jueves, 14 de octubre de 2010

MEXICO PARA CHILE ...Y CHILE PARA LOS ...



Sudamerica esta de fiesta, no solamente Perú se reivindica en el mundo literario con el otorgamiento del premio nobel a Mario Vargas LLosa, sino que ahora, Chile, da al mundo, una lección del valor de la vida humana.

Y esto realmente es una noticia para celebrar; pues en la historia de las noticias, nada esta escrito. Tan solo en el caso de Perú, hace veintidós años competían dos candidatos a la presidencia, uno de ellos, era escritor y perdió la presidencia, el otro era un ingeniero desconocido, ex rector de una Universidad y para sorpresa de los peruanos, gano la presidencia; veinte años después, el que perdió la presidencia, gano el premio nobel y el que gano la presidencia, ahora es un reo en las cárceles peruanas, acusado por sus actos de corrupción.

¡Vaya¡ ...¡Vaya¡. Hace veintiún años, en Chile, el dictador militar Augusto Pinochet reconocía haber perdido la presidencia, tras un referéndum, la población chilena voto en contra de la reelección de su dictador, el ilustre general traidor, que en aras de defender su patria del comunismo, rompió su pacto de lealtad, traicionando a su Presidente, elegido democráticamente por el pueblo; y ahora, a veintiún años, los Chilenos, siguen dando muestras de una nación que ha sabido perdonar sus errores, dejar sus rencores y sacar el proyecto mas importante de su patria, que es Chile mismo.

Hace veinte años, nuestro Congreso, dominado aun por el todo poderosos partido Oficial (El PRI), en aquel sistema político de gobierno, a quien el ahora premio nobel, denomino "la dictadura perfecta", decidió reformar varios preceptos constitucionales, para la creación del Instituto Federal Electoral, organismo publico autónomo que se encargaría de organizar los procesos electorales, renunciando con ello, a toda posibilidad de que el PRI-Gobierno, tuviera injerencia en la voluntad popular.

¡Como cambia el mundo después de veinte años¡ ... Ya no existe la Unión Soviética, ni Sadamm Hussein, (eso si, sigue viviendo el comandante Castro).

Perú en aquel entonces, era una República azotada por lo que llamaban "terrorismo", grupos guerrilleros subversivos, que atemorizaban al gobierno. El entonces presidente Alberto Fujimori, les declaro la guerra hasta exterminarlos. No eran muy gratas, las noticias de aquellos días, coches bombas, muertos y jueces sin rostro, eran los principales personajes en aquella república inquisitora, en el que finalmente, su Jefe de Estado, perdió su popularidad, hasta finalmente, huir de Perú de la manera mas vergonzosa, para después regresar a su patria a lavar su imagen deteriorada y a responder ante la justicia, como lo haría cualquier hombre de honor.

Hace veinte años, Colombia era otra república donde los narcotraficantes controlaban al Estado. El principal capo, Garcia Escobar,  había escapado de una cárcel de máxima seguridad, era una vergüenza y una evidencia al sistema político corrupto, que representaba el gobierno colombiano.

Hace veinte años aproximadamente, un Teniente Coronel del Ejercito de Venezuela, organizo un pequeño regimiento para ocupar unas televisoras y desde ahí transmitir un mensaje, su "Golpe de Estado" falló, pero su imagen nacional se consolido, hasta convertirse en un líder carismático, nacionalista y popular, redentor de las mejores causas sociales de lo que hoy denominan "Repúblicaa Bolivariana de Venezuela".

Hace veinte años, México y Argentina eran el ejemplo a seguir. Los Gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Carlos Saul Menem, eran notables en instrumentar las políticas neoliberales, que harían superar sus países del subdesarrollo. Años después, para desgracia de México, cayó en crisis y lo peor de todo, es que el llamado "efecto tequila", termino por emborrachar y tirar al suelo, al gobierno argentino que de un día para otro, se quedo pobre, sin dinero, defraudado, engañado.

Hoy México debe reflexionar, lo que han paso en estos últimos veinte años. Luego de conmemorar su Independencia, su Revolución, su Universidad Nacional y ahora su IFE, resulta que hasta la fecha, existen grupos intolerantes, que censuran que un mexicano, tome la tribuna para expresar sus opiniones. Como si este hombre fuera el diablo, unael "capo de todos los capo", algo mucho peor que una mentada de madre; lo cierto es, que en México no hubo un Pinochet y sin embargo, los rencores que existen entre los grupos políticos son tan absurdos, que no aprendemos a perdonarnos y reconocer, que todas las personas, aun aquellas que no gocen de prestigio y popularidad o de una reputación dudosa, cuentan con cosas buenas, susceptibles de aprenderse e imitarse. Más aun, no reconocer la experiencia política de una persona que tuvo la distinción, bien o mal, de haber sido Presidente de México.

Hoy México tiene un poquito de la Colombia de hace veinte años, ...tiene los odios generados por la dictadura militar de Chile ...tiene el discurso político e ideológico de los golpistas venezolanos de esos años ...del estado peruano beligerante entre el gobierno y la insurgencia; ojala y espero que dentro veinte años, podamos decir, que en México exista otro premio nobel, que exista rencociliación entre todos nuestros actores políticos, que estemos alejados de cualquier vestigio autoritario y antidemocratico, y que obviamente no haya impunidad de ninguna persona. Que las personas cuya imagen u honor cuestionado, se expongan no solamente ante la opinión publica sin reproche alguno, sino también de ser el caso, asuman su responsabilidad jurídica.

Hoy como "latinoamericano", estoy orgulloso de Perú y de Chile. Del primero, porque es una república tan hermana y tan parecida como la nuestra; de Chile, también estoy orgulloso, por la actitud de su gobierno, de haber decidido rescatar a sus mineros, nada que ver, con nuestros pobres mineros mexicanos de pasta de Conchos y en una país, donde la vida "no vale nada". Donde creer los milagros como los que ocurrieron con el rescate de los mineros chilenos, solo sucede en las películas romanticas de drama y superación personal; pero para no ir mas lejos, sucede en Chile.

Celebremos pues, la gran lección que nos da Chile, país donde la transición democrática ha sido exitosa, al grado tal, que ya tuvo una presidenta mujer; donde los resultados macroeconomicos son alentadores, donde la reforma judicial ha sido tan exitosa, que hasta aquí en México, la hemos adoptado.

Estoy contento de que en América exista un país como Chile y un premio nobel como Vargas LLosa. ¡Viva Chile¡.... y aunque suene un poco albur, voy a decir lo que alguna vez dijo una escritora chilena, de nombre Gabriela Mistral, en un evento celebrado ante funcionarios mexicanos.

 "México para Chile ...y Chile para los Mexicanos".





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