lunes, 15 de noviembre de 2010

EL DIA QUE SE GANO Y SE PERDIO LA REVOLUCION

Asi es, hubo un dia en que se gano y se perdio la Revolución. Se gano, minutos antes de que se sacaran la fotografia antes expuesta, se perdió, después de que relució el flasch de la cámara y las personas ahí presentes, decidieron irse a Xochimilco a comer barbacoa, en vez de asumir la responsabilidad de gobernar al pais.

Que había pasado antes. Una insurrección popular. Algunos nostalgicos de la ideologioa priísta revolucionaria, llamarían "la primera revolución social" del siglo XX; otros en cambio, menos demagogos y mas poeticos, le llamarían la gran fiesta popular, como la  refiere Octavio Paz en su ensayo "El Laberinto de la Soledad", "la fiesta de las balas ...las fiestas populares ...un exceso y un gasto ...un estallido de alegria y desamparo, un grito de orfandad y de jubilo, un suicidio y de vida, todo mezclado ...una portentosa fiesta en la que el mexicano, borracho de si mismo, conoce al fin, en abrazo mortal, al otro mexicano".

A las seis de la tarde del 20 de noviembre de 1910 fue la hora y fecha que el ex candidato a la presidencia Francisco I Madero había convocado para que el pueblo de México para tomar las armas y arrojar del poder a las autoridades (porfiristas) que gobernaban el país. Así lo estableció el Plan de San Luis, una nación gobernada por una tiranía que ofrecía una paz vergonzosa, que enriquecía a un pequeño grupo (oligárquico) que abusaba de su influencia política y explotaba sin escrúpulos las concesiones y contratos lucrativos.  Un país, donde el Poder Legislativo y Judicial se encontraban superditados al Ejecutivo, sin división de poderes, ni soberanía de los Estados, ni tampoco libertad en los ayuntamientos, al igual que los derechos para los ciudadanos, los cuales únicamente existían escritos en la Carta Magna; y por ello, ante un estado fallido en el cual los jueces legalizaban los despojos de los fuertes, donde los miembros del congreso y los gobernadores eran elegidos por el presidente, era necesario desconocer el ultimo fraude electoral y acudir al movimiento armado. Por eso el Plan de San LLuis declaro nulas las elecciones de los poderes de la unión, desconoció al gobierno de Porfirio Diaz, estableció el principio de la "No Reelección" y prometió que al triunfo de la revolución se crearían las comisiones de investigación para dictaminar acerca de las responsabilidades en que pudieron haber incurrido los funcionarios de la federación, de los estados y municipios; lo mas importante, fue establecer que al triunfo de la revolución, se ordenaría la restitución e indemnización de aquellas tierras que fueron despojados de una manera tan arbitraria e inmoral a sus pequeños propietarios.

Esa fue la revolución de Madero, establecer nuevamente los cauces democráticos que la Constitución de 1857 establecía. Una República liberal y democrática, pero también justa. La república que definió el Programa del Partido Liberal en su programa y manifiesto dado a conocer en 1906, un país laico separado de la Iglesia católica, donde hubiera libertad de expresión y enseñanza laica y obligatoria a todos los niños menores de catorce años, donde los trabajadores tuvieran garantizado un salario mínimo y una jornada laboral de ocho horas, donde se dotaran tierras a los campesinos, donde se protegiera a la raza indígena.

Esa revolución "triunfo" y también "perdió", el día en que renuncio a sus treinta y cuatro años en el poder, el Presidente de la República, el general Porfirio Diaz. Luego de que el territorio cayera en un caos, sobre todo el estado de Chihuahua y de que la fronteriza ciudad Juarez estuviera en control de los rebeldes, aunado a la amenaza de los Estados Unidos de América de intervenir en el conflicto y del trafico sospechoso de armas al territorio nacional, fue por eso que el gran héroe de la patria, decidió renunciar y embarcarse al exilio, donde hasta la fecha y por extrañeza de este país surrealista, sigué siendo quizás, el único exiliado posmortem en todo el mundo, pues sus restos se encuentran en París descansando eternamente.

No hubo tal comisión de investigación a servidores publicos, ni tampoco restitución de tierras; el líder de la revuelta pacto con el gobierno tiránico y corrupto, se reconoció la presidencia provisional de Francisco León de la Barra y posteriormente, en las siguientes elecciones presidenciales, esta vez si gano Madero. El país estallo en jubilo por esa efervescencia democrática, la primera elección limpia y democrática de este país; pero al mismo tiempo, la sombra de la traición a la promesa estaba presente, sin tierras, ni responsables; por eso Emiliano Zapata convoca al Plan de Ayala y exigió el reparto agrario; la lucha de exterminio contra los rebeldes continuaba y el gobierno democrático y de "transición" de Madero, no fue lo que muchos de sus compañeros de armas y de ideas esperaban.

Y entonces sucedió lo que tenía suceder. El presidente Madero, fue derrocado en un golpe de Estado y traicionado, por quien debería de haberlo defendido de aquella intentona golpista. Victoriano Huerta, el burócrata militar porfirista, tuvo la oportunidad de darle al país, sus años de estabilidad y orden que tanto había tenido con el general Diaz y mando asesinar al chaparrito de don Francisco I madero, convirtiéndole en un martir, en alguien que pudo haber sido "el mejor presidente la Republica".  Victoriano Huerta desconoció y rompió al orden constitucional, de forma tan inmoral y sanguinaria, que por eso le llamarían el "chacal" y en forma despectiva, le llamarían también "usurpador"; y los hombres de la política de aquellos años, fueron congruentes, renunciaron a vivir del presupuesto publico y fueron acordes y congruentes con sus palabras. Se lanzaron a la lucha armada para establecer el orden constitucional, claro ejemplo de ello fue el Gobernador de Coahuila don Venustiano Carranza.

Esa fue la revolución. mística, surrealista, contradictoria, sin programa ni principios. No fue una revolución socialista, fue "social"; no fue tampoco una guerra civil, fue una "guerra popular", la simple "bola"; los hombres y mujeres mas humildes de este país, fueron los que se lanzaron en armas para pelear, sin saber porque, pero pelear, para que este país, cambiaran las cosas, aunque no supieran, ni como ni en que debían de cambiar. 

Y ahí tenemos la figura de Francisco Villa, hombre justo y popular. El peor traficante de armas de la época, un bandido que cambiaría de nombre, de tal forma, que cuando estalla el caos, su nombre de aquel entonces era Francisco Villa, un hombre misterioso que durante la época porfirista, nada se sabe, mas que su pasado criminal, pero ya en la época turbulenta, logra tener un ejercito de mas de doce mil infantes, entre hombres y mujeres, logra controlar las redes ferroviales, ser gobernador de Chihuahua y hasta actor del cine americano, en su faceta de administrador, implementa su propia política economica al emitir su propio dinero circulante y sus leyes justicieras de terror, la mas celebre de ellas, "primero fusila, luego averigua"; Pancho Villa y sus dorados de la División del Norte, amado, respetado y recordado, Villa es por excelencia, el reflejo de que la revolución mexicana, un hombre líder pero no educado, con buenas intenciones, pero sin sustento metodológico para hacer las cosas de forma eficiente y correcta, bragado, valiente, muy macho, "hombre de ley", a quien no había que fallarle.

Villa derrota al ejercito federal del gobierno porfirista y huertista; lo hace, pasando por alto las instrucciones de quien para ese entonces, se autodenominaba "El Primer Jefe", don Venustiano Carranza; Villa ocupa Torreon y después Zacatecas, donde aniquila al ejercito del gobierno tiránico; así la revolución triunfaba, pues ya sin Porfirio Diaz, sin Victoriano Huerta, unicamente quedaban al mando, los hombres de la revuelta, Francisco Villa quien tiene la fuerza de sus hombres y Venustiano Carranza, quien tiene la "cultura y diplomacia", la "imagen de hombre serio", lo que mas se le pudiera parecer al viejo orden conservador que trataba de aniquilarse; y por supuesto, allá en Morelos, un personaje "neutral", que continuaba en forma aislada su lucha armada y revolucionaria, don Emiliano Zapata.

En 1914, la Ciudad de México es abandonada por los porfiristas, los viejos funcionarios del "viejo orden", emprendieron a Europa o a los Estados Unidos, su viaje al exilio; nadie los detuvo al tiempo, huyeron de la forma mas impune, otros en cambio, lograron "cambiar de bandera" y sumarse a la revolución; así ocurrió en aquellos años, no se constituyeron tribunales para juzgar las fechorias de los porfiristas y huertistas, sino por el contrario, la fiesta seguía entre cohetes y corridos de la cucaracha, la valentina, la rielera o la adelita; la revolución mexicana adquiría forma, esta vez en el discurso hablado y demagógico de prometer y seguir prometiendo, de calificar con la palabra "social", todo sustantivo del diccionario político y jurídico que se dijera sin comprender ni razonar, mucho menos, sin discutir, decir, por ejemplo "justicia social" en vez de justicia, "Estado social o democracia social", en vez de estado y democracia.

Alvaro Obregón, un ilustre empresario, presidente municipal de un desconocido ayuntamiento de Sonora, hombre simpático y carismático, tiene las cualidades que ni Villa ni Carranza ofrecen, tiene el "arrastre popular" que tiene Villa y la "seriedad y diplomacia" que tiene Carranza. En pocas palabras, Obregón, es la síntesis de Villa y de Carranza. El es por lo tanto, el caudillo que gana la revolución. El que apoyan los obreros de la Ciudad de México, organizados en la Casa del Obrero Mundial, el que apoyarian años después los campesinos y también por supuesto, el que se adhiere la pequeña burguesía porfirista que aun no había logrado exiliarse del país.

Los revolucionarios triunfantes se reunirían en Aguascalientes, donde se llevaría la celebre Convención que lograría darle proyecto a la revolución triunfante, pero nada de eso paso, acudieron muchos, pero no el líder político principal de las barbas de chivo, de proyección internacional que era donVenustiano Carranza; acudieron los sombreduros, huarachudos de los zapatistas, pero en calidad de "delegación neutral", acudieron los villistas y hasta los obregonistas, para no "quedar mal"; otros aclamaron efervecentes discursos que nada entendían y hubo otros, que fueron capaces de llorar ante el lábaro patrio pero sin ofrecer nada en concreto, palabras y mas palabras, nada de hechos, así la revolución se fue perdiendo gradualmente.

La Ciudad de México sería ocupada por las fuerzas revolucionarias. Pues en ella se dirigían nada menos y nada mas, que el revolucionario mas famoso de todos los lideres de aquel relajo, Francisco Villa; y por el otro bando, aquel terrible líder sanguinario, que la prensa porfirista calificaba del "Atila del Sur", don Emiliano Zapata, ambos hombres frente a frente, reunidos en Palacio Nacional.

Ese día la revolución triunfó. cuando los hombres y mujeres mas humildes del país, se lograron apoderar del centro del país, de la capital de la república, del Palacio Nacional, donde por mas de treinta años gobernó el hombre tiránico y corrupto, que había traicionado a la Reforma Liberal de Juarez y a la constitución de 1857.

Eufemio Zapata cuando llego a la sede del Poder Ejecutivo, tenia todas las intenciones de quemar la silla presidencial, en cambio, Francisco Villa cundo la vió en el palacio Nacional, optó por sentarse en ella, ahí con toda esa comitiva, se sacaron la historica fotografia que resume el triunfo y posteriormente, la derrota de la revolución. Pues los hombres de la revolución, no sabían que hacer. Ni en lo militar, ni en lo político, ni en lo institucional. Se fueron a celebrar la gran hazaña de ocupar la ciudad de México, inclusive de irse a desayunar en el Sambors de la calle de Plateros, de ver los canales de Xochimilco y comerse una rica barbacoa, al son de unas tortillas calientitas y una salsa verde bien picosa.

Esa es la historia de la revolución que se perdió. - " General, este es el momento para contratar a un ingeniero agrónomo para que mida la superficie de las tierras en poder de los hacendados, creo que no tenemos ingenieros en este país, pero los podemos contratar en Francia o en Estados Unidos, podemos pedirles que hagan un estudio cartográfico y nos dividan el país en hectáreas y estar así en posibilidad de llevar lo mas pronto posible el reparto agrario, quizás tardemos dos o tres años, pero todos los campesinos tendrán su tierra" ..."general, podemos nombrar una comisión de funcionarios con los mejores abogados de este país, para investigar las fechorias y actos de corrupción de los funcionarios porfiristas",..."general debemos girar cartas diplomaticas y telegramas a todos los gobernantes del mundo y anunciar que en México hay un nuevo gobierno" ..."general podemos pedir crédito prestado y alentar la producción agrícola y ganadera, de todas aquellas tierras que fueron abandonadas por la revuelta" ..."general, general ... tenemos que construir a este país y dotar a los niños de escuelas" ...."general es el momento para investigar las compañias petroleras y pedirles paguen impuestos, estudiar a que lideres revolucionarios, porfiristas o caciques son sobornados para permitir la extracción de ese chapotote negro, por el que tanto se pelean los gringos y las naciones europeas"...."General, general ...". "No nos interrumpan con esos temas, no nos salgan con catrinadas, que los fusilamos ... aquí nuestros vuevos mandan y no vamos a permitir que gentuza como ustedes, nos digan que hacer con este país, si desde lejos se les ve lo catrines y perfumados, ni curtidos están, que van a saber del trabajo y de los rayos del sol que queman el cuerpo, cuando se ara el terreno de la siembra"..."Catrines de mierda, tanto dinero, venga para acá esa plata que al revolución me hace justicia"..."No me mire feo cabrón que lo fusilo"..."Perdone mi general"..."Usted disculpe"... ¡Viva la revolución¡....¡Viva México cabrones¡.

la revolución se perdió en diciembre de 1914, pues había muy buenas viejas en la Ciudad de México, había buenas pulquerias, mucha comida, dinero ... así que, al diablo la reconstrucción del país, la reforma agraria y la justicia social del que tanto hablan los profesores, pero que nada entendemos, yo sólo sé que quiero mis tierritas y si no me las dan, pues dígame general, contra quien seguimos...

- Contra nuestra ignorancia, pero esa no tiene armas, no esta fuera de nosotros, esta dentro de nuestra almas ... .

Después del flasch de la cámara, los villistas y zapatistas decidieron a echarse un rico taco de barbacoa ... a celebrar nuestra gran fiesta nacional, sangrienta, relajienta, mística; ya vendrán otros tiempos ... mañana habrá reparto agrario y todas esas cosas que decía Ricardo Flores Magón pero que  no entendemos, porque seguramente a de ser otro catrin, que se ha de estar ganando lo que nos robo, allá en París ...

- Y por cierto...París, esta mas abajo que Cuernavaca, o esta en Merida.

- No lo se mi general...pero aquí en este hotelito, hay una recamarera como las que a usted le gustan...

- Pues pa pronto es tarde ... vamos a ver esa potrilla ...

- Si mi general, lo que usted ordene...a fin y a cabo...que ... 

¡VIVA LA REVOLUCION¡. 


 

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