría leerla al maestro.

La enseñanza del derecho debe cambiar. De eso estoy convencido. la revolución tecnológica obliga a desarrollar en cada alumno, un perfil diferente en el campo profesional. Potencializar en cada estudiante sus distintas habilidades, tan como propone Gardner. Hacer que los alumnos adquieran la inteligencia jurídica lingüística, que les permita escribir y hablar con propiedad. No equivocar conceptos por otros, saber distinguir una figura o institución jurídica de otra, tener el léxico jurídico, es decir un lenguaje tradicional técnico, como el que utilizan muchos abogados. Los alumnos deben tener también la habilidad lógica matemática, que no es mas que el raciocinio jurídico, saber distinguir la estructura de la norma jurídica, la hipótesis normativa y la sanción, la forma de estructurar un argumento, de realizar inferencias correctas y verdaderas; deben tener también la habilidad espacial y cinética, que les permita conocer y desenvolverse en el foro, en una sala de audiencias, en una tribuna, hacer de su imagen, un imán, un punto de referencia, de atracción, también de ejemplo e imitación. Los futuros alumnos del derecho, deben tener también la inteligencia extrapersonal que les permita, desenvolverse socialmente con sus semejantes, "hacer amigos", "conocidos", dejar los rencores y las enemistades, convivir y no hostilizar, buscar los lazos de solidaridad y fraternidad y no los de guerra y hostilidad; y también deben tener la inteligencia interpersonal, obviamente resulta importante, el que cada estudiante logre preguntarse asimismo, que entiende por igualdad, libertad, equidad y justicia. Profundizar esos temas y reflexionarlos, al grado que los llegue a comunicar por cualquier vía a sus semejantes.

Un sociodrama es una técnica mas para enseñar derecho. No es la única, pero considero que es la mas completa. En él, los participantes logran desarrollar sus habilidades, al grado de descubrirse y realizarse en una mecánica de relajo, donde también entra la angustia y la ansiedad, pero a manera de chiste, de experimento. Un sociodrama, es planear un diseño donde el autor del mismo, el profesor, escribe el guión, pero no la historia, las reglas, pero no el juego, la estructura, pero no el contenido.

Y obviamente, es una experiencia gratificante. Ver desde lejos la capacidad de algunos alumnos por discutir, otros por negociar y conciliar, otros por defender su concepto de justicia, otros el de legitimar su fuerza y poderío; otros en cambio, en la incertidumbre de la apatía, del desconocimiento, otros más, de la ceguera y la ignorancia. El sociodrama es la verdadera cara que desnuda al maestro y al alumno. Ambos los hace humanos, con la capacidad de jugar, de enseñar y aprender en un proceso ágil, abierto, flexible.

Este sociodrama me ha dejado muchas enseñanzas. me ha permitido ver el futuro de algunos de mis alumnos. Futuros lideres y triunfadores, otros lamentablemente, en la sombra del anonimato. Lo mas importante de ello, es que este sociodrama, se desarrollo otra inteligencia que es la habilidad financiera, la capacidad de obtener dinero y mas dinero, de despertar en algunos la vocación financiera y emprendedora; otros en cambio, los ha desenmascarado, prediciéndoles su futuro: desempleo, deuda, crisis y bancarrota.

El curso de Derecho Notarial y Registral que se impartió en la Facultad de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México se dividió en dos partes. La primera de ellas, con una duración de dos meses, se impartió bajo un sistema de conferencia, en el cual el profesor expuso el contenido del curso, el notario, el documento notarial y el Registro Publico de la Propiedad. En dicho sistema, se promovió la participación interactiva de los alumnos, utilizando las tecnologías de la información como las redes sociales del face boock, donde se aperturo el grupo de "Notarial y Registral Bicentenario" y donde los alumnos y profesor subían la información de la clase. Cada participación tenía un valor de puntos y todos los miembros del grupo, concursaron en un examen para obenerla patente del notario. Examen que consistió en un examen psicológico y otro de conocimientos, de donde salieron cinco finalistas, quienes se les denominaron "aspirantes del notario", estos a su vez, expusieron un tema de clase frente al grupo, hasta que finalmente, el Colegio de Notarios, designo al ganador del concurso. El segundo lugar, fue designado Registrador.

La segunda fase del concurso, arranco propiamente el juego. Se publicaron las reglas del juego, y se designo además del Notario y del Registrador, a otros personajes también importantes. El Juez, el Fisco y el Inspector. Pero lo mas sorprendente de todo, fue cuando se dio el anuncio de que el salón de clases, sobre todo las bancas, se pusieron en venta, apareciendo también la creación de una moneda, nuestro dinero liquido, al que denominamos wachos y cuya característica principal de sus billetes, fue que en la misma, se conmemoraron a ilustres figuras de la Universidad de México, en su centenario de vida académica contemporánea. Justo Sierra, Antonio Caso, Manuel Gomez Morin, Vicente Lombardo Toledano y José Vasconcelos. Cada alumno recibió el dinero que logro acumular conforme a sus participaciones. Quien participó y trabajo mas, obtuvo mayor liquidez, quien no lo hizo, comenzo el juego en la pobreza.

Aparecieron liderazgos. La historia que no estaba escrita, apareció con sus protagonistas. Dos grupos. el Primero de ellos denominado grupo Justo Sierra de 7:00 a 8:00 horas, tuvo como principal característica,su debilidad, pocos alumnos, muchos de ellos despistados, algo indisciplinados por llegar siempre  tarde a clase por tratarse de la primera hora; en cambio los de la segunda hora, grupo José Vasconcelos, fueron mas "despiertos", constituyeron una asociación civil llamada "Nosotros los Ricos" y con miras empresariales, de un día para otro compraron el salón de clases de sus compañeros del Estado de Justo Sierra.

La pasión apareció. Los intereses económicos y hasta justicieros aparecieron de un lado a otro. Los alumnos en el principio pretendieron llevar a cabo contratos de promesa de venta y posteriormente contratos de compraventa para evitar la aparición de fraccionadores. Pero la enseñanza académica se impuso. No era clase de contratos, sino de notarial y registral y por lo tanto, todo acto jurídico genero los impuestos, el pago de derechos y de honorarios que debía de llevarse. Sin darse cuenta los unos y los otros, se aprendió derecho civil a la mexicana, la libertad contractual condicionada a la fe publica del notario y requerida en los créditos fiscales de la intervención del Estado.


El cierre fue espectacular. La compraventa de Justo Sierra se llevo a cabo y los dueños del grupo, fue la sociedad Nosotros los Ricos SA de CV, integrada por los alumnos de los dos grupos.  Cada banca del estado de Justo Sierra costaba al principio 333 wachos, pero terminaron cotizándose hasta ocho mil wachos. De repente, una ciudadana de nombre Mary Carmen protesto y mostró tener mayores derechos que los propietarios, exhibiendo un contrato de compraventa por veintiún bancas y  comprobando que el maestro, le había vendido primero que antes.



El cierre fue espectacular. Un juicio Oral Civil. Mary Carmen contra Nosotros los Ricos. Objetado el Juez, el litigio se llevo en cada una de sus partes procesales. La sentencia finalmente le dió la razón a Nosotros los Ricos. El pez grande se comio al pez chico, aunque me hubiera gustado que la razón y la justicia se hubiera impuesto a favor de Mary Carmen.






El sociodrama se encuentra documentado y obra una memoria fotográfica del mismo. Los resultados son emotivos y contienen información relevante, no solamente para el psique mexicano, sino también, en la pedagogía jurídica, al romper el paradigma de enseñar derecho bajo otra forma distinta de aprendizaje. Al final del curso, hubo valiosas conclusiones, personas quienes no tenían ni 150 wachos, y otros en cambio, acumularon hasta setenta y cinco mil wachos. Alumnos que adquirieron hasta dos bancas y otra, hasta veintiuna y también hubo copropietarios de tres alumnas por una sola banca.

En conclusión, alumnos pobres y alumnos ricos. La mejor manera de entender la riqueza y pobreza y los problemas sociales economicas, politicos y jurídicos que contrae el régimen inmobiliario mexicano.

Ojala todos los grupos de la licenciatura, hicieran su propio sociodrama y entonces, podríamos en la Facultad jugar a una república federal, donde se enseñe y se apliquen los principios de la democracia y la tolerancia que tanto requiere el país; donde sus participantes discutan y logren coincidir en los temas importantes del país. Ojala, algún día, en las paredes de nuestra Facultad, obren las fotografías de estos futuros lideres, como personas dignas de imitar, de aprenderles.

Felicito a todos mis alumnos que participaron en este juego. Los felicito por darse la oportunidad de "abrirse", de "permitirse", de "dejarse ser", de aprovechar la mecánica para hacer a manera de juego, lo que puede hacer a manera "real".

Felicidades a todos, por haber descubierto que la propiedad, la posesión, los monopolios, la mala fe, la personalidad, la sociedad, la escritura, la finca, la contribución, el fraude, la subasta, la licitación, el contrato, la prueba, el juicio, la sentencia, el crédito y la deuda; no son definiciones que hay que aprenderlas de memoria, sino por el contrario, que hay que aplicarlas, para resolver los problemas.

Gracias por jugar. El curso continua. Nos vemos, en el próximo sociodrama.




No hay comentarios:

Publicar un comentario